Aunque muchos autos modernos cuentan con sistemas de asistencia como el ABS, el correcto funcionamiento de los frenos depende del estado de cada componente y del mantenimiento periódico. La llamada «fatiga de freno», también conocida como fading, es un problema más común de lo que parece y puede aparecer incluso en vehículos que circulan poco.
En diálogo con En Movimiento, Leonardo Pablo Rombola, de Taller Mecánico LG, explicó cuáles son las causas, los síntomas y las claves que tenés que tener en cuenta para reducir riesgos al volante.
¿Cómo está compuesto el sistema de frenos en los vehículos actuales?
Para entender por qué se produce el fading, primero conviene repasar qué elementos intervienen en el frenado. Según detalló Rombola, “el sistema de frenos en los vehículos consta de los siguientes componentes: bomba de freno, ABS (módulo y sensores), discos y pastillas, flexibles y caños”.
En la mayoría de los autos actuales, el ABS cumple un rol central porque ayuda a controlar el frenado y evita el bloqueo de las ruedas. Sin embargo, su presencia no garantiza que el sistema esté libre de fallas. “La mayoría de los vehículos actualmente vienen con sistema de ABS, lo cual nos ayuda a controlar el frenado, pero eso no implica que se pueda generar el famoso ‘fading de freno’ o ‘fatiga de freno’”, aclaró el especialista.
Qué es el “fading” y cuáles son las causas más habituales
El fading aparece cuando el sistema pierde eficacia, por lo general a partir de una combinación de factores mecánicos y de uso. Para Rombola, la causa principal es clara: “Pueden ser varias causas, la principal es el deficiente mantenimiento de esos componentes”.

A eso se suman prácticas de manejo exigentes y situaciones que fuerzan el sistema. “También las frenadas excesivas —léase andar como locos y clavar los frenos siempre— y el exceso de carga”, enumeró. En esos casos, el calor acumulado y el desgaste acelerado reducen la capacidad de respuesta del frenado, incluso cuando las pastillas o los discos no están completamente gastados.
Uno de los puntos más importantes es saber identificar el problema mientras manejás. El síntoma más evidente se percibe directamente en el pedal. “Uno de los síntomas principales es que al pisar el freno se sienta como esponjoso y el pedal baje más de lo debido”, sostuvo Rombola.
Ese recorrido extra tiene una consecuencia directa: “Se alarga el frenado del vehículo, por ende el pedal se va abajo y no cumple su función específica y tan importante”.
En ese contexto, la recomendación básica es mantener hábitos que reduzcan la exigencia del sistema, como “frenar progresivamente y mantener la distancia adecuada entre vehículos”.
¿Por qué el líquido de frenos se vence aunque el auto se use poco?
Uno de los puntos que más dudas genera entre los conductores es el vencimiento del líquido de frenos, sobre todo en autos que pasan mucho tiempo parados. La explicación es técnica, pero sencilla. Según Rombola, el problema es que, “al estar viejo, pierde sus propiedades, ya que el mismo absorbe la humedad”.

Esa absorción, advirtió, no solo reduce la eficacia del frenado, sino que también puede generar daños internos. Por eso, el paso del tiempo es tan determinante como los kilómetros recorridos.
Mantenimiento y controles clave para un manejo seguro
El especialista insistió en la importancia de la prevención y remarcó una serie de controles básicos.
- Revisar discos y pastillas cada 20.000 km
- Cambiar líquido de freno cada 50.000 km o 3 años
- Controlar los neumáticos, tanto en presión de aire como en profundidad de dibujos (prestar atención al vencimiento, se deben cambiar cada cinco años).
Por último, Rombola hizo hincapié en un punto central: “Siempre recuerden realizar los trabajos de frenos en talleres especializados”. Un cierre que resume la idea general de su mensaje: “Un mantenimiento correcto del sistema de frenos y una conducción segura salva vidas”.





