Entre sus múltiples piezas, un vehículo cuenta (o contaba, como veremos más adelante) con un chasis y una carrocería. Se tratan de dos elementos que, a su modo, tienen directa injerencia en la apariencia de la máquina, pero también en su funcionamiento.
Junto a expertos, te contamos todo acerca del chasis y de la carrocería. Desde su funcionamiento hasta cómo se las concibe actualmente, conformando una sola pieza.
¿Qué es el chasis?
En diálogo con En Movimiento, Adrián de Ros, profesor del Instituto Tecnológico de Motores (ITM), señala que el chasis es la “estructura interna principal de un vehículo, al cual le da sus dimensiones finales”.
Germán Giannavola, formador técnico del Instituto Tecnológico de Capacitación Automotriz (ITCA), añade que la función del chasis es “sostener todas las partes mecánicas de un automóvil, como la transmisión, suspensión, caja de velocidades, motor, entre otras”.
Tipos de chasis
Los chasis no son todos iguales. Giannavola distingue entre:
- Chasis de serie: hechos generalmente con dos travesaños longitudinales de hierro o acero, y unos transversales.
- Chasis tubulares: realizados con tubos. Utilizados en la competición.
- Chasis de vehículos pesados: chasis sobre los que se aplican todos los elementos de un camión o colectivo, por ejemplo.

¿Qué es la carrocería?
En palabras de Ros, la carrocería es “la estructura exterior de un vehículo que permite dar forma y utilidad a un chasis y, además, crear el habitáculo en el que se situarán los pasajeros y la carga, y de dotarlo estética y funcionalmente”.
Tipos de carrocería
Los expertos coinciden en que las carrocerías se distinguen de acuerdo a los volúmenes con los que cuenta. Se puede distinguir entre:
- Monovolumen: el vano motor, el habitáculo y el baúl forman un único volumen.
- Dos volúmenes: el espacio destinado al motor es independiente; el habitáculo y el espacio de carga se combinan en uno solo.
- Tres volúmenes: cada uno de los espacios forma su propio volumen.
La distinción es importante para “definir el tipo de vehículo que es”, sostiene Giannavola. Entre los monovolúmenes, podemos encontrar a algunos utilitarios y SUVs; en los de dos volúmenes, los hatchbacks y más SUVs; y en los de tres volúmenes están los sedanes.

¿Puede haber autos sin chasis? ¿Y sin carrocería?
Al respecto, de Ros opina que “cualquiera sea el vehículo, es imprescindible dotarlo de un chasis y de una carrocería. De todas maneras, existen ciertas excepciones, como un arenero o saltadunas, que tiene un chasis tubular y ninguna carrocería”.
Por su parte, Giannavola agrega que un automóvil va a tener siempre una funcionalidad de chasis, “aunque no sea un elemento individual” y agrega que va a tener “toda la bondad de una carrocería, aunque no esté montada sobre un chasis”.
Carrocería monocasco: la unión del chasis y la carrocería
En la actualidad, Giannavola sostiene que hablar de un chasis por sí solo es un concepto anticuado: “Antiguamente, todos los vehículos tenían un chasis y luego una carrocería, pero hoy sucede solo con los 4×4 o modelos de gran porte”.
El experto explica que en los vehículos livianos y medianos ya no existe la diferenciación entre chasis y carrocería, ya que pasaron a contar con carrocerías monocasco en las que se fusionan ambas piezas.
“Toda la parte estructural del chasis y la de montaje de la mecánica, como es la transmisión, el motor, el tanque de combustible, la dirección, la suspensión, entre otros, ya directamente se monta dentro de una carrocería monocasco”, agrega Giannavola.
En resumen -comparte- este tipo de carrocería es la conjunción entre “las ventajas que tenía el chasis (que era la rigidez estructural, de montaje, etc.) y las que tenía la carrocería (seguridad, principalmente)”.
Por otro lado, el formador técnico señala que, anteriormente, la producción del chasis por un lado y de la carrocería por el otro, traía desventajas como:
- Mayor complejidad y de costo de producción: el chasis era producido por una empresa y la carrocería por otra, por lo que había mayores gastos en diseño, procesos de fabricación, entre otras cuestiones.
- Vehículos más inseguros: no existía la deformación controlada de hoy. Cuando se hablaba de chasis era impensado que en una colisión el motor se desprenda del auto, y hoy sucede. Ahora, al producirse todo en una sola pieza y “bajo el mismo techo”, se trabaja de forma eficiente en la seguridad, tanto activa como pasiva.
Eso sí: más allá de la carrocería monocasco, Giannavola señala que sigue existiendo la diferenciación por volúmenes.





