Qué es la luneta del auto y para qué sirve

Este vidrio forma parte de la seguridad para el conductor y quienes viajan con él. Por qué es importante que esté sano y limpio.

​Si tuvieras que pensar qué tienen en común la luna y los autos, ¿qué dirías? A primera vista parece que no existe nada que los relacione, pero, en realidad, si lo hay. ¿Qué es? La denominada luneta, es decir, el elemento transparente fabricado en cristal o en vidrio ubicado en la ventana posterior del auto. Su nombre se debe a la forma de media luna de los primeros carruajes de los coches en la antigüedad.

También denominada parabrisas trasero, la luneta tiene más funciones que las que uno puede imaginar. Una de ellas es permitir la visibilidad desde dentro del auto hacia el exterior al conductor y los suyos. Mario Funes, docente y capacitador de ‘Luchemos por la vida’, ejemplifica y aclara que, especialmente, “se usa en los momentos previos a estacionar o para cambiar de carril evitando cualquier riesgo”.

Otra función, explica En Movimiento, es la de “proteger de forma directa a los ocupantes, puesto que evita que elementos externos (lluvia, viento, insectos) afecten a la conducción”.

Sumado a estas dos, también enuncia otra característica que funciona como seguridad pasiva: “Esto es importante porque forma parte de la estructura del vehículo, ofreciendo la rigidez necesaria para que sea totalmente estable”, dice.

El experto de ‘Luchemos por la vida’ detalla que, en caso de accidente o incluso si el coche termina volcado, la estructura se mantendrá intacta. “Con esto, además, se evita que tanto el conductor como los pasajeros sean alcanzados por objetos peligrosos en un accidente”, agrega.

Tipos de luneta

La forma en que se fabrican las lunetas cambió con el tiempo. A través de distintos descubrimientos fueron variando sus posibilidades. Por ejemplo, antes, se utilizaba un tipo de vidrio plano, pero luego cambió porque, en caso de accidente, este material podría provocar daños severos a los pasajeros.

En busca de mayor seguridad, el tipo de vidrio se hizo más amigable y en la actualidad es curvo, lo que permite hacer las lunetas de diferentes tamaños e incorporar otros elementos como son los sensores para alarmas o limpiaparabrisas. También hoy en día se emplea el vidrio templado, que es más resistente, y el vidrio laminado, más común en la parte de adelante.

Al respecto, Diego Ligotti, Gerente Técnico de CESVI Argentina, detalla a En Movimiento los beneficios del vidrio templado. “Ante su rotura se generan pequeños fragmentos de vidrios, a diferencia de uno convencional que podría generar formas punzantes, poniendo en riesgo la integridad física de los ocupantes del vehículo”.

Hay diferentes tipos de lunetas y, entre ellas, se encuentran las térmicas. Estas cuentan con líneas horizontales que tienen una resistencia que calienta el parabrisas para eliminar la condensación y el vapor que impide la visibilidad. En estos casos, la mayoría de los vehículos tienen una escobilla y un líquido que permite limpiar mejor la luneta de la basura o polvo.

Otro tipo es el parabrisas trasero fijo. En esta oportunidad, algunas camionetas tienen una luneta llamadas ventanillas con guías porque cuentan con paneles deslizantes y hay otras que se abren hacia afuera de manera manual o eléctrica. También están las conocidas como tres o cinco puertas, que van fijadas en la parte trasera.

Las lunetas cumplen un rol fundamental en la visibilidad del conductor, por eso es fundamental que estén limpias y sanas. Jimena Olazar de ‘Mujeres al volante’ destaca a En Movimiento que este es un tema no menor. “Hay que controlar el correcto funcionamiento de la luneta térmica que se puede empañar o verificar si se tiene agua para el limpiaparabrisas o, incluso, hay vehículos que en la luneta no tienen limpiaparabrisas”.

Sin embargo, puede ocurrir que, por el uso del vehículo y los años, sufra algún tipo de rotura, rayadura o que el laminado de la luneta esté levantado por el contacto de la humedad y ahí no cumpliría por completo su función de protección.

Uno de los expertos de Glasscom menciona a En Movimiento que los casos por los que más consultan son por rotura de alguna piedra o por hacer marcha atrás y no ver algo que había. En estas situaciones la luneta se reemplaza porque “es como una ventana, si se rompe y hay que cambiarlo” y a diferencia del parabrisas, no se astilla. A la vez, aclara que es más común cambiar ventanas o parabrisas que lunetas.

Por último, también destaca que cuando hay que cambiar el parabrisas trasero es mejor que lo haga un personal autorizado porque puede ocasionar cortes. Al respecto, desde Glasscom puntualizan que “cualquier taller lo puede hacer o cualquier persona particular puede comprar el vidrio y cambiarlo”, pero agrega que siempre es mejor llevarlo a un taller mecánico porque hay que “limpiar la zona, poner el pegamento, dejar que seque y después pegar el vidrio”.

Ligotti comparte esta idea y agrega que es fundamental que el centro de instalación de la luneta cuente “con el personal capacitado, con el herramental e insumos apropiados para realizar una instalación segura y de calidad”. Bajo esta línea, agrega que la luneta para el mercado de reposición debe contar con el C.H.A.S. (Certificado de Homologación de Autoparte de Seguridad), “lo que significa que la pieza ha superado los ensayos de seguridad que exigen las normativas”.

Por último, Funes destaca y recomienda que la luneta tiene que estar libre, sin objetos sueltos que obstaculicen la visión del conductor. “Tengamos en cuenta que todo lo que está suelto en una frenada brusca seguirá su viaje a la velocidad que viene el vehículo propulsado por una enorme fuerza producto, justamente, esa desaceleración brusca”, detalla.

A este concepto, Olazar agrega un ejemplo y cuenta que, circulando sólo a 50 km/h, “un paraguas de 415 gramos“pasaría a pesar 5 kilos o un celular de unos 150 gramos se proyectaría con una fuerza de 1,5 kilos”. Como cierre, remarca que “todo tiene que ir en el baúl y los objetos sueltos en la guantera o en los diferentes espacios portaobjetos, pero nunca en la luneta. Para ello, están las bandas que sujetas o las redes de contención”.

 

*Publicada originalmente en octubre del 2022.

etiquetas

Compartir

ÚLTIMAS NOTICIAS