Existe un conjunto de factores que permiten que un neumático funcione adecuadamente: su diseño, la cantidad de aire, la velocidad de manejo y su uso. Conocer bien a cada uno de ellos resulta imprescindible si la persona quiere garantizar su seguridad.
En primer lugar, es preciso reconocer que la capacidad de manejar y controlar el vehículo depende de la fricción entre los neumáticos y la superficie de la calle, ruta o camino por la que transite.
Ya sea en el asfalto, la tierra, el lodo o la nieve, conocer este aspecto es importante para evaluar el desempeño del auto, su potencia, la suspensión, la tensión en una curva y todo lo relativo a su manejo. Estos resultan ser artículos de seguridad fundamentales a los que hay que prestar mucha atención.
Los neumáticos cuentan con un diseño que aumenta la resistencia. Esto mismo es lo que define los distintos tipos de neumáticos. Antonio Roncero, experto del portal Auto10 explica que se caracterizan según la “forma del dibujo de su banda de rodadura o el tipo de utilización para el que están pensados”. Entre ellos menciona varios: neumáticos diagonales, radiales, de verano, invierno, all seasons, asimétricos, direccionales, tubuless o sin cámara, de perfil bajo, recauchutados, runflat, y ecológicos o de bajo consumo.
Independientemente del tipo, es necesario monitorear su estado para saber cuándo deben cambiarse y, de esta manera, evitar accidentes y mejorar el desempeño del auto.
¿Cuándo cambiar las cubiertas?
No solo hay que cambiar los neumáticos cuando se pinchan o se estropean de forma repentina. Esteban Rapazzo, experto en neumáticos de UNIGOMA, empresa B certificada a nivel internacional, comentó que el estado de los neumáticos “va a depender del uso que se les da”. En Argentina -según el experto- los neumáticos duran entre 40 y 60 mil kilómetros. “También influye la velocidad en la que se los utiliza, porque a mayor velocidad, menor rendimiento kilométrico”, completa.
Otro factor a tener en cuenta es la duración o vida útil. Todo neumático viene con la fecha de fabricación y, en algunos casos, también con la fecha de caducidad. Rapazzo explica que, según su fabricación, “tienen una vida útil de tres años. Después hay que cambiarlos”.
En Argentina, según la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449, la profundidad mínima del dibujo de los neumáticos no debe ser inferior a 1,6 mm. Esta misma medida se aplica en la normativa de otros países de la región y en la Unión Europea.
Para corroborar esto, se aplica popularmente una prueba con una moneda de 10 pesos argentinos. Esta consiste en colocarla en alguna de las canaletas del neumático y, si se ve el borde plateado, significa que deben cambiarse.
¿Cómo cuidar los neumáticos?
El primer factor a controlar es la velocidad. Recuerda que las cubiertas se gastan con mayor rapidez si el auto está en marcha la mayoría del tiempo a una alta velocidad.
Algo fundamental para todo neumático es el aire. Rappazzo brinda algunas medidas de precaución, como asegurarse de que estén calibrados para soportar golpes cotidianos, como agarrar un pozo en la calle.
“También es importante no sobrecargar el vehículo, ya que es diferente cuando va una sola persona que cuando van cinco con valijas. Esto implica dar más o menos libras de aire”, comenta en su conversación con En Movimiento.
El tiempo en que un auto está estacionado en un garaje también influye en el tiempo de durabilidad y en el buen estado de los neumáticos. Rapazzo explica que si el auto está mucho tiempo parado lo afecta, “porque al no estar en movimiento sigue recibiendo el mismo peso”.
Asimismo, comparte que no se debe olvidar revisar los neumáticos periódicamente, en busca de deformaciones o de que el diseño esté bajo. “Es necesario asistir a un centro de servicios para mantener siempre las llantas alineadas y la suspensión correcta”, detalla.

¿Por qué cambiar los neumáticos es costoso?
Actualmente, muchos de los neumáticos que se venden en el país son importados y los materiales para fabricarlos nacionalmente, también. Los valores de las importaciones se expresan en dólares, lo que implica mayores costos para los importadores y fabricantes, en relación con su mercado en moneda local y con las dificultades cambiarias de Argentina.
En el caso de los materiales, el caucho natural, el caucho sintético y algunos químicos, aumentaron de precio, así como los valores de transportación. Rappazzo explica que esta situación se debe a factores como el conflicto bélico en Ucrania y la pandemia. Debido a esto en los últimos años “ha habido escasez y aumento de precios”.
Sin embargo, recientemente, hay iniciativas entre el gobierno local y privados para hacer frente a esta suba, como se expresa en un comunicado del 28 de abril, producto de la reunión entre el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, y el subsecretario de Políticas para el Mercado Interno, Antonio Mezmezian.
La seguridad es la prioridad
Rappazzo afirma que la seguridad del vehículo se basa en los neumáticos.
“Cuando uno frena, dobla, sale a la ruta, anda en la ciudad, si no está en buen estado, no está bien inflado o no tiene buen diseño, puede ser un problema”, asevera.
En sintonía, explica que, cuando están desgastados, “no se adhieren de forma suficiente a la superficie” y que, si tienen un mal diseño, “podría ocasionar, en un día de llovizna, que las ranuras se llenen de tierra que se junta en la calle, haciéndolo liso y complicando el momento de frenar”.
Ya sea para garantizar la seguridad y mejorar el rendimiento del automóvil, los neumáticos no son un tema menor. Aplicar las medidas para cuidarlos y estar atento a los signos para cambiarlos (diseño, fecha de caducidad, profundidad y kilometraje) te brindarán tranquilidad y una mejor experiencia de manejo.





