Qué es y cómo arreglar el radiador del auto

Cuidar la temperatura del motor del vehículo es fundamental para evitar problemáticas mayores o más graves a futuro. Aunque existe una reparación express, cuando un radiador se perfora, la única solución es su reemplazo. Cómo es y cuál es su vida útil.

Pensar en la refrigeración de un vehículo implica pensar en la bomba de agua y en el radiador del auto. Estos elementos forman parte del sistema de refrigeración y su función principal es mantener el motor en óptimas condiciones para evitar el sobrecalentamiento.

En cuanto al funcionamiento, el radiador enfría el refrigerante que circula por aletas metálicas, lo que facilita su desplazamiento. Según explica de manera sencilla el ingeniero mecánico Daniel Johnson a En Movimiento, en un motor, el combustible “se quema, genera calor y parte de ese calor se convierte en trabajo mecánico, que es lo que mueve el coche”.

Johnson también destaca que hay otra parte que «sobra». Ese calor excedente hay que «sacarlo» del motor. “Si no lo sacás, el motor se sobrecalienta y se destruye. Para eso —aclara el especialista— se usa el sistema de refrigeración del motor y una parte de ese sistema es el radiador”.

Filtros, rodamientos y piezas metálicas sobre una superficie gris, representando los componentes que intervienen en el mantenimiento y reparación del radiador del auto.
El correcto mantenimiento del radiador del auto incluye revisar filtros y sellos asociados al sistema de refrigeración. Un radiador eficiente previene sobrecalentamientos y optimiza el rendimiento de vehículos industriales o de flota.

De esta manera, el ingeniero sintetiza que el radiador es “la parte del sistema de refrigeración que transfiere el calor que ‘sobra’ del motor al medio ambiente”. Este pasa al líquido refrigerante y el radiador transmite al aire el calor captado por el líquido refrigerante”.

Tipos de radiadores, fallas y reparaciones temporarias

Para un mejor funcionamiento, existen dos tipos de radiadores y cada uno cumple una función específica. Uno es el radiador que lleva el líquido anticongelante y ayuda a reducir la temperatura del motor.

Mientras que el radiador del aire acondicionado se encarga de convertir el aire caliente en aire frío y viceversa. Este accionar dependerá de las condiciones climáticas.

Con el paso de los años y por su uso constante, estos pueden fallar. En el caso del radiador, las causas de sus principales problemas se deben a que puede tener contaminantes; a que tiene agua en el líquido refrigerante; o al mal estado de las mangueras, que unen el radiador con el auto.

Ante estos casos, existen algunas señales para determinar si el radiador está dañado. Por ejemplo, ruidos no habituales, manchas negras en el suelo o simplemente el motor deja de funcionar.

Mecánico sosteniendo un filtro de aire frente al motor abierto de un vehículo, mostrando parte del sistema que influye en el rendimiento del radiador del auto y la refrigeración general.
El buen estado del filtro de aire contribuye al funcionamiento óptimo del radiador del auto. Mantener ambos sistemas limpios mejora la eficiencia térmica y reduce el consumo energético en flotas y vehículos de alto rendimiento.

Desde Quick Lane Auto Center & Neumáticos de Villa Crespo agregan que también puede haber una gotera debajo del auto, pero no es del aire acondicionado. “Cuando pierde agua del bidón, levanta la temperatura”, dicen.

En el caso de que el radiador se pinche, hay que cambiarlo, puntualiza Oscar Pirillo del taller mecánico Almagro a En Movimiento. “Cuando se pincha, empieza a perder agua o cuando se golpea. Hoy los radiadores, al ser de plástico, son delicados”, detalla. A su vez, para Pirillo, los radiadores hoy “no se limpian más ni se reparan, sino que son todos descartables”. En caso de una reparación, es solo temporal.

Las herramientas necesarias para su arreglo son: destornillador, manguera de radiador, refrigerante, sellador y resina.

  • Visualizar la fuga: Uno de los pasos más importantes. Para ello, hay que darle arranque al motor, que se caliente y que empiece a perder. Si por la suciedad no se ve, hay que actuar de forma contraria. Primero, esperar a que el motor se enfríe y rociar el radiador con agua, lo mismo que las mangueras y luego darle arranque.
  • Desconectar la manguera: hay que sacar los aros o anillos que sujetan y conectar la manguera con el radiador y limpiar su abertura.
  • Colocar la nueva manguera, que está en perfectas condiciones, y volver a ajustarla.
  • Drenado: hay que apagar el motor, dejar que se enfríe y drenar el radiador. Con la zona de la pérdida limpia, hay que parchear la superficie con la resina.
  • Comprobar y llenar: ya por último, hay que desenroscar la tapa del radiador y pasar el líquido sellador y luego la mezcla de agua y líquido refrigerante, pero sin que rebalse.

La vida útil de un radiador puede variar. “A veces un radiador no se cambia nunca y a veces, al poco tiempo”, explican a En Movimiento desde Quick Lane. Para el mantenimiento de los radiadores se recomienda también cambiar una vez por año el líquido refrigerante.

“Hay que mirar los niveles de agua, porque si no, el motor se funde. El dueño del auto ya lo sabe”, dice Pirillo, aunque nunca está de más recordarlo.

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