Por qué es importante el motor de arranque

Gracias al motor de arranque, el impulsor de nuestro auto es capaz de iniciar la marcha. En esta nota qué es, cómo funciona y cuáles son sus partes.

¿Alguna vez te has preguntado qué hace que un vehículo arranque? Más allá del motor principal, hay otro componente clave: el motor de arranque. Aunque su nombre no sea tan popular, su función es vital para el funcionamiento del vehículo.

La importancia del conocido también como “burro de arranque” es tal que, sin él, el motor principal del auto no funcionaría. A continuación, y de la mano de expertos en la materia, te contamos todo acerca de este sistema, que suele pasar desapercibido.

Motor de arranque: ¿Qué es?

En palabras de Nicolás Pirrello, de Mecánica Pirrello, el motor de arranque permite “poner en marcha el impulsor del auto”. Bajo la misma línea, Paula Salazar, profesora del Instituto Tecnológico de Capacitación Automotriz (ITCA), explica que se trata de un motor eléctrico que “transforma la energía eléctrica en energía mecánica, con el fin de que el motor a combustión empiece a girar cuando está en estado de reposo”.

Pese a que su denominación técnica es “motor de arranque”, también se la conoce dentro de la jerga mecánica como “burro de arranque”. ¿Por qué? El experto Pirrello responde que, antiguamente, cuando los coches no tenían un motor eléctrico, “se los hacía tirar de un burro para producirle el primer giro al impulsor”.

Motor de arranque: Composición y funcionamiento

El motor de arranque no es el mismo en todos los vehículos. “Varían según el motor con el que trabaja”, señala Pirrello que aclara que “no es lo mismo uno naftero, chiquitito, tres cilindros o de baja cilindrada, que el de un camión, colectivo o una camioneta Diésel”.

En este sentido es que Salazar detalla que “los motores que son más pesados que otros, como por ejemplo los diésel, van a necesitar más fuerza para su arranque”. Esto genera la variación en el tamaño y los componentes del mencionado impulsor eléctrico.

El motor de arranque está compuesto por un solenoide (un electroimán), un émbolo, un rotor y un estator. “En su base, los motores de arranque son todos iguales, pero varía un poco la robustez y la potencia que tienen”, expresa el especialista de Mecánica Pirrello.

Vista en detalle del motor de arranque de un automóvil, mostrando el sistema eléctrico que permite encender el motor principal.
El motor de arranque convierte la energía eléctrica en movimiento mecánico, paso clave para el encendido eficiente y seguro del vehículo.

En cuanto al funcionamiento, el experto precisa a En Movimiento que el motor de arranque “se engancha al volante de inercia del motor, y le produce el primer giro al cigüeñal, para que este después, cuando empieza a combustionar el motor, pueda continuar la marcha”.

Siendo más específica, Salazar señala: “Al darle arranque al auto (ya sea con la llave o botón), su batería pasa energía al solenoide del motor de arranque, que lo que hace es desplazar un émbolo, y, a la vez, induce al rotor (que es un «eje inducido»), para que empiece a girar”.

Fallas del motor de arranque

¿Cómo darse cuenta de que el motor de arranque está fallando? Fácil: El motor del auto no va a arrancar. “Para asegurarse que el problema está en el impulsor eléctrico, el/la conductor/a puede llegar a ver que el motor del auto directamente no gira, o, si lo hace, es muy lento, lo que no permite que arranque con normalidad”, detalla la profesora del ITCA.

Otro factor que puede determinar que lo que falla es el motor de arranque es el sonido. Salazar comenta que a veces se puede escuchar que el émbolo “no gira por no tener fuerza eléctrica o que se queda trabado”.

De acuerdo a Pirrello, los problemas que se pueden generar en el motor de arranque son producto del “desgaste de sus componentes”, tal como sucede en cualquier motor eléctrico convencional. “Se pueden gastar los carbones, poner en «corto» la bobina o incluso le puede entrar grasa adentro, entre otras posibilidades”, agrega.

