El freno de mano no suele ser de los sistemas más utilizados del auto, salvo que se viva en una ciudad con grandes desniveles. Sin embargo, eso no quita que se trate de un elemento importante del vehículo al que, como conductores o conductoras, tenemos que conocer.
Función y tipos de freno de mano
Como su nombre lo indica, el freno de mano tiene como objetivo que el vehículo esté frenado. En la mayoría de los autos, su sistema tiene como gran protagonista a una palanca, que suele ubicarse en el centro del auto, detrás de la palanca de cambios, y que es utilizada por quien maneja.
Paula Salazar, profesora del Instituto Tecnológico de Capacitación Automotriz (ITCA), sostiene que “al levantar el freno de mano lo que sucede es que se tensan cables que accionan al freno trasero, lo que traba las ruedas”. Un detalle: el sistema solo utiliza las ruedas traseras, nunca las delanteras.
El freno de mano contó con variantes a lo largo de su historia. Originalmente, todos los modelos producidos presentan en dicho sistema freno a tambor. Salazar explica que al accionar la palanca desde el habitáculo los cables tensan la zapata ubicada dentro del tambor, y, cintas de freno de por medio, detienen el movimiento. A su vez, el tambor frena a la rueda.
En la actualidad, varios de los vehículos más modernos cuentan con freno a disco en las ruedas traseras. Este cambio también estuvo acompañado por novedades en el accionamiento del sistema, dejando de lado la clásica palanca por un elemento más compacto.
Así lo explica José Arnedo, especialista en frenos: “En los autos más modernos el freno de mano ya no es accionado con una palanca, sino con un botón (distinguido con la letra P), que, a su vez, hace arrancar a un motorcito ubicado en la mordaza del freno a disco”. El nuevo sistema se denomina “eléctrico”.

El desgaste del freno de mano
Como prácticamente cualquier parte de un auto, el freno de mano se va desgastando con el correr del tiempo. En particular, el gasto está en el freno en sí, ya sea a tambor o a disco. Pero ojo: la pérdida de vida útil es mucho menor que la de los frenos delanteros, que soportan la mayor parte de cada frenada del vehículo.
“Un auto frena con las ruedas delanteras. Las traseras solamente acompañan, entonces no es el mismo desgaste”, expresa Salazar, antes de agregar que el deterioro también es menor “por el funcionamiento, ya que el freno de mano es accionado solo para estacionar”.
El hecho de que el desgaste entre los frenos delanteros y traseros sea bien distinto no es menor, ya que suele generar confusiones en los usuarios: “Los frenos de atrás se van gastando y, por lo general, la gente no se da cuenta”, señala Arnedo.
En el freno a tambor, lo que se reemplazan son las cintas de freno. “Si se anda solo en ciudad, se cambian cada 30.000 o 40.000 kilómetros. Si se usa más en ruta, cada 40.000 o 45.000 km”, sostiene el especialista. Además, se rectifican los tambores.
Con respecto al freno a disco, el cambio se centra en las pastillas. Según Arnedo, en un auto nuevo pueden duran hasta 50.000 o 60.000 km, para luego reducir su vida útil a los 30.000 km. En este caso, también hay rectificación, pero de los discos.

Uso del freno de mano
Como ya te mencionamos, el uso del freno de mano es mucho menor que el del freno accionado a través del pedal. Pero, ¿en qué momento debemos usarlo? En diálogo con En Movimiento, Federico Tineo, instructor de manejo, comenta que “siempre se usa para el estacionamiento” del auto, con el fin de que no se mueva, pero también a veces se emplea en alguna pendiente.
“Hay gente que lo usa para poner en marcha al auto en una subida, pero otros no, se manejan con los pedales”, sostiene el instructor, previo a afirmar que “el uso del freno de mano en las pendientes no es indispensable, sino que depende de la forma de manejar de cada uno”.
De esta manera, conocimos más acerca del freno de mano, sistema que puede no ser el más usado a la hora de manejar, pero del que siempre es útil conocer su función, más teniéndolo tan cerca de nuestro puesto de manejo.





