Cómo arreglar el paragolpes del auto

​El también llamado ‘parachoques’ lleva años acompañando la carrocería de los vehículos. Su objetivo no es solo garantizar seguridad sino también estética. Cuáles son los principales tipos de daños que puede sufrir y como repararlo.

Así como todas las piezas en el mundo automotor, el paragolpes, también denominado ‘defensa’, es una pieza que evolucionó con el tiempo. De ser materiales pesados y costosos a convertirse en piezas más fáciles de manipular y más livianas.

A pesar de las variantes, desde 1900 el objetivo sigue siendo el mismo: proteger la carrocería. Eduardo Navarro de Antibump lo define a En Movimiento como “la pieza que paraba el golpe”.

En ese entonces, en 1905, lo dejó asentado el ingeniero Frederick Richard Simms, quien establecía que el propósito de esta parte, que llamó ‘buffer’, era “prevenir daño a los faros, retrovisores, radiador y otras partes del vehículo que deberían ser las últimas en colisionar con un obstáculo y también para proteger a las personas o vehículos en la carretera”.

En un breve recorrido histórico, el paragolpes tomó un mayor papel en los años 30, cuando se lo consideró algo más estético y se reemplazó el acero que hacía más pesados los vehículos. Así, los grandes y brillantes parachoques fueron un rasgo típico de las marcas norteamericanas. En ese momento se les agregó rejillas, iluminación y escapes con detalles decorativos.

Para mejorar el peso y que sean de materiales maleables, se incorporó el plástico y se los incluyó en la carrocería de los vehículos. Se considera al Renault 5 como el primer auto en usar el plástico en su defensa, en 1972.

Renault 5 estacionado en exterior urbano, mostrando el paragolpes plástico delantero, citado en la nota sobre cómo arreglar el paragolpes del auto.
El Renault 5 fue pionero en incorporar paragolpes de plástico integrados, un avance clave que marcó el estándar actual en reparabilidad y reducción de peso en la industria automotriz.

En la actualidad se puede decir que el exterior del auto tiene mayor integralidad. “Hoy, los dibujos o líneas de diseño están pensadas para darle una participación mayor al paragolpes y al diseño general del auto”, dice Navarro.

Reparar un paragolpes

Sebastián Castro, de Plastikar, un servicio técnico automotriz en Buenos Aires especializado en paragolpes, afirmó que en un 95% de estas piezas continúan siendo de plástico, el resto de fibra de vidrio. Ante la consulta de que si cualquier persona puede arreglarlo, el experto respondió que no y explicó: “No tenés que ser un especialista, pero hay que tener los materiales, herramientas y conocimientos. Es como cualquier actividad”.

Los daños pueden ser desde pequeños arañazos al rozar otra superficie a una rotura total. Según la gravedad, el especialista afirma que “hay que ver si se justifica reparar el paragolpes, según la rotura que tenga”.

A continuación, algunos de los daños más comunes en un paragolpe de plástico y cómo repararlo.

  • Rayones leves y profundos. Si el parachoques no está pintado, se pasa la pasta abrasiva y en forma circular, hasta que desaparezcan o se lija con papel muy fino. En el caso de que esté pintado se utiliza una pasta de lija. Si es profundo se rellena con una masilla plástica, se lija nuevamente y se pinta del color del paragolpes.
  • Fisuras. En el caso de grietas, hay que trabajar en el interior del paragolpes. Se calienta el plástico y se utilizan grapas que, una vez enfriadas, quedan fijadas.​
  • Abolladuras. Para un mejor trabajo, se recomienda quitarlo con cuidado. Para ello, se recomienda que se aflojen los tornillos que lo fijan a la carrocería, se retiren las protecciones internas y se desconecten los cables que unen a los faros. Para que el paragolpes recupere su forma original, se usa una pistola de calor, que ablanda la zona y se presiona para el lado opuesto.
Primer plano de un paragolpes de plástico abollado y con rozaduras, usado como ejemplo en la nota sobre cómo arreglar el paragolpes del auto.
Las abolladuras en paragolpes plásticos suelen repararse aplicando calor controlado y presión inversa, un proceso que reduce tiempos de inmovilización en talleres y flotas.

En primer lugar, lo más importante a la hora de realizar cada arreglo es que la pieza esté limpia y seca, independientemente del daño. Para concluir, al volver a colocar la herramienta ya reparada y pintada se tiene que hacer con los tornillos y juntas limpias.

Entre los golpes más comunes y las razones, Castro comparte que son los “toques” que recibe el paragolpes por usar el celular durante el manejo: “Las personas están más pendientes del celular y eso implica que haya más choques” afirma y ejemplifica: “Arranca el semáforo y, por mirar el WhatsApp, no se dio cuenta de que el de adelante no había arrancado”.

Los paragolpes siguen siendo un factor fundamental para el cuidado estético del auto y, sobre todo, para garantizar la seguridad de los que están dentro.​

 

**Publicada originalmente en septiembre del 2022.

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