Lubricantes para motor: conocé el producto indispensable para tu producción agrícola

​El correcto funcionamiento de las maquinarias agrícolas está ligado al mantenimiento y condiciones de operación. Elegir un lubricante adecuado a estas características resulta crucial para extender su vida útil y aumentar los rendimientos productivos.

​Qué es el lubricante de motor

El aceite o lubricante de motor es un componente esencial para que una maquinaria funcione correctamente. Esta sustancia se distribuye entre los componentes del motor y forma una capa que permite su funcionamiento adecuado. Cuando este elemento no está, o es de una calidad no adecuada, los componentes empiezan a friccionar entre sí, generando un mayor desgaste y una menor eficiencia productiva.

En la actualidad, hay tres tipos básicos de lubricantes:

  • Minerales
  • Semisintéticos
  • Totalmente sintéticos

Minerales

Los aceites minerales son los menos refinados de los tres, lo que significa que son menos costosos, pero también proporcionan menos protección y rendimiento que otras opciones.

Motor semisintéticos

Los aceites para motor semisintéticos son una mezcla de aceite mineral y aceite totalmente sintético y ofrecen un rendimiento adicional, pero a un costo más bajo que los aceites totalmente sintéticos para motor.

Totalmente sintéticos

Los totalmente sintéticos son los aceites para motor más costosos, ya que son altamente refinados y eso permite ofrecer la mejor protección y economía a cualquier vehículo.

A medida que los motores diésel y los motores de gasolina fueron evolucionando, los fabricantes de lubricantes para motores también tuvieron que perfeccionar sus productos.

En la actualidad, los motores modernos utilizan nuevas tecnologías para generar hasta un 30% más de torque, pero eso también trae asociado un funcionamiento del motor a más altas temperaturas y presiones. Esto somete al aceite a condiciones de operación más exigentes, con lo cual se requiere el uso de lubricantes de alto desempeño para lograr alcanzar el potencial máximo de estos motores.

En ese sentido, los especialistas recomiendan utilizar los segmentos sintéticos porque son los únicos con la capacidad de cumplir todas las demandas de un motor moderno.

La opinión de los expertos

“Según el tipo de maquinaria agrícola a utilizar, el fabricante podría especificar un aceite para motor totalmente sintético. Aunque también se puede recomendar un aceite convencional. Sin embargo, a pesar de que es la opción más económica, un aceite totalmente sintético cuidará mejor el motor. Es esencial saber qué aceite para motor debés utilizar en función del tipo de servicio esperado y las exigencias de la operación”, destacan los expertos de Castrol, compañía líder de lubricantes a nivel mundial que en la Argentina se comercializan en la red de distribución de AXION energy.

Y remarcan al respecto: “Los lubricantes de mayor calidad no solo protegen los componentes del motor, sino que además generan un mejor rendimiento y, por lo tanto, un menor consumo de combustible por kilómetro realizado u horas de operación”.

Para dimensionar el tamaño de este sector, el informe “Mercado de lubricantes para el sector agrícola” destaca un aumento en la demanda del sector por productos de mayor calidad que, además, protejan el medio ambiente.

Eso genera que las empresas desarro​lladoras enfoquen sus esfuerzos en cumplir con estos pedidos para aumentar la comercialización de sus productos. Según el reporte, esto impulsa al segmento que para fines de 2026 podría generar más de US$ 2.200 millones en ganancias.

Viscosidad del aceite

Cuando se habla de la viscosidad del aceite o del lubricante para motor se hace referencia a una propiedad física de los fluidos y cuán fácil es para un líquido fluir entre componentes o elementos. Por ejemplo, el agua es un líquido relativamente liviano que fluye libremente, de modo que tiene una baja viscosidad. La miel, por otro lado, es relativamente espesa y fluye más lentamente, siendo un producto más viscoso comparado con el agua.

En ese sentido, vale la pena indicar que la fluidez (viscosidad) de cualquier fluido se ve afectada por las variaciones de temperaturas. Cuanto mayor sea la temperatura menor será la viscosidad de un fluido y al contrario, cuando más baja sea la temperatura mayor será la viscosidad del mismo fluido.

Qué significa el grado de viscosidad del aceite y cómo afecta al rendimiento del motor

Cuando se habla específicamente de aceites para motores, es importante comprender que su viscosidad se mide a partir de su resistencia para fluir a determinadas temperaturas.