“Con el correr del tiempo, las escobillas que hacen circular la energía se van ‘comiendo’”, aporta por su parte Salazar que agrega, además, que el motor de arranque “también puede que se quede trabado el émbolo del solenoide, o que este no llegue a andar la corriente para que ese émbolo se desplace”.

Entre todos los factores que pueden afectar al burro de arranque hay uno que se destaca: la suciedad. Pirrello asegura que este “lo traba y que internamente genera cortocircuitos, además del corte o quemado del bobinado”.

Por otro lado, la alta temperatura -no ambiental, sino la generada por una insistencia en el sistema de arranque- también puede afectar al motor eléctrico. “A veces las personas insisten en dar arranque al auto y este no arranca. Esto es justamente lo que genera que el solenoide se empiece a calentar”.

Esta insistencia es que la que puede dañar al motor de arranque porque -según cuenta el experto- “tiene adentro conductos de un cobre finito que, por más que sean muchos, son finitos y propensos a calentarse”.

Otra falla que puede ocurrir está relacionada con el traspaso de energía. “El bobinado tiene que estar aislado. Si no lo está, significa que la carcasa del motor de arranque está recibiendo energía eléctrica, y eso no debe suceder”, explica Salazar.

Por último, también puede llegar a suceder que se genere una disociación entre el movimiento del rotor del motor de arranque y el volante del motor. “Si se llega a quedar ‘pegado’ el rotor con el volante, va a levantar muchísima temperatura, y por ende va a tener un daño grave”, cuenta la especialista.

Como reparar el motor de arranque

Ante una posible rotura, no es necesario reemplazar el motor de arranque por completo. “Como casi cualquier pieza del auto, tiene reparación”, señala Pirrello, para luego comentar que “se pueden reparar o reemplazar absolutamente cualquiera de sus componentes internos”.

Técnico colocando un motor de arranque en la parte inferior del motor de un vehículo, durante una reparación en taller.
Durante la reparación, es esencial verificar el correcto ajuste y conexión del motor de arranque para evitar fallas eléctricas o pérdida de potencia en el encendido.

Un aspecto que destaca Pirrello sobre el impulsor de arranque es que “con el correr de los años es uno de los que menos cambio de todo el vehículo”. “Se mantuvo prácticamente intacto, al contrario de, por ejemplo, el motor, la electrónica y el confort, que avanzaron muchísimo”, agrega.

Motor de arranque: Maneras de cuidarlo

En general, el motor de arranque “aguanta unos 40.000 encendidos, aproximadamente”, aclara Salazar. Una de las formas de cuidarlo es no utilizarlo más de lo necesario: “Lo más lógico es ponerlo en marcha dos o tres veces por día, pero si sucede muchas más, como por ejemplo pueden necesitar hacerlo los taxistas, el motor de arranque va a durar mucho menos”.

“Cuando se hace el arranque inicial, se está generando mucha fuerza en el motor de arranque. Entonces, aguanta hasta cierto punto”, agrega la especialista. En este sentido, menciona que “quizás que a una persona que usa el auto para ir y volver del trabajo, el elemento le dura diez años, pero a un taxista solo dos o tres”.

Otra manera de cuidarlo es no insistir demasiado en el arranque del vehículo. “Si no arranca al segundo o tercer intento, no hay que seguir haciéndolo, sino esperar, o fijarse qué está pasando”, esgrime la profesora. “A veces, por la insistencia, sube la temperatura del motor de arranque, y eso deriva en que se dañe”, añade.

Para peor, Salazar manifiesta que puede pasar que “por insistir se dañe el motor de arranque, pero quizás el auto no arrancaba por la batería, por ejemplo”. Entonces, en vez de uno, el/la dueño/a del vehículo pasa a tener dos inconvenientes.

La activación del motor de arranque también puede verse dificultada por la temperatura ambiente. “En invierno cuesta un poco más por las baterías”, explica la experta, por lo que la recomendación es la misma de antes: “no hay que insistir en el arranque, sino esperar”.

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