Qué es el kit de distribución, qué incluye y cuándo cambiarlo

​Te contamos todo acerca de un conjunto de piezas que resultan indispensables para el correcto funcionamiento de tu auto.

A la hora de ser dueño o simplemente manejar un auto, siempre es bueno tener al menos una mínima idea de las partes que lo constituyen. Sin dudas, la más importante es el motor, que es el “corazón” del vehículo y el encargado de que se mueva por sus propios medios.

A su vez, los impulsores están compuestos por múltiples elementos, algunos de los cuales conforman sistemas o kits. En esta nota, y de la mano de expertos, indagamos acerca del kit de distribución, cuyo buen rendimiento resulta clave para el correcto desempeño del motor.

¿Qué es el kit de distribución?

El kit de distribución es el encargado de “mover dos piezas fundamentales del motor: el cigüeñal y el árbol de levas, explica Marcos Cossoy, profesor del Instituto Tecnológico de Capacitación Automotriz. Y Nicolás León, mecánico de GPS Taller, sostiene que el kit permite que “vaya sincronizado el movimiento” de un elemento con el otro.

Gracias a su labor, el kit de distribución permite que se logre “la apertura y cierre de válvula en el momento indicado”, sostiene Cossoy. En otras palabras, hace que se lleven a cabo las conocidas cuatro fases para producir la combustión, y con ello generar la energía que mueve al vehículo.

¿Cómo está compuesto el kit de distribución?

La composición del kit de distribución varía de acuerdo a los motores en los que se emplea. Sin embargo, todos cuentan con un elemento principal: la correa o cadena, encargada del traspaso de la energía.

Algunos de los conjuntos pueden contar con tensores y rodillos: “Algunos impulsores tienen tres rodillos, otros dos”, señala León, antes de agregar que también pueden variar en el ancho de la correa: “algunos motores las traen más finas que otras”, expresa.

Ilustración comparativa de correa dentada y cadena utilizadas en un kit de distribución, con tensores y rodillos incluidos.
Los kits de distribución pueden incluir correa o cadena según el tipo de motor; cada sistema requiere mantenimientos y ciclos de reemplazo distintos.

El kit también puede contar con otros elementos: “Hay impulsores en los que la distribución la mueve la bomba de agua o refrigerante”, lo que implica su inclusión en el conjunto.

Cossoy señala que un paquete de distribución completo debería incluir a “los engranajes, que van colocados tanto en el cigüeñal como en el árbol de levas; tensores y rodillos; bomba refrigerante y la correa”.

Como bien señalamos, la formación de los kits varía de acuerdo a cada motor. Por lo tanto, una misma automotriz puede contar con diferentes tipos.

¿Cuándo hay que cambiar el kit?

A diferencia de otros elementos del auto, no está establecido un kilometraje específico para el reemplazo del kit de distribución. León sostiene que, según cada motor, puede reemplazar “cada 70.000 o 90.000 kilómetros”.

Por su parte, Cossoy distingue entre los sistemas originales y los genéricos. En los primeros, la duración puede variar de acuerdo a los componentes de la correa (entre dos a cinco años, por ejemplo), o si trabajan con correa “seca”, “húmeda” (en contacto con el aceite del motor) o con cadena:

  • Correa seca: entre 50.000 y 80.000 km.
  • Correa húmeda: 100.000 y 150.000 km.
  • Cadenero: de 80.000 km en adelante.

En cuanto a las genéricas, “ningún kit está garantizado por más de 50.000 kilómetros o dos años”, comenta el experto, debido principalmente al desgaste que sufre el caucho, material del que está compuesta la correa.

¿Las partes del kit se pueden cambiar por separado?

Si bien el kit de distribución puede reemplazarse por partes, lo cierto es que los expertos recomiendan su cambio completo. “Si se cambia una sola pieza, se pierde referencia sobre el desgaste de las demás, y por ende no te podés asegurar que esté todo en condiciones”, explica León.

Una excepción puede darse de la mano de la cadena: “en el Manual de Servicio hay muchas mediciones como para saber en qué estado se encuentra toda la distribución, y quizás hay partes que hay que reemplazar y otras que no”, señala Cossoy.

Técnico revisando la correa dentada del kit de distribución en un motor para identificar desgaste o fisuras.
Una inspección visual periódica permite anticipar fallas y programar el reemplazo del kit de distribución antes de un daño mayor al motor.

A la hora de evaluar los daños en el sistema de distribución, el profesor destaca la necesidad de que tal acción la realice un mecánico calificado: “Al momento de armar el kit, se tienen que ver todos los componentes, incluyendo engranajes, y tener la capacidad para poder evaluar su vida útil, con el fin de que funcione y dure lo que tenga que durar”, explica.

Al realizar el cambio, Cossoy aconseja que “esté acompañado por el cambio de las correas de accesorios, que muchas veces no se realiza, y si se cortan es muy probable que termine impactando en la distribución y rompiendo la correa, lo que derivaría en la rotura del motor”.

¿Por qué es importante cuidar el kit de distribución?

León asegura que la rotura de uno o de varios elementos del sistema de distribución puede derivar en graves problemas para el vehículo: “Si se rompe parte del kit, podés romper el motor, porque se pierde el sincronizado, y las válvulas del motor pegan contra el pistón”.

Consejos para cuidar el kit de distribución

Desde el lado de quien maneja se puede cuidar la distribución del motor. Cossoy aconseja:

  • Evitar llevar el motor a la ‘zona roja’ de aceleración.
  • Evitar las aceleraciones y desaceleraciones bruscas: “El motor eleva muy rápido sus RPM y se produce un efecto ‘latigazo’”.
  • Seguir las indicaciones del Manual de Usuario:
    “Allí se señala que no le entre ningún tipo de líquido ni polvo”.

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