En ese contexto, se ha seleccionado una nomenclatura que consiste en dos números y que tiene como objetivo que sea sencillo identificar las variedades de estos productos y su grado de viscosidad.

El primero de ellos se puede observar gracias a que es seguido con la letra W, por la palabra en inglés “Winter” que en castellano significa invierno. Esta denominación se realizó de esta manera para medir como el aceite fluye en frío o bajas temperaturas. El segundo número no contiene letras y hace referencia a cómo fluye a mayores temperaturas.

Cuanto más bajo sea el número, más rápido fluirá el aceite en el arranque del vehículo. Por lo tanto, un 5W-30 fluirá más fácil que un 10W-30 a temperaturas de arranque y un 10W-30 fluirá más fácil que un 10W-40 a temperaturas de operación del motor normales.

Esto es importante, ya que los aceites para motor se espesan naturalmente cuando se enfrían y se aligeran cuando se calientan.

Los aceites de motor de tecnología sintética tienen la ventaja de proteger al motor de mejor manera en situaciones de temperaturas de operación extremas versus un aceite de tecnología mineral. Antes de concluir este punto, vale recordar que la viscosidad es solo un aspecto del aceite pero no todo el contexto de calidad del aceite.

Si bien es crucial conocer las recomendaciones del fabricante con respecto a la viscosidad, también es importante tener en cuenta el as​​esoramiento de los expertos con relación a la maquinaria que se está utilizando y las condiciones de operación para garantizar el uso del lubricante adecuado.

Cómo seleccionar el aceite correcto para lubricar el motor de una máquina agrícola según su viscosidad

Quienes trabajan a diario para desarrollar la mejor calidad de aceites destacan que en la actualidad hay que tener en cuenta varias cuestiones a la hora de elegir un lubricante y su viscosidad para el motor de una máquina agrícola.

Evaluar los requerimientos del fabricante

El primer paso es evaluar los requerimientos del fabricante de ese equipo.

Cada fabricante emite una tabla de recomendaciones o manual de usuario con información de cada uno de sus equipos y modelos. Esto se realiza tanto en tractores como en cosechadoras, pulverizadores, camiones y otras maquinarias del sector. Por lo que analizar esas recomendaciones es vital.

Evaluación de las condiciones de operación

El segundo paso a llevar a cabo es la evaluación de las condiciones de operación. Las recomendaciones que realizan los fabricantes de las maquinarias son bajo condiciones estándar.

Por lo tanto, no es lo mismo una cosechadora que realiza cosecha de caña, que es mucho más exigente que la soja o el trigo, en un determinado ambiente climático que otra que cosecha soja en un ambiente totalmente distinto.

Las condiciones de operación varían, ya sea por las temperaturas, las lluvias, el calor, etc., y pueden afectar a la recomendación estándar del fabricante.

Adquirir productos con el mayor grado de calidad posible

Finalmente, es recomendable adquirir productos con el mayor grado de calidad posible. “Nosotros desarrollamos productos que están por encima de los estándares del mercado, por lo que proveen mayor performance y brindan beneficios extras. Tratamos de que la relación con el cliente sea a largo plazo y, en ese proceso, el servicio es fundamental. Por eso trabajamos para que los productos sean de excelente calidad. Y a eso le sumamos asesoramientos, capacitaciones y recomendaciones para que elijan el lubricante que mejor se adecúe a su equipo según las condiciones en la que este opera”, destaca Eduardo Gabriel Pesano, especialista de Castrol encargado del desarrollo del segmento lubricantes CVO (servicio pesado).

Por ejemplo, para ayudar a los usuarios y generar más información al respecto, Castrol ha elaborado un “Selector de aceites” que es completamente gratuito y público. Cualquier persona puede buscar el modelo de su maquinaria en este espacio y obtener datos que le servirán al momento de seleccionar el lubricante.

Imagen informativa de Castrol CVO que muestra la gama completa de lubricantes para maquinaria agrícola. Incluye aceites para motor diésel, transmisiones manuales y automáticas, fluidos hidráulicos, productos para engrase general y refrigerantes. A la derecha, un tractor señala las áreas donde se aplican los productos (motor, transmisión, diferencial, frenos húmedos e hidráulico). En la parte inferior se observan envases de productos Castrol.
La gama Castrol CVO ofrece soluciones de lubricación diseñadas para maximizar el rendimiento y prolongar la vida útil de las maquinarias agrícolas.

