El gasto de combustible representa uno de los mayores costos en el transporte de cargas. Por eso, cada litro ahorrado impacta directamente en la rentabilidad. Lejos de depender solo del tipo de combustible o del modelo del camión, el consumo también se ve afectado por el estilo de conducción, el mantenimiento preventivo, la tecnología utilizada y la forma en que se gestiona la carga.
En diálogo con En Movimiento, Nicolas Agustin Anselmo, especialista del área de calidad de AXION energy, hizo un repaso de algunas recomendaciones para reducir el consumo sin resignar eficiencia.
Conducción eficiente, una clave para el ahorro
El primer paso para optimizar el consumo está en el volante. Una conducción suave, que no tenga sobresaltos ni maniobras bruscas, permite aprovechar al máximo cada litro de combustible. Usar el control crucero en rutas largas es una herramienta útil para lograrlo. Según Anselmo, las principales prácticas recomendadas son:
- Mantener una velocidad constante: idealmente entre 80 y 95 km/h, para evitar el aumento de la resistencia del aire.
- Evitar aceleraciones y frenadas bruscas: ayuda a mantener el consumo en niveles estables.
- Anticiparse al tráfico: mirar con anticipación los movimientos en la ruta reduce la necesidad de maniobras repentinas.
- Aprovechar la inercia: dejar rodar el camión en neutro o con el freno motor en pendientes, siempre que sea seguro y legal.

El impacto del mantenimiento en el rendimiento
Un camión en buenas condiciones consume menos. El mantenimiento preventivo, muchas veces relegado por cuestiones de tiempo o presupuesto, tiene un rol protagónico en la eficiencia operativa.
“Uno de los puntos críticos son los neumáticos. La presión incorrecta genera mayor resistencia al rodaje y, por ende, más consumo. Por eso es importante verificarla al menos una vez por semana”, señaló Anselmo.
Otras acciones de mantenimiento clave incluyen:
- Verificar la alineación y el balanceo: una mala alineación aumenta la fricción y el desgaste, que incrementan el consumo.
- Cambiar los filtros y el aceite a tiempo: un filtro sucio o aceite vencido afecta el rendimiento del motor.
- Revisar el sistema de inyección: si está en mal estado, puede aumentar el consumo hasta en un 15%.
Tecnología para monitorear y mejorar
La digitalización llegó también al transporte pesado. Hoy existen múltiples herramientas que permiten monitorear el consumo en tiempo real y ajustar el comportamiento en función de los datos.
El especialista aseguró que la telemetría es fundamental porque con ella se puede analizar cómo conduce cada chofer, detectar hábitos poco eficientes y corregirlos con datos concretos. Además, los software de gestión de rutas ayudan a planificar recorridos más cortos, con menos tráfico y menos detenciones, lo que también se traduce en ahorro.
Algunos camiones incorporan indicadores de consumo en tiempo real en sus pantallas de abordo. Consultarlos con frecuencia permite al conductor tomar decisiones más eficientes durante el trayecto.

La distribución de las cargas
Uno de los factores menos considerados, pero con gran impacto en el consumo, es la forma en que se distribuye la carga. “Evitar sobrecargar el camión es esencial. Llevar más peso del permitido no solo es peligroso, también obliga al motor a trabajar más y aumenta el gasto”, explicó Anselmo.
Para una operación más eficiente, se recomienda no exceder el peso máximo autorizado por el fabricante y distribuir la carga de forma equilibrada, para mejorar así la estabilidad y facilitar una conducción más suave.
Al mismo tiempo, en materias de hábitos, la eficiencia no depende solo del camión: también del conductor. De acuerdo a la fuente consultada, algunas acciones simples que marcan la diferencia son:
- Capacitación continua: Los programas de conducción eficiente pueden reducir el consumo entre un 10% y un 20%.
- Evitar el ralentí prolongado: si el camión estará detenido más de dos minutos, conviene apagar el motor.
- Planificar las paradas y descansos: coordinar bien las detenciones ayuda a reducir el uso innecesario del motor.





