No es lo mismo la arena, que el asfalto. No es lo mismo viajar solo que acompañado. No es lo mismo ir liviano que ir cargado de objetos. En lo que respecta a la presión o al aire de los neumáticos, no hay una cifra ideal. Su número variará de múltiples factores a los que cada persona deberá estar atenta para no provocar futuros daños al auto.
Las ruedas son el punto de contacto entre el suelo y el vehículo. Su cuidado es fundamental para garantizar el cuidado y la seguridad de las personas que transitan en él y en su entorno. Más allá de tener que estar en buenas condiciones, para un buen tránsito es importante que tengan también la presión adecuada.
De tenerla, el auto podrá generar las fuerzas de tracción y frenado necesarias para lograr un buen desempeño y mayor confort y seguridad. De no tener la presión ‘ideal’, según los diversos factores, pueden ocasionar varias problemáticas:
Con baja presión:
- Desgastes irregulares
- Daños en los costados de las llantas
- Mayor consumo de combustible
- Resistencia al rodamiento
- Desprendimiento de la capa hermética que retiene la presión del aire.
Con alta presión:
- Menos confort
- Se desgasta más rápido la zona del centro
- Reduce la seguridad a la hora de conducir
- Tiene menos adherencia al asfalto.
Lo que hay que saber
Antes de conocer cuál es la presión indicada, lo primero que hay que conocer es cómo se expresa la presión del inflado. Esta puede estar en bares (Bar) o en libras sobre pulgada cuadrada (PSI), que es la medida que se utiliza con mayor frecuencia. La equivalencia entre ambos es d1 bar=29 PSI.
Por otro lado, dentro de los automóviles se puede conocer la presión adecuada para tus neumáticos. Ya sea en el manual físico o en la tapa del tanque de combustible, en la parte interna de las puertas.
¿Cuál es la presión adecuada? Para la ciudad, los expertos revelan que la presión adecuada es de 30 libras. Esta medida, por ejemplo, también puede servir para aquellos que viajan en ruta solos y “livianos” en cuanto al equipaje.
Pero distinto es el caso del viaje de una familia que, por ejemplo, va a disfrutar de sus vacaciones en verano. En este caso, es recomendable poner 32 libras ya que, por el rodamiento de las ruedas en la ruta y el calor, la presión aumenta.
En la playa, siempre es recomendable quitarles presión a las gomas. Para aquellas personas que quieren disfrutar el mar de cerca y subirse a los médanos, deberán poner entre 15 y 20 libras de presión según el rodado con el que se quiera ingresar. De esta manera, se ensancha más la pisada y genera una especie de “panza” que permite amoldarse a la arena e impedir que se estanque en la rueda.
Un dato no menor, es la rueda de auxilio. Al permanecer intacta sin usarse durante largos periodos de tiempo, esta pierde presión. Por ende, no solo debes chequear su estado, sino también la presión. En este caso, cuando lo hagas, deberás poner 35 libras por si acaso.