​Diferencias entre los aceites para motores de gasolina y los aceites para motor diésel

Si bien los aceites para motores a gasolina y diesel se fabrican combinando aceites bases y aditivos que, en muchos casos, pueden ser similares, los desarrolladores realizan productos con especificaciones según la necesidad de cada tipo de maquinaria.

Aditivos

Por lo general, las formulaciones de los aceites para motores diésel suelen contener paquetes de aditivos que cumplen también con normas de calidad de motores a gasolina. Esto se debe a que son motores sometidos a mayores exigencias y, en consecuencia, las características de un aceite para motor diésel supera los requerimientos de un motor a gasolina que es menos exigente.

Cantidades de hollín

Por otro lado, el proceso de combustión en los motores diésel tiende a producir mayores cantidades de hollín. Eso llevó a que los expertos en lubricantes diseñen formulaciones con paquetes de aditivos que incluyen el uso de dispersantes/detergentes que mantengan la correcta limpieza de los distintos componentes del motor.

Este proceso produce menores cantidades de hollín en los motores a gasolina livianos, por lo que los lubricantes para este tipo de motores están formulados con paquetes de aditivos adecuados a esta condición.

Viscosidad

Por último, los lubricantes para motores a gasolina suelen requerir rangos de viscosidad más bajos versus los motores diesel, actualmente los motores modernos de vehículos livianos a gasolina requieren aceites con viscosidades grado SAE 0W-16 o 0W-20.

Esto se debe a varios factores, uno de ellos es las características de diseño, donde tenemos motores muy comprimidos y con huelgos más estrechos entre los componentes críticos del motor, lo que requiere fluidos menos viscosos para recorrer de manera adecuada por los conductos de lubricación. También influyen las características del combustible, donde el diésel es un combustible oleoso y pesado, mientras que la gasolina es un combustible más volátil. En consecuencia, un motor diesel requiere de mayor compresión y temperatura para generar la combustión, sometiendo al aceite a una condición más exigente.

Lubricantes en cosechadora

Por la cantidad de vehículos que lo requieren alrededor del planeta, el lubricante para coches comerciales suele ser el segmento de mayor consumo. Sin embargo, toda maquinaria, incluida la marítima o espacial, que sea impulsada por motores, debe utilizar lubricantes. La industria del agro no es la excepción y los lubricantes para cosechadoras se han vuelto cada vez más importantes por los requerimientos de los motores que utilizan estas máquinas.

“Hemos venido colaborando con los agricultores durante generaciones, y en ese tiempo hemos acumulado un amplio conocimiento sobre los equipos y las personas que forman parte de este sector de importancia trascendental”, cuentan en Castrol.

Y suman: “La gama de productos para la agricultura Castrol se ha diseñado específicamente para cumplir los requisitos de lubricación de los equipos agrícolas y ofrecer un nivel constante de protección. Por lo tanto, si su maquinaria necesita un lubricante de motor, un fluido de transmisión o cualquier otro producto especial, Castrol tiene la solución adecuada. Nuestra prioridad es la misma: queremos ofrecerle los productos que necesita, con el rendimiento y las especificaciones que sus vehículos exigen para funcionar de forma eficiente y durante más tiempo”.

En ese punto, es importante comprender que existen más de cien tipos de lubricantes distintos y cada uno de ellos cumple un rol específico según la maquinaria. En lo relacionado con el agro, existen lubricantes de motor, de transmisión, de sistemas hidráulicos, de mandos finales, grasas, etc.

Además, hay variantes para cosechadoras, tractores y camiones, entre otros. Por lo tanto, el asesoramiento previo a la compra de estos productos resulta una herramienta crucial para escoger el que mejor se adapte al equipo y a las condiciones de operación.

“Para dar una idea, nosotros diferenciamos este tipo de segmento como Commercial Vehicles, que incluye dos segmentos: en carretera y fuera de carretera. En carretera incluye transporte de carga y pasajeros, mientras que fuera de carretera incluye al agro, minería y máquinas viales. Cada maquinaria tiene sus características y requiere mayores cantidades de aceites de motor o hidráulicos, según el caso. Nosotros brindamos asesoramiento para que el cliente llegue al mejor producto según lo requiera”, comenta Eduardo Gabriel Pesano.

