Los burletes y sellos de goma cumplen una función silenciosa, pero clave, en cualquier vehículo. Están en puertas, ventanillas y baúl, y se encargan de aislar el habitáculo del ruido exterior, el polvo, el viento y el agua. Sin embargo, el paso del tiempo, el uso diario y la exposición constante al clima también desgastan estos componentes.
Cuando empiezan a endurecerse o perder elasticidad, los problemas aparecen rápido: filtraciones de agua, ingreso de polvo y esos clásicos “chiflidos” que se sienten sobre todo en ruta. Además del malestar durante la conducción, el deterioro puede afectar tapizados y partes internas del auto.
Pablo Ferretti, dueño de Ferretti Racing, explicó cuáles son los síntomas más comunes, qué factores aceleran el desgaste y qué cuidados simples ayudan a prolongar la vida útil de los burletes.
¿Cuáles son las primeras señales de desgaste de los burletes?
Ruido de viento
Uno de los primeros indicios de que los burletes ya no cumplen correctamente su función aparece durante la conducción en ruta. Muchas veces, el conductor empieza a percibir un ruido de viento más intenso dentro del habitáculo, sobre todo a velocidades altas, sin relacionarlo de manera directa con el estado de los sellos de goma.
Según explicó Pablo Ferretti, “lo más común es ruido de viento en ruta, filtraciones de agua y pérdida de insonorización”. Ese desgaste afecta directamente el confort de marcha y deja el interior del vehículo más expuesto a factores externos.
Filtraciones de agua
Las filtraciones de agua son otro de los síntomas habituales. En algunos casos aparecen luego de lluvias fuertes o durante el lavado del auto, con humedad acumulada cerca de puertas, las alfombras o el baúl. El ingreso de polvo también suele ser una consecuencia frecuente cuando los sellos empiezan a perder capacidad de cierre. Ferretti señaló que “las consultas suelen ser frecuentes por filtración de agua, polvo y, en otro caso, por ruidos de viento”, indicó.
Muchas veces el deterioro aparece de forma gradual y el usuario se acostumbra al problema. Por eso, prestar atención a cambios en la insonorización o a pequeñas filtraciones puede ayudar a detectar el desgaste antes de que avance.

¿Qué provoca el desgaste de los burletes del auto?
Con el paso del tiempo, la goma pierde elasticidad y comienza a endurecerse. Ese envejecimiento natural hace que los burletes ya no se adapten correctamente a las superficies de contacto y aparezcan espacios por donde ingresan aire, agua o polvo.
La exposición constante al sol y a los cambios de temperatura también influye en el deterioro progresivo de estos componentes. Los materiales quedan sometidos todos los días a calor, humedad y movimientos permanentes provocados por la apertura y cierre de puertas y baúl.
Un cierre brusco de puerta o pequeños impactos pueden provocar deformaciones o roturas en determinadas zonas del burlete. Cuando eso ocurre, el sellado deja de ser uniforme y empiezan a aparecer molestias que suelen hacerse más evidentes en ruta o durante días de lluvia.
¿Cómo cuidar los burletes del auto para que no se resequen?
Aunque suelen pasar desapercibidos dentro del mantenimiento habitual del vehículo, los sellos de goma también necesitan cuidados periódicos para conservar su funcionamiento. Los factores que generan el desgaste mencionado pueden generar pequeñas grietas con el tiempo. Por eso, una limpieza regular ayuda a mantener la flexibilidad de la goma y evitar un deterioro prematuro.
Ferretti explicó que el mantenimiento más habitual consiste en “una limpieza de los mismos y correcta lubricación con vaselina para mantener la elasticidad y correcto sellado del mismo”.
La lubricación cumple una función importante porque ayuda a evitar que el material se reseque. En vehículos que permanecen muchas horas al sol o expuestos a cambios bruscos de temperatura, este cuidado puede extender de manera considerable la vida útil de los burletes.
Además de mejorar el sellado, mantener los burletes en buen estado permite conservar la insonorización original del vehículo y reducir vibraciones o ruidos molestos durante la conducción.

¿Por qué conviene elegir repuestos originales o de calidad?
Cuando el desgaste ya es evidente y los burletes perdieron elasticidad o presentan roturas, el reemplazo suele ser la alternativa más conveniente. “Siempre es mejor lo original en este caso por la calidad de los materiales”, sostuvo Ferretti.
Los burletes cumplen una función permanente de aislamiento y están sometidos a uso constante. Por eso, los materiales de baja calidad pueden endurecerse con rapidez, deformarse o perder capacidad de cierre en poco tiempo.
Ferretti recomendó reemplazar los componentes dañados por opciones “originales o de calidad para evitar problemas de sellado”.
Elegir piezas adecuadas no solo mejora el confort interior. También ayuda a proteger tapizados, alfombras y partes internas del vehículo frente a filtraciones que, con el tiempo, pueden generar humedad persistente y deterioro en distintos sectores del habitáculo.
Un componente pequeño que impacta en el confort diario
Aunque muchas veces quedan relegados frente a otros controles mecánicos, los burletes tienen un rol importante en el confort cotidiano del vehículo. Su función va mucho más allá de evitar un simple ruido de viento.
Un sellado en buenas condiciones ayuda a mantener el aislamiento acústico, evita el ingreso de agua y polvo y protege distintas partes del interior del auto. Cuando esos componentes empiezan a fallar, las molestias suelen aparecer rápidamente y pueden agravarse con el tiempo.
Además del impacto en la comodidad durante la conducción, las filtraciones pueden afectar alfombras, tapizados y zonas internas difíciles de secar correctamente.
Por eso, revisar periódicamente el estado de los sellos de goma, detectar endurecimientos o pequeñas roturas y realizar un mantenimiento básico puede evitar daños mayores y extender la vida útil del vehículo.





