Qué es y cómo funciona una caja de cambios CVT automática

La CVT automática es una transmisión cada vez más usada por las automotrices. De la mano de expertos, te contamos sus ventajas, mantenimiento y mucho más.

La caja de cambios es un elemento clave para el funcionamiento de los vehículos. Resumidamente, es el sistema que se encarga de trasladar a las ruedas la potencia que nosotros le pedimos al auto al apretar, de forma suave o más fuerte, el pedal derecho.

Históricamente, las transmisiones fueron manuales, pero desde hace décadas existen las automáticas, que realizan los cambios por sí solas y facilitan la conducción. En medio de estas dos opciones, se encuentran las transmisiones semiautomáticas, donde el conductor no debe preocuparse por el embrague, ya que se acciona automáticamente, pero sí debe realizar el cambio de marchas.

En cuanto a las automáticas, en los últimos años, hizo su aparición la caja CVT, una variante que está cada vez más extendida en la industria. ¿De qué se trata? ¿Qué diferencias presenta con respecto a una automática convencional? ¿Cómo funciona? Expertos en la materia te lo cuentan.

Caja CVT: Denominación y componentes

Pablo Bianciotto, de Autobox Cajas Automáticas, explica que la caja CVT debe su nombre a las iniciales de «Transmisión de Variación Continua» en inglés. Esta «variación continua» se refiere al manejo de la energía proveniente del motor que realiza la caja antes de enviarla a las ruedas. A diferencia de las transmisiones convencionales, la CVT no tiene cambios prefijados, sino que se ajusta continuamente a las demandas del conductor.

Ismael, de Car Systems 24, por su parte, explica que con la caja CVT «no se pasa de 1ª marcha a 2ª, y luego a 3ª», sino que funciona de manera continua, pasando de 1ª a 1ª y un cuarto, 1ª y media, y así sucesivamente». En otras palabras, detalla que el traslado de la energía es “más gradual”, lo que proporciona «más opciones al transferir la energía a las ruedas», agrega el experto.

¿Y cómo está compuesta la caja CVT? A diferencia de la automática convencional, apenas cuenta con tres grandes elementos: «dos ‘conos’ (poleas) y una cadena», señala Ismael. Una de las poleas está conectada al motor, mientras que la otra a uno de los ejes.

Por su parte, Bianciotto añade: «Los ‘conos’ trabajan con presión hidráulica, y abren o cierran su paso para así otorgar la relación de transmisión correcta a través de la cadena». Esta relación depende de lo hecho por quien maneja, ya que sus acciones modifican la ubicación de la cadena en el circuito de poleas.

En caso de que el acelerador se presione a fondo, la polea conectada al motor será más pequeña que la otra, ya que el conductor demanda una mayor potencia, comúnmente conocida como «patada de abajo». Por el contrario, si se solicita un ritmo constante y tranquilo, los tamaños de las poleas se invierten.

Sobre la «performance» en sí de la CVT, Bianciotto comenta que no es idéntica en todos los autos que la emplean: «Depende de la potencia de cada motor, del desarrollo electrónico de cada vehículo y del objetivo para el que este fue creado», menciona. Bajo la misma línea, hace foco en si fue hecho para transitar solo por ciudades o más bien para viajes largos.

Detalle en primer plano de los engranajes, poleas y cadena de una transmisión CVT, mostrando su estructura mecánica y precisión de funcionamiento.
La caja CVT utiliza dos poleas y una cadena metálica para ajustar de forma continua la relación de transmisión, logrando eficiencia y suavidad en el manejo.

Caja CVT: ¿Se puede usar en cualquier auto?

Bianciotto sostiene que la caja CVT está presente en «la mayoría de los autos modernos e incluso en varios de los autos más vendidos del mercado argentino». Pero, ¿qué sucede con los autos de más de una década de antigüedad?

Para su correcto funcionamiento, la Transmisión de Variación Continua «usa mucha electrónica», señala Bianciotto, y añade que «no solo emplea la de la caja, sino que también recibe señales del ABS (Sistema Antibloqueo de Frenos) y del motor, por ejemplo, para decidir exactamente qué hacer y en qué momento».

Según el experto, esta dependencia a la electrónica impide su utilización en vehículos no tan modernos, además de que para su uso hay que «adaptar la parte física de la caja, ya que es más pequeña que una caja automática convencional».

En este apartado, Ismael también destaca la cantidad de electrónica utilizada por la CVT, pero discrepa con su colega: «La CVT se puede colocar en un auto ‘viejo’, pero para que funcione correctamente habría que incorporarle muchos sensores».

Caja CVT: Mantenimiento

El hecho de que el funcionamiento de la CVT sea distinto al de una caja automática tradicional no significa que su vida útil sea distinta. «Salvo casos contados, la CVT tiene la misma durabilidad«, sostiene Bianciotto.

En cuanto al mantenimiento, sucede algo similar, aunque es cierto que la CVT requiere cuidados particulares. El experto sostiene que «debe usarse un lubricante especialmente diseñado para las CVT«, y añade que la mayoría de las CVT «permiten cambiar el filtro, algo que, junto con el aceite, recomendamos hacer cada 60.000 kilómetros«.

La sugerencia de la distancia señalada por parte de Bianciotto surge tras consultas realizadas con las automotrices: «Con las terminales coincidimos en cambiarlos tras completar el kilometraje mencionado, debido a que las propiedades fisico-químicas de los aceites se degradan, al ser sometidos a la temperatura y a la fricción».

Por otro lado, Bianciotto comparte que hay cajas que no te permiten cambiar el filtro, por lo que, en ese caso, recomienda cambiar el aceite «cada 40.000 km». Por su parte, para el mantenimiento de la CVT, Ismael recomienda que el aceite sea «de muy buena calidad».

Caja CVT: Ventajas y desventajas

Como todo, la caja automática de tipo CVT tiene sus ventajas y desventajas. En cuanto a las primeras, Ismael destaca que «el motor sufre menos desgaste» y que también «genera un menor consumo de combustible«, gracias a la personalización del rango de revoluciones del motor.

Por su parte, Bianciotto suma que «con dos conos y una cadena, las automotrices resuelven toda la multiplicación grande de una caja automática tradicional». Como resultado, la CVT «tiene muchos menos componentes, ocupa menos lugar y es más chica que una transmisión AT tradicional».

En cuanto a las desventajas, Bianciotto se centra en la experiencia de manejo: «Para un conductor experimentado, la CVT puede dar una sensación de patinamiento. ¿Por qué? Porque al acelerar, el vehículo eleva las RPM rápidamente y de manera más pronunciada que en una caja automática tradicional, no de forma gradual».

Persona dentro de un automóvil acciona la palanca de una transmisión CVT, reflejando confort y suavidad en la conducción urbana.
La transmisión CVT ofrece una experiencia de manejo fluida y sin saltos de marcha, ideal para trayectos urbanos y mayor eficiencia en el consumo de combustible.

Por otro lado, el experto también destaca que la reparación de las cajas CVT es más costosa que la de una AT tradicional: “La unidad cono-cadena, que es lo que se rompe en la mayoría de las cajas CVT, es un componente caro, mucho más costoso de comprar y de reemplazar”, explica.

Como habrás notado, son varias las aristas que presenta una Transmisión de Variación Continua, por sus componentes, funcionamiento, mantenimiento y diferencias con respecto a una caja automática convencional. Una caja que está cada vez más presente en el mercado argentino, por lo que resulta importante conocerla de la mano de expertos.

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