Características que deben tener los lubricantes para garantizar el rendimiento y durabilidad de la maquinaria agrícola

En términos generales, una cosechadora está compuesta por un motor, por mecanismos hidráulicos, transmisiones, mandos finales y frenos húmedos que operan en conjunto para movilizar a estas maquinarias, caracterizadas por su tamaño y peso.

Por lo tanto, se requiere de mucha potencia y eficacia para que las cosedoras funcionen y, en consecuencia, de mucho combustible por día.

En ese contexto, utilizar lubricantes específicos para este tipo de motores no solo evita que se dañen los componentes, sino que ahorran dinero en combustible porque aumentan la eficiencia de los mismos.

En esa línea, hay tres aspectos fundamentales a la hora de utilizar un lubricante para garantizar el rendimiento y la durabilidad de una maquinaria agrícola.

Calidad

El primero de ellos es seleccionar lubricantes de calidad superior a la estándar para proteger de la mejor manera posible todos los componentes del equipo, ya sea un tractor o una cosechadora, en todas las condiciones de operación. Más allá del ambiente en el cual trabaja la maquinaria, hacer foco en este aspecto es crucial.

Periodos de cambios extendidos

El segundo punto deriva del primero, ya que al utilizar productos de calidad superior se pueden llevar a cabo períodos de cambios extendidos en relación con las recomendaciones emitidas por el fabricante. “Si este señala que el cambio se debe realizar cada 250 horas de trabajo, con lubricantes adecuados se puede extender a 350 o 400 horas sin dañar el equipo. En nuestro caso tenemos el Castrol CRB Turbomax 15W-40 CI-4 / E7 que tiene un aditivo, de desarrollo exclusivo llamado Durashield Booster, que le permite al aceite trabajar más horas mientras mantiene de forma correcta los componentes que se están lubricando”, comenta Eduardo Gabriel Pesano.​

Al aplicar este tipo de productos, se puede sostener a la maquinaria agrícola trabajando más horas sin perjudicar su durabilidad. Eso se traducirá a menores costos operativos y, por lo tanto, en un mayor rendimiento porque la mejora en la eficiencia del motor permiten ahorrar combustible.

Por qué utilizar lubricantes sintéticos multigrado en maquinarias agrícolas

Los especialistas recomiendan utilizar aceites o lubricantes sintéticos multigrado en maquinarias agrícolas porque estos motores no solo están sometidos a condiciones de operación exigentes , sino que lo hacen durante largas horas de trabajo.

El aceite mineral grado SAE 15W-40 que cumple con la normativa API CI-4 suele ser el más utilizado debido a sus parámetros de viscosidad y paquete de aditivos que cumplen con los requerimientos estándar del mercado. Los aceites de tecnología sintética permiten la mayor eficiencia de estas máquinas debido a que resisten condiciones de temperatura y carga mayores que los aceites minerales.

Además, genera menos fricción entre los componentes, lo que lleva al motor a requerir menos energía y menos consumo de combustible sin perjudicar su rendimiento.

Finalmente, como en la actualidad hay normativas creadas para disminuir la emisión de gases contaminantes, se suele aconsejar variaciones de estos aceites que cuentan con las mismas características, pero además cuentan con paquetes de ciertos aditivos que le permiten a los motores cumplir con las leyes EURO V y EURO VI vigentes.

Cómo se determina el tipo de lubricante tractor más adecuado para diferentes modelos y tipos de trabajo agrícola

Consultar el instructivo de la maquinaria

Al igual que ocurre con los automóviles comerciales, la primera recomendación a la hora de determinar el lubricante para un tractor o una cosechadora es consultar el instructivo de la maquinaria.

Las empresas fabricantes suelen realizar testeos de los distintos productos existentes en el mercado y vuelcan allí la información obtenida para argumentar por qué sugieren un determinado aceite por sobre otro.

En esa línea, como las cosechadoras y tractores son maquinarias caras y de mucha importancia para la actividad agrícola, se recomienda no renunciar a la calidad del lubricante bajo ningún aspecto.

Condiciones en las que funcionará el motor

Además, es deseable tener en cuenta las condiciones en las que el motor funcionará, ya que no es lo mismo su rendimiento según la cantidad de horas que vaya a estar encendido, el suelo en el cual deba trabajar y las condiciones climáticas que lo rodean.

Un lubricante adecuado genera menos desgaste, sobre todo en ambientes fríos, lo que ayuda al cuidado de las maquinarias.

