Sin frenos, no hay auto que pueda (o deba) transitar. Poder frenar en el momento justo es una de las prioridades para evitar accidentes y cuidar la vida del conductor y las demás personas que circulan en la vía pública. En este aspecto, el accionar del disco y las pastillas de freno tienen un papel importante. Yendo al pasado, Pablo Ferretti, dueño del taller Ferretti Rancing, recuerda a En Movimiento que antes se usaban cintas de freno y, luego, se suplantó por el disco, con una pastilla y una mordaza. “Se trata de un componente abrasivo. Es una pieza que actúa sobre un disco de freno, lo que hace que el vehículo se detenga”, explica.
Funcionamiento técnico
Para entender cómo funcionan el disco y la pastilla de frenos, el ingeniero mecánico Mariano Ponce divide su explicación en dos partes: una teórica y la otra práctica.
Con respecto a la primera, Ponce cuenta a En Movimiento que el disco “es de un material de fundición (hierro) donde va solidario a la masa de la rueda, es decir, que gira o tiene el mismo movimiento de rotación que el neumático”.
Esta parte -aclara- se compone del ‘caliper’, que va agarrado al porta masas que está fijo y donde ‘abraza’ al disco de freno: “El caliper consta de unos cilindros hidráulicos, va sometido a un líquido hidráulico a presión con unos pistones y una pastilla de freno, con un material antifricción donde roza contra la superficie del disco de frenos de ambos lados”, detalla.
Sobre la parte práctica explica que, cuando el conductor presiona el pedal de freno, “hay un circuito hidráulico, por medio de una bomba hidráulica conectada al pedal de frenos a una cañería y esa manda un fluido a presión incompresible a los pistones del caliper”.
Estos pistones —explica— van a hacer presión contra la pastilla de freno y estas —con su material antifricción— hacen presión y fricción contra la superficie del disco freno de ambos lados. “Este accionar se disipa con calor y ahí se frena el vehículo. Así es como, finalmente, ese rozamiento hace que el vehículo se detenga”, resume Ponce.
Cómo cambiar un disco de freno
El profesor técnico mecánico Leonel González, del Instituto de Capacitación Electrónica y Mecánica Automotriz CEMA, considera que el procedimiento es “bastante sencillo” pero, como se va a manipular el sistema de frenado, aconseja siempre dejarlo en manos de profesionales.
- Para acceder al sistema de frenos, se debe elevar el vehículo y desmontar las ruedas.
- Para retirar las pastillas desgastadas, se introduce un extractor entre el disco y la pastilla para separar, haciendo presión.
- Soltar los tornillos que unen la mordaza con los soportes.
- Quitar el disco de freno liberando el tornillo que lo soporta.
- Colocar el disco de freno nuevo, limpiando la superficie de fricción.
- Colocar las nuevas pastillas a presión en su lugar, cuidando que estén en la misma posición que las anteriores.
- Colocar la mordaza y soportes.
- Apretar los tornillos en su sitio nuevamente.
- Colocar la rueda en su lugar ajustando los últimos tornillos y bajar el vehículo.
- Revisar el nivel de líquido de frenos y rellenar si es necesario.
- Encender el vehículo y pisar el pedal de freno hasta verificar que funciona perfectamente.
Cuándo cambiar las pastillas y discos están desgastados
Un buen estado de las pastillas y los discos de freno hace que el frenado sea en el momento y de manera eficaz. Estas partes no se rompen, pero sí, se desgastan por su uso.
Lo recomendable es sustituirlas a los 20.000 kilómetros. Sumado a este dato, los expertos señalan que es bueno tener presente que los frenos delanteros sufren hasta dos veces más el desgaste que los traseros.
Una de las formas de saber si el sistema de frenado no está en óptimas condiciones es que el vehículo necesita más distancia para detenerse o que hace un sonido chirriante o vibra. También puede suceder que el auto se desplace hacia un lado u otro al momento de conducir o frenar.
El cambio en el espesor de las pastillas de freno es otra señal de desgaste. Si fuera inferior a los 3 o 2 milímetros, hay que sustituirla, pero no hay que confundirla con el bloque metálico que presenta el mismo color.
Por último, otro punto que indica la necesidad de reemplazar el sistema de frenado es la luz de advertencia que figura en el tablero de algunos vehículos.
Igual la mejor opción es la revisión periódica. No hay nada mejor que el mismo profesional constate el funcionamiento del auto y nada como detenerse a tiempo.
*Publicada originalmente en octubre del 2022.





