Alineación y balanceo: claves para mejorar el confort y vida útil de los neumáticos

Tener una correcta alineación y balanceo ofrece a tu vehículo grandes beneficios como facilitar maniobras, evitar el desgaste de las llantas y ahorrar combustible. Cómo darse cuenta cuándo es el momento indicado para hacerlo.

Si el vehículo “tira” hacia un lado o vibra a determinadas velocidades, es posible que tenga problemas de alineación y/o balanceo. A pesar de que el trabajo de ambos se los relaciona, el ingeniero mecánico Guillermo Abramoff aclara que son “dos cosas totalmente distintas e independientes entre sí”.

La alineación es ajustar los ángulos de las ruedas -según los valores definidos por el fabricante del vehículo- para que los neumáticos estén paralelos entre sí y perpendiculares al camino. Esta posición permite que el vehículo “viaje derecho sin deriva y sin tirar para ninguno de los lados”, explica a En movimiento Abramoff.

Esta alineación se puede haber afectado por el salto de baches de manera recurrente, por un golpe contra el cordón o, en casos más graves, en un accidente donde se puede alterar la suspensión. Para que el vehículo recupere esa estabilidad original, se desgasten menos las llantas y se ahorre combustible, es necesario realizarle un service. Si bien estos ajustes suelen hacerlos algunas gomerías, también hay talleres exclusivos de alineación.

El experto sostiene que este trabajo se realiza con equipos específicos. “Así, hay distintos tipos de alineadoras para las ruedas delanteras; o para las cuatro, según ciertos modelos”, dice. En sintonía, Enrique Obejero, mecánico y experto de Bosch Car Service, agrega a En movimiento que hoy en día la alineación también cuenta con “la última tecnología 3D”.

En cuanto al procedimiento, describe que “se amarran unos dispositivos a cada cubierta o llanta, y a través de un láser, se muestra la convergencia, la apertura y divergencia de las cubiertas”. Esta manera de trabajar con la tecnología, además de beneficiar la actividad, “ayuda al operario a hacer más exacta la alineación”, sostiene.

Por su parte, el ingeniero mecánico Mariano Ponce puntualiza sobre los tres ángulos o parámetros que se pueden cambiar o variar si hay algún problema:

  • Ángulo de comba o caída (visto en el plano transversal): Es el ángulo entre la vertical y las ruedas. “Esto mejora la propiedad dinámica del vehículo, es decir, para que sea más estable en curvas”, explica Ponce y agrega que “un ángulo de comba negativo es cuando la parte de arriba de la línea se inclina hacia el centro del vehículo y positiva cuando la línea se inclina hacia afuera del vehículo”.
  • Ángulo de avance (visto en el plano longitudinal del vehículo): “Es el ángulo entre la vertical y el eje de pivotamiento del porta masas de la rueda. Es para darle más estabilidad al auto cuando circula en línea recta”, define el experto.
  • Ángulo de convergencia/divergencia (desde una vista superior): También sirve para ver el comportamiento dinámico del vehículo. “Ayuda a la dirección para que el auto sea más dócil o no a la hora de doblar. Respuesta más rápida o lenta”, sintetiza.

Sobre el balanceo

En cuanto al balanceo es el ajuste del peso de la llanta y el rin. “Es la propiedad de cada conjunto llanta-cubierta y evita las vibraciones en las mismas”, dice el ingeniero Abramoff y aclara que no es necesario hacer juntos la alineación y balanceo.

Un parámetro claro para saber que el vehículo tiene problemas en el balanceo -explica Ponce- es cuando el auto vibra a determinadas velocidades, como puede ser a 110 o 120 kilómetros. “Ahí es necesario hacer el balanceo de cubiertas. Si esta vibración se nota en el volante, el desbalanceo es en el tren delantero, mientras que en el tren trasero la vibración se percibe en el habitáculo”, puntualiza.

El balanceo puede ser de dos tipos: el estático y el dinámico. En el primero se colocaba peso en el rin y así se consigue la estabilidad. En el segundo, se considera el peso de la llanta para hacer el ajuste.

Al respecto, Obejero detalla que, en la actualidad, el balanceo es, en su mayoría, dinámico. “Antes, el vehículo se balanceaba como un disco. En la actualidad, se saca la cubierta del auto, se pone en una máquina con una computadora diseñada para medir el peso interior y exterior de la llanta y cubierta”, explica y detalla: “Este procedimiento le avisa al operario dónde poner el peso del lado de adentro o afuera, o incluso, se puede pegar el plomo”, agrega el técnico.

Para Abramoff, tanto la alineación como el balanceo, se hacen “de manera preventiva cuando se cambian las cubiertas”. En el caso del ingeniero Ponce -como cierre- agrega que el balanceo es “por una cuestión de comodidad y confort al ​manejar” y la alineación “para evitar el desgaste prematuro del neumático”.

Ya sea por el motivo que sea, ahora sabes la clave de cuándo y cómo realizar la famosa combinación de los talleres: alineación y balanceo.

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