Esto se observa, sobre todo, al momento de arrancar los equipos, etapa donde se produce, en promedio, hasta el 70% del desgaste de un motor. Al utilizar un lubricante de calidad superior, este porcentaje baja y la durabilidad de la maquinaria aumenta.

​​​Cuáles son las ventajas de un lubricante de calidad superior

Protegen los componentes y generan una mayor efic​​iencia.

Existen muchas ventajas a la hora de utilizar un lubricante de calidad superior que, en todos los casos, concluyen en los dos mayores beneficios: proteger los componentes y generar una mayor eficiencia.

Esto se debe a que los aceites de mayor calidad generan una disminución de la fricción entre los componentes del motor y, por lo tanto, no se desgastan tan fácilmente. Además, cumplen sus funciones a la perfección, lo que genera un menor uso de combustible en comparación a motores que usan productos de menor calidad.

Es importante comprender que los motores actuales están desarrollados para ser más pequeños, pero sin perder potencia. Esto implica que trabajen en condiciones más exigentes y generan mayor presión sobre los componentes y, en consecuencia, es necesario usar lubricantes de alta calidad que permitan soportar esta presión.

De no ocurrir esto, las superficies metálicas de los elementos pueden entrar en contacto , provocando fricciones que llevan a desgaste y, finalmente, a daños que pueden ser irreparables.

Mejoran el rendimiento

Otra ventaja de los lubricantes de alta calidad es que mejoran el rendimiento de los sistemas de postratamiento de emisiones de gases contaminantes. Los países han establecido normativas que exigen a los fabricantes diseñar motores y productos que reduzcan la contaminación generada por automóviles y maquinarias impulsadas por combustibles fósiles. ​

Las empresas han logrado estos objetivos, pero para que el impacto sea real deben utilizarse componentes y elementos, entre ellos los lubricantes, que posibiliten dichos objetivos.

“En el caso de Castrol, tenemos una línea llamada Castrol Vecton Long Drain 10W-40 que tiene certificado de huella de carbono cero. Se realiza un trabajo de seguimiento en la producción de un litro de aceite y se generan procedimientos para compensar esa emisión”, afirma Eduardo Gabriel Pesano.

En esa línea, los lubricantes de mayor calidad tienen la viscosidad adecuada según los diseños de motores modernos de última generación y esto es positivo, ya que repercute en la utilización de combustible. Al tener la viscosidad adecuada, el aceite fluye con mayor facilidad entre los componentes del motor. Esto no solo reduce la fricción entre las partes, sino que ahorra combustible porque cada una realiza su función a la perfección y aumenta así la eficiencia.

Un motor con mayor vida útil

Por lo tanto, las ventajas de utilizar un lubricante de calidad superior repercuten directamente sobre la vida útil del motor y su eficiencia. Si bien son productos más caros, a mediano y largo plazo ayudan a ahorrar dinero. Por un lado, en combustible y, por el otro, en r​eparaciones de los componentes del motor. Además, provocan reducción de emisión de gases contaminantes, lo que es beneficioso para el medio ambiente.

Las desventajas de utilizar un lubricante no adecuado

Para los expertos, utilizar lubricantes de calidad no adecuada es una de las peores acciones que pueden realizarse a un motor. Sobre todo, actualmente, porque los motores son diseñados para que sean más pequeños y, por lo tanto, sus componentes están sometidos a condiciones de operación más exigentes.

Falla general del motor

Lo primero a tener en cuenta es que una mala lubricación del motor puede desencadenar una falla general del mismo. Poco a poco, los componentes van friccionando entre sí y al ser de elementos duros como el metal, ese roce puede concluir en daños irreparables.

De ocurrir esto, los arreglos de un motor no solo pueden resultar altamente costosos, sino que, en determinadas situaciones, pueden no poder realizarse, dejando inutilizable al mismo.

Menor eficiencia del motor

Además de generar fricciones y daños, los lubricantes de mala calidad o mal recomendados, generan menor eficiencia del motor. Esto repercute directamente en la eficiencia de combustible, ya que se requiere más del mismo para alcanzar la potencia deseada. Es decir, a menor calidad del aceite o al utilizar un aceite no adecuado, más combustible se necesita para alcanzar los objetivos y, por lo tanto, el día a día se vuelve más costoso.

Menos aditivos de los necesarios

Finalmente, los lubricantes de menor calidad no suelen tener la cantidad de aditivos necesaria para que el motor funcione dentro de los estándares actuales del cuidado del medio ambiente. Eso genera que esos automóviles o maquinarias emitan más gases contaminantes y aumenten el daño al medio ambiente con su uso.

