Cuando se habla de combustibles, muchas veces se piensa en la elección entre Súper y Premium como una cuestión de precio o preferencia. Pero detrás de cada tipo de combustible hay una composición química distinta, con implicancias técnicas concretas para el funcionamiento de los motores.
En este artículo, analizamos las diferencias entre la nafta Súper y la QUANTIUM de AXION energy desde tres ejes clave: octanaje, azufre y aditivos. Y explicamos cómo impactan en distintos tipos de vehículos.
Composición: lo que las hace químicamente distintas
Ambas naftas, Súper y QUANTIUM, cumplen con las regulaciones vigentes y contienen el mismo porcentaje de etanol (12%), tal como lo exige la normativa argentina. Sin embargo, sus diferencias comienzan a notarse cuando se analiza su composición en detalle.
Octanaje: resistencia a la detonación
El octanaje es una medida que indica la capacidad del combustible para resistir la detonación espontánea al ser comprimido dentro del cilindro. Sirve para saber qué tan bien resiste a explotar antes de tiempo dentro del motor.
Una explicación breve: cuando el pistón del motor comprime el aire y la gasolina, la mezcla se calienta. Si la gasolina explota antes de que la chispa de la bujía la encienda, eso se llama detonación espontánea, y puede dañar el motor.
Dicho esto, un combustible con mayor octanaje puede soportar más compresión sin explotar solo. Es decir, tiene mayor resistencia y permite un mejor desempeño en motores que operan con altas relaciones de compresión, como los más modernos.
En este aspecto, la QUANTIUM supera a la Súper porque ofrece más de 98 RON (Research Octane Number), mientras que la Súper ronda los 96 RON. Esta diferencia puede parecer menor, pero tiene un impacto directo en la eficiencia y la potencia que el motor puede entregar, especialmente bajo condiciones de exigencia, como por ejemplo un sobrepaso en ruta o una aceleración brusca.
Azufre: emisiones y compatibilidad con nuevas tecnologías
Otro componente diferenciador es el contenido de azufre. Aunque ambos combustibles están dentro de los márgenes legales, la QUANTIUM tiene menos de 10 partes por millón (ppm), mientras que la Súper puede alcanzar hasta 150 ppm, con un promedio habitual en AXION energy de 100 ppm.
Esto es importante porque el azufre deteriora los sistemas de control de emisiones, como los catalizadores y los sensores de oxígeno. Por eso, para los autos de última generación, con alta tecnología para el control de emisiones —es decir, la calidad de los gases que salen por el caño de escape—, es posible que el fabricante recomiende usar nafta Quantium (o grado 3) por su bajo contenido de azufre.
Aditivos: limpieza interna y rendimiento
Tanto la Súper como la QUANTIUM incorporan aditivos desarrollados para cumplir con el estándar Top Tier, un programa respaldado por automotrices internacionales que certifica la capacidad del combustible para mantener limpios inyectores, válvulas y cámaras de combustión.
Sin embargo, la QUANTIUM utiliza una formulación más avanzada, con una mayor concentración de detergentes y modificadores de fricción. Esto no solo mejora la limpieza del sistema, sino que también puede contribuir a una mejor eficiencia energética, ya que reduce las pérdidas internas por fricción.
Consideraciones a tener en cuenta
En autos modernos con sistemas avanzados de control de emisiones, algunos fabricantes recomiendan el uso de nafta QUANTIUM (o grado 3) por su bajo contenido de azufre. Otros fabricantes sugieren elegirlo por su mayor octanaje.
También puede optarse por este combustible como una decisión personal, ya sea por su menor impacto ambiental o para reducir la posibilidad de pistoneo en aceleraciones bruscas.
Por su composición, la QUANTIUM libera más energía por unidad de volumen que la Súper al combustionar. Esa diferencia, en general, se traduce en un consumo levemente menor por kilómetro recorrido.
No obstante, vale aclarar que la nafta Súper también es una opción adecuada y segura, sobre todo, para motores de diseño más simple o con menor compresión, como los de generaciones anteriores. También resulta válida en muchos autos actuales que no requieren específicamente combustible Premium según las indicaciones del fabricante.
Aunque su contenido de azufre es más alto y su octanaje más bajo que el de la QUANTIUM, cumple con los estándares de calidad y puede utilizarse sin problemas en vehículos compatibles. Es una alternativa más económica que sigue ofreciendo un buen desempeño para un uso urbano o moderado del vehículo.





