Luces traseras del auto: cosas que deberías de saber

Así como los faros delanteros, la iluminación trasera de un vehículo tiene su propósito para los otros conductores y peatones. Cuáles son sus funciones y por qué se pueden quemar. ​​

Como su nombre hace referencia, las luces traseras están en la parte de atrás del vehículo y se activan cuando las delanteras se activan. Es decir, son grupos ópticos. Son obligatorias e indican la maniobra que el conductor va a realizar.

La parte de atrás consta de diferentes luces donde cada una tiene una función. Entre ellas se pueden encontrar:

  • Luces de posición: están conectadas con las luces de la parte delantera y ubicadas a la altura que el otro conductor las pueda ver.
  • Luces de freno: Son de color rojo y se activan cada vez que la persona presiona el freno. Advierten que el vehículo está desacelerando.

Hace algunos años se ha incorporado una tercera luz, ubicada más arriba que las otras y en posición horizontal. Esto permite una mayor visibilidad para los automovilistas y es un “plan B” si las otras no funcionan.

Algunos vehículos, además, cuentan con:

  • Pilotos antinieblas: actúa de manera complementaria con las luces de posición porque refuerzan la intensidad de la iluminación frente a la escasa visibilidad por efecto de la niebla.

  • Luces de marcha atrás: indica la maniobra de retroceso del coche. Su luz es blanca y, dependiendo el vehículo, el interruptor de esta luz se encuentra en la palanca de cambio o en el engranaje.

Problemas y soluciones para extender su vida útil

Estos faros, al igual que los delanteros, pueden quemarse. No es nada fuera de lo común si eso ocurre después de un tiempo razonable. Pero si dejan de funcionar más rápido de lo habitual, puede haber varias razones.

Una de ellas es que haya fallas por sensibilidad o vibración, producto de un mal ajuste o por haberlos presionado demasiado. También es importante que el vidrio del foco esté seco y limpio, sin rastros de humedad. Otra posible causa es que el foco tenga un voltaje distinto al que corresponde.

Si bien los fabricantes recomiendan un cambio a los dos años o cuando el vehículo ya tiene unos 50.000 km, suele suceder que se las reemplaza solo cuando no funcionan.

Para evitar infracciones por esta causa o porque no son las autorizadas, es necesario revisarlas de manera periódica y, en lo posible, en compañía de alguien así controla del lado de afuera del vehículo si está todo ok.

Otro factor a tener en cuenta es la limpieza, ya que un faro sucio reduce su función. Para cuidarlo es mejor pasarle un trapo seco. Además de evitar que se raye, también disminuye la posibilidad de que le entre agua.

 

Artículo publicado originalmente en marzo de 2023.

Compartir

ÚLTIMAS NOTICIAS