Cómo evolucionaron los lubricantes a lo largo del tiempo

Aunque no lo parezca, la utilización de grasas y aceites con objetivos de lubricación comenzó hace varios milenios.

Los egipcios, por ejemplo, utilizaban grasa de origen animal para disminuir la fricción de sus carruajes y hay documentación que demuestra que también lo hicieron para que las máquinas con las que construyeron las pirámides puedan funcionar adecuadamente​.

Durante varios siglos, los aceites y lubricantes que se utilizaron fueron desarrollados a partir de grasa animal y aceite vegetal. Esto fue así hasta mediados del Siglo XVIII cuando se comenzaron a producir lubricantes con base de aceite mineral. Los mismos potenciaron industrias como la minería y el agro que requerían de carros para poder transportar los productos obtenidos.

Este tipo de lubricantes aún pueden encontrarse en algunas partes del mundo, pero desde el Siglo XX en adelante, con el surgimiento de los motores a vapor y los motores impulsados por combustibles fósiles, los lubricantes fueron evolucionando hasta llegar a los que se encuentran disponibles en la actualidad.

Hoy en día, la lubricación de mayor calidad se da a partir de productos sintéticos que tienen como característica una menor oxidación en comparación a versiones de origen animal o vegetal. “En los productos con base mineral, la tasa de oxidación aumenta por cada incremento de 10 °C en la temperatura de operación. Por su parte, los lubricantes sintéticos no sufren esta variación y se mantienen uniformes ante la temperatura, resistiendo el ataque del oxígeno en presencia del calor”, remarcan los especialistas de Castrol.

Por otro lado, se trabaja a diario para desarrollar lubricantes bio sintéticos que sean aún más amigables para el medio ambiente. Por el momento se han realizado algunos avances, pero no se han podido masificar para su comercialización. Sin dudas son el siguiente paso en la historia de la evolución de los lubricantes.

Recomendaciones al momento de usar lubricantes de motor

Como se ha establecido a lo largo de todo este recorrido, el lubricante es un componente esencial para que el motor funcione correctamente. Por lo tanto, elegir el que mejor se adapte al motor utilizado, cambiarlo periódicamente y realizar las verificaciones señaladas por los fabricantes se vuelven pasos indispensables para evitar problemáticas que, en casos extremos, pueden ser irreversibles.

Elegir el aceite de motor adecuado

Elegir el aceite de motor adecuado para la maquinaria utilizada es muy importante para garantizar la protección adecuada del motor y cubrir cualquier condición que pueda requerirse para mantener la garantía del equipo.

Los aceites para motor pueden ser muy diferentes y están formulados para cumplir con ciertas especificaciones de rendimiento, requisitos de los fabricantes y entidades que emiten normas de calidad (API-ACEA-ILSAC, etc.). Los requisitos de rendimiento del aceite para motor dependen de las especificaciones de aceite del vehículo, lo cual es determinado por el fabricante.

Factores a considerar al seleccionar aceite para maquinaria agrícola

En ese sentido, lo primero a tener en cuenta es que el aceite que se seleccione para la maquinaria agrícola dependerá del tipo de vehículo, marca, modelo y año de fabricación. Con estos datos podremos constatar lo especificado por el fabricante.

Entre los factores determinantes se incluyen el tipo de motor (gasolina o diésel, el tamaño o desplazamiento del motor, si usa turbocompresores o inyección directa de combustible, etc.), la incorporación de componentes de control de emisiones como catalizadores y/o filtros de partículas, condiciones de operación (Tipo de cultivo trabajado, condiciones de temperatura, contaminantes, etc) y finalmente la calidad del combustible utilizado.

La guía del manual del propietario

La mejor fuente de información es el manual del propietario de su vehículo. El manual proporcionará los detalles necesarios sobre el grado adecuado de viscosidad del aceite, así como la especificación de nivel de calidad.

Las especificaciones generalmente se refieren a las categorías de rendimiento y, en estos casos, también puede haber imágenes o símbolos, desarrollados para generar categorías de ordenamiento que se pueden encontrar en las etiquetas de los aceites para motor. Estos pueden utilizarse con el requisito de grados de viscosidad y para confirmar la elección adecuada”.

