La vida útil del motor de un vehículo depende, en gran medida, de su correcta refrigeración durante su funcionamiento. Por eso, es importante realizar los mantenimientos a tiempo, como el cambio de líquido refrigerante cada 10.000 o 15.000 kilómetros.
Ahora: ¿Por qué el sistema de enfriamiento del motor es fundamental para el vehículo? Pablo Agustín Pérez, diseñador industrial y automotriz independiente, señala que, si se habla de motores a combustión interna, el enfriamiento es una parte fundamental para no generar sobrecalentamientos en el funcionamiento y, de este modo, provocar o dañar diferentes sistemas.
“Desde el área de diseño se generan formas que siguen la función (forma-función) permitiendo así generar flujos de aire o elementos que facilitan en el enfriamiento de forma natural o forzada”, comparte.
Por otra parte, en el caso de los motores eléctricos, el especialista señala que poseen un líquido interno que regula la temperatura de las baterías y del paquete motor, siendo aún fundamental el control de las temperaturas de los vehículos.
¿Cómo funciona el circuito de enfriamiento del motor de un automóvil?
Alberto Garibaldi, ingeniero mecánico y partícipe en el canal de youtube “Autotecnicatv”, explica que del combustible utilizado por los autos, una parte se usa para mover el vehículo, mientras que la otra genera calor (como cualquier máquina térmica).
En este sentido, existen distintos componentes del vehículo destinados a disipar el calor generado. El experto explica que dentro de un sistema de refrigeración se encuentran:
- El líquido refrigerante
- La bomba de enfriamiento
- El radiador
- Los sensores de temperatura
El líquido refrigerante permite captar el calor del motor que se calienta por la combustión y el rozamiento de las piezas. Por este motivo, el experto recomienda usar marcas reconocidas y cambiarlo al menos una vez al año.
La bomba de enfriamiento o “bomba de agua” se ocupa de hacer circular el agua. En un principio, al encender el motor del vehículo, si el agua circulara libremente, entonces demoraría en calentarse y, por ende, afectaría el funcionamiento del auto.
Por eso, en primer lugar, circula el agua por el propio motor para que este se caliente rápidamente y, una vez que alcanza la temperatura determinada por el fabricante, el termostato “da aviso” y libera agua al radiador para que circule normalmente.
Por otra parte, el radiador es el encargado de disipar el calor, enfriando el motor y tomando aire frio antes de ingresar en el motor.
En cuanto a los sensores de temperatura, pueden fallar de dos formas: por un lado, que el tablero de señales de alerta “falsas”, es decir, que indica que la temperatura es muy alta cuando está dentro de los parámetros “normales” y, por otro lado, que no indica la temperatura correcta (por ejemplo, no avisa al conductor de que la temperatura es elevada).

Las claves vitales para mantener la temperatura
Pérez señala que hay varios aspectos a tener en cuenta. “Si nos focalizamos exclusivamente en el producto-cliente, el cliente debería conocer y seguir los mantenimientos periódicos del vehículo. De esta forma, en cada revisión, los mecánicos de cada marca pueden verificar y cambiar todos los fluidos del motor para el correcto funcionamiento”.
Por otro lado, el especialista explica que es importante conocer la información técnica sobre el funcionamiento de su vehículo y así saber qué hacer en caso de alguna alarma, para que el motor no se dañe. Además, en estos casos, es importante acercarse a los talleres oficiales para su revisión.
“Visto desde el punto de vista diseño y desarrollo, es muy importante tener la información adecuada de cómo debe funcionar el sistema, pros y contras, generando alternativas para mejorar su funcionamiento. Es por ello fundamental el desarrollo y testeo de los vehículos para que sean verificados en la práctica simulando un uso cotidiano”, concluye el especialista.
Artículo publicado originalmente en abril de 2023





