¿Cómo cuidar el turbo del motor?

Son muchos los vehículos que cuentan con un sistema de sobrealimentación, cuya vida útil puede extenderse gracias a nuestro manejo ¿Cómo? Te lo contamos acá.​

Si bien son muchos los componentes -y múltiples los sistemas- que componen los vehículos, las personas deben prestar atención a cada uno de ellos para garantizar el buen funcionamiento de su máquina. En este sentido, en lo que respecta al rendimiento y su potencia, existe un elemento vital: el turbo del motor.

Este es esencial en los vehículos modernos y merece especial atención para asegurar un rendimiento óptimo. El sistema de turboalimentación no solo mejora la eficiencia del motor, sino que también potencia su desempeño.

Conocer los puntos vitales del turbo del motor ayudará a identificar posibles problemas y permitirá apreciar la importancia de este componente en la mejora del rendimiento del vehículo. Saber cómo y cuándo realizar el mantenimiento adecuado puede marcar una gran diferencia en la vida útil del turbo.

¿Qué es el turbo del motor?

El experto Fernando Pendola, de Turbo Group, señala que el turbo es un componente del motor que sirve para aumentar la potencia del mismo. ¿Cómo lo hace? “Inyectando aire comprimido hacia el interior de la cámara de combustión”, explica.

Bajo esta línea, Dario​ Vázquez, especialista de Turbodina explaya que lo que se inyectan son “gases de escape que expulsa el impulso, lo que deriva en que en los cilindros se queme más combustible, generando así más potencia sin necesidad de aumentar el tamaño del motor”.

Este sistema de sobrealimentación -agrega- es “ampliamente utilizado en motores de combustión interna, especialmente en los Diésel, pero también, y cada vez más, en impulsores nafteros”.

Además de aumentar la potencia del impulsor, el especialista de Turbodina señala que el turbo del motor tiene dos ventajas fundamentales:

  • Mejorar la eficiencia: Al aumentar la cantidad de aire que entra en el motor, se optimiza la combustión, lo que puede resultar en un menor consumo de combustible.
  • Reducir emisiones: Al ser más eficiente, el motor turboalimentado genera menos emisiones contaminantes.
La lubricación y el enfriamiento son claves para prolongar la vida útil del turbo.
Mantenimiento del turbo del motor

¿Cuál es la vida útil del turbo del motor?

Sobre la expectativa de vida del sistema de turboalimentación, Pendola sostiene que “está fabricado y diseñado para que acompañe la vida útil del motor” y amplía: “Su durabilidad se verá afectada si hay una rotura de motor o si los mantenimientos rigurosos que piden los manuales de garantía no son realizados en tiempo y forma”.

Para Vázquez, el turbo debería funcionar adecuadamente “hasta llegar a un rango de uso de entre los 100.000 y 150.000 kilómetros” aunque aclara que también existen casos en los que se extiende por algunos kilómetros más. Más allá de esto, enfatiza que la durabilidad “depende de varios factores, como el tipo de uso del vehículo, el mantenimiento y la calidad del aceite”.

¿Por qué se puede romper el turbo del motor?

De acuerdo a los expertos, son varias las causas por las que el turbo se puede llegar a dañar:

  • Falta de lubricación: El turbo depende del aceite del motor para su funcionamiento. Si es escaso o está contaminado, puede causar daños.
  • Calentamiento excesivo: Si el motor se apaga inmediatamente después de un uso intensivo, el turbo puede seguir girando sin lubricación y así dañarse.
  • Contaminación del aire: Partículas de suciedad o algún objeto extraño puede entrar en el sistema y dañar las partes internas del turbo.
  • Exceso de carbonización: provocado por una mala combustión o por fallas de algún material interno del turbo.
Un manejo responsable ayuda a cuidar el turbo y evitar daños por sobreesfuerzo o falta de enfriamiento.
Cómo cuidar el turbo del motor mediante una conducción adecuada.

¿Cómo saber si el turbo del motor está roto?

Cuando el turbo se daña, el vehículo brinda una determinada cantidad de señales. Entre ellas, Vázquez menciona que “puede perder potencia, erogar sonidos extraños (como chillidos o silbidos), lanzar humo por el escape (de color negro o azul) o que se encienda una luz en el tablero del habitáculo”.

Por su parte, Pendola agrega otros síntomas, como: el exceso de humo que eroga el escape, la pérdida de aceite o el aumento del consumo del combustible. Por lo tanto -y a diferencia de otros sistemas del vehículo- el de turboalimentación presenta numerosos avisos de que no puede estar funcionando correctamente.

¿Cómo se realiza el mantenimiento del turbo del motor?

En este apartado, los expertos difieren en su opinión. Por un lado, Pendola sostiene que el turbo “no es una pieza que requiera de mantenimiento”, sino que “se debe cuidar el motor en general”. Por lo tanto, al turbo se lo debe retirar del impulsor cuando, a través de un diagnóstico, se detecte una falla o rotura.

Por otro, Vázquez asegura que el mantenimiento adecuado del turbo es “crucial para su longevidad” y es por eso que aconseja realizar “chequeos regulares, tanto del turbo como del sistema de escape”.

El conductor, ¿puede cuidar el turbo a través de su manejo?

Los especialistas sostienen que quien maneja puede realizar acciones que influyan en la prolongación de la vida útil del sistema de turboalimentación. Pendola sugiere que, al encender el vehículo, “se debe dejar el motor en ralentí (a bajas revoluciones) durante un minuto, para que el circuito de lubricación se complete y el turbo no sufra una puesta en marcha sin lubricación”.

Otra conducta clave para el cuidado del turbo del motor se vincula al final del uso del vehículo: “Cuando se apaga el motor, se debe esperar que baje de revoluciones, ya que el turbo, que gira aproximadamente a 200.000 rpm, puede verse afectado por el corte brusco del circuito de lubricación, generando daños irreversibles”, expresa el representante de Turbo Group.

A esta serie de acciones, Vázquez agrega que al momento de encender el auto, hay que esperar a que el motor “alcance su temperatura de funcionamiento y no exigirlo en frío”. Bajo esta línea, sostiene que deben evitarse las aceleraciones bruscas y tener un manejo suave y comparte: “Tras un uso intensivo del vehículo, se debe dejar al motor en ralentí durante algunos minutos, para que así el turbo se enfríe y lubrique adecuadamente”.

Otros cuidados

Más allá de los cambios en el manejo del vehículo, Pendola menciona que los conductores también puede cuidar el sistema de turboalimentación usando “aceites para turbo o los que indica el manual de garantía del auto”. Vázquez incluye que, del manual, también se debe seguir el programa de cambio de aceite recomendado.

Otro detalle que aconsejan ambos expertos radica en el uso de un combustible y aceite de buena calidad. “Estos tienen que ser limpios y adecuados para el motor en cuestión”, agrega Vázquez. Finalmente, Pendola destaca que, para evitar daños en el turbo, hay que cuidar -sobre todo- el motor.​

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