Recomendaciones específicas de los fabricantes de equipos originales (OEM)

Por otro lado, si los fabricantes de equipos originales (OEM) tienen recomendaciones específicas de rendimiento para el aceite para motor, es posible que se necesiten ciertas aprobaciones, las que se identificarán en los manuales del propietario.

Para vehículos pesados, entre los que se encuentran las maquinarias para el agro, algunas de estas aprobaciones son llevadas a cabo por la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) o el  y es recomendable consultar con los especialistas para garantizar que se cumplen estos estándares.

Abastecimiento y almacenamiento del aceite para motores de maquinaria agrícola

Otro punto a tener en cuenta en relación con la lubricación de motores de maquinaria agrícola se relaciona con el abastecimiento.

“Para un usuario agrícola, lo usual es tener el producto en tambores, baldes u otros recipientes específicos para almacenamiento de estos productos. No es como el combustible que es almacenado a granel en batanes o se tiene un tanque de grandes dimensiones. El ratio está entre el 0,5% y el 1% de lo que es el consumo de combustible”, subraya Eduardo Gabriel Pesano.

Y agrega para finalizar este punto: “Por otro lado, damos capacitaciones para la manipulación del aceite. Puedo tener el mejor producto del mercado, pero si lo manipulo y almaceno de forma incorrecta, voy a generar un daño para el motor u otro componente. Para explicar estos tips, visitamos a los clientes presencialmente y realizamos capacitaciones online en los cuales damos información que les sirve para garantizar la correcta realización de estos procesos”.

Pasos para comprobar el nivel de lubricación del motor

Para comprobar el nivel de lubricante de motor necesitará un paño limpio o servilleta de papel, guantes desechables (si es necesario) y estacionar el automóvil en una superficie nivelada.​

  • Primero, asegúrate de estacionar tu vehículo en un suelo nivelado y esperá al menos 10 minutos para que el lubricante se filtre al cárter.
  • Abrí el capó, trabalo en esa posición y localizá la varilla de nivel de lubricante, que suele ser bastante fácil de ver y alcanzar.
  • Extraé la varilla y usá un paño limpio o una servilleta de papel para limpiar la punta. A continuación, volvé a colocarla asegurándote de hacerlo hasta el fondo y, después, extraela inmediatamente y mantenela en posición horizontal.
  • Cerca del extremo de la varilla debe de haber dos líneas, en ocasiones con una zona a cuadros entre ambas. Idealmente, el nivel de lubricante debe estar idealmente en el medio entre las líneas de nivel mínimo y máximo, aunque cualquier nivel por encima de la línea inferior también es correcto.

Si el nivel de lubricante está cerca o por debajo de la marca del mínimo, es necesario rellenar el lubricante inmediatamente. Aunque solo necesite añadir un poco de lubricante, es importante que se asegure de añadir un lubricante con la viscosidad y la especificación correctas. Al rellenar de lubricante el motor, se debe tener cuidado de no llenar demasiado el motor. Además, es recomendable añadir lubricante en pequeñas cantidades hasta alcanzar el nivel correcto.

Quienes trabajan a diario con estos productos estiman que más del 50% de fallas mecánicas en el motor son producto de una mala lubricación o por el uso de aceites de calidad no adecuada.

Por lo tanto, se suelen realizar dos recomendaciones específicas: evitar mezclar marcas, debido a que los lubricantes pueden tener características similares, pero no se recomienda combinarlos, ya que cada fabricante tiene especificaciones propias, y no añadir aditivos, ya que los lubricantes cuentan con aditivos que les dotan de cualidades como la resistencia a la corrosión, detergencia, enfriamiento, entre otras exigidas por los fabricantes de maquinaria.

“Si tenemos una condición de operación que supera lo contemplado por el fabricante del equipo para la recomendación del lubricante en condiciones de uso estándar y se busca mejorar alguna de sus propiedades, lo ideal es consultar al servicio técnico del fabricante o bien, un especialista en lubricantes para cambiar el producto por uno que responda a las necesidades más exigentes de la operación . Pero nunca hay que agregar aditivos , lo que suele ser un error muy común”, comenta Eduardo Gabriel Pesano.

Y suma para concluir: “En zonas de alta temperatura, los sistemas hidráulicos de máquinas agrícolas o viales suelen tener problemas por las condiciones ambientales y muchos agregan otros aceites con mayor viscosidad pensando que eso soluciona el problema. O le ponen un aceite de motor. Son fallas muy comunes que hay que evitar”.

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