¿Cada cuánto y por qué cambiar la correa de distribución de mi auto?

Esta banda de goma o caucho es un elemento vital del motor. Si bien puede variar su ubicación, largo o grosor, todas funcionan igual. Se recomienda reemplazarla a los 60 mil kilómetros o cada cinco años, lo que ocurra primero.

​Entre todas las partes del auto existe una fundamental y vital para el funcionamiento general del vehículo: la correa de distribución.

En entrevista con En Movimiento, expertos revelan la importancia de la también conocida como banda o faja. “Es un elemento vital del motor a combustión interna cuya función es accionar el movimiento de las válvulas de admisión y escape de manera sincronizada con los pistones”, explica el ingeniero electromecánico Gastón Recalde.

Sumado a esto, el profesor de Mecánica del automotor y técnico electromecánico Lautaro Giménez Plum, agrega que el material de la correa de distribución es el caucho y lleva unos dientes que permite fijarse y realizar el movimiento. “Viene de diferentes largos, grosor o cantidad de dientes. Incluso hay vehículos que trabajan con dos correas. Eso varía según el fabricante y diseño del vehículo”.

Giménez Plum aclara que “no es lo mismo un motor nafta que uno diésel, que trabaja sobre presión”. El experto detalla que es por eso que varía, ya que todos los motores “son distintos, a pesar de que el funcionamiento, es igual en todos”.

A la hora de dar detalles sobre su composición, el ingeniero Recalde destaca que la correa suele estar protegida por una carcasa y no es visible para el usuario”. En este sentido, advierte que no debe confundirse “con la correa de accesorios (normalmente conocida como poli-V) la cual sí es visible en la parte delantera del motor”.

La vida útil de la correa es incierta. Recalde destaca que el periodo de inspección y reemplazo “varía para cada vehículo y fabricante (incluso hay vehículos que no poseen correa, sino cadena)”.

En promedio, se recomienda cambiar la correa entre los 60 mil/70 mil kilómetros ya recorridos del auto o cada cinco años, a pesar de que no se haya alcanzado esa cantidad de kilómetros. Incluso, hoy en día, ya hay vehículos que indican en el tablero que hay que reemplazarla. Siempre se recomienda consultar a un especialista.

Cambio de correa

La correa de distribución, al ser de caucho o de goma, también sufre desgaste. Si sucede, los pistones y las válvulas del motor no tendrán un funcionamiento sincronizado y armónico. “Si se demora el mantenimiento, se pueden romper otras partes y puede llegar a haber que hacer un motor prácticamente nuevo”, resume Giménez Plum.

Al respecto, Brisa Orzusa, de Smyra Taller mecánico, es contundente y sostiene que la correa de distribución “no se repara porque siempre hay que cambiarla”.

En cuanto a los pasos para cambiar la correa determinan que son varios y que es una de las operaciones más caras y complejas, pero que está entre las actividades más comunes. “Hay trabajos más costosos, como hacer un embrague, por ejemplo, pero se puede decir que, dentro de los trabajos de mantenimiento, sí, es uno de los más caros”, reconoce Orzusa.

Para reemplazar la pieza hay que contar con un gato hidráulico para levantar el vehículo y sacar la rueda, un caballete que mantiene el auto en altura, y herramientas como la llave cruz, fija o allen, vasos, carraca y un destornillador.

Hay que tener presente que, antes de iniciar la sustitución, es necesario conocer en detalle todo lo que rodea la correa. Esto puede conocerse a partir de su ficha técnica de fabricación. Siempre es recomendable recurrir a un especialista, pero no está de más conocer los pasos para cambiarla, según los expertos:

  • Elevar el vehículo con el gato, mantener la altura con un caballete y retirar la rueda.
  • Dependiendo del auto, hay que retirar la correa de accesorios y las protecciones de la distribución.
  • Bloquear las poleas.
  • Alinear o sincronizar el motor con un colmillo cigüeñal. Hay que marcar la posición de las poleas.
  • Aflojar el rodillo tensor y retirar la correa. El rodillo puede ser automático, de resorte o manual. Se deben retirar los rodillos tensores, el de enrollado y la bomba de agua. Los especialistas recomiendan que, por el tiempo y la complejidad del cambio de correa, es un buen momento para cambiar la bomba de agua, que es parte del kit de distribución: “la correa y el tensor (en algunos vehículos vienen el rodillo y el tensor) y la bomba de agua”, enumera Orzusa.
  • Una vez que se quitó la bomba, hay que reemplazarla por la nueva y purgarla con líquido refrigerante, poner los rodillos y la nueva correa alineada.
  • Luego, ajustar la tensión del rodillo y del motor. Colocar la correa de accesorios y la protección.
  • Por último, hay que encender el vehículo y probar la tensión de la correa a distintas aceleraciones. Poner la rueda y ajustarla con la llave cruz.

Para concluir, hay que tener en cuenta que el cambio de correa “es tan importante como el cambio de aceite”, dice Giménez Plum. Esto permite evitar otros gastos innecesarios. Además, para ahorrar tiempo, es importante tener la ficha técnica de fabricación del vehículo, que guiará mejor al propietario.

 

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