Un “sistema de alarma y rastreo satelital” para autos es una solución de seguridad que utiliza tecnología GPS para monitorear la ubicación de un vehículo en tiempo real y alertar a los propietarios en caso de robo o situaciones de emergencia que requieran de una atención por parte de su dueño. Suelen incluir un dispositivo GPS instalado en el auto, una app que se descarga en dispositivos móviles (como celulares o tablets) y una central de monitoreo.
¿Cuál es la diferencia entre una alarma y un rastreador satelital?
Aunque en muchas ocasiones parezcan muy similares desde su uso en sí, la principal diferencia entre una alarma y un rastreador satelital es su función y propósito. Una alarma sirve para alertar sobre un peligro o incidente, mientras que un rastreador satelital se utiliza para monitorear la ubicación de un objeto, vehículo o persona en tiempo real.
La función de una alarma es poner en alerta al propietario de un auto sobre una situación de emergencia que sucede, como por ejemplo puede ser un intento de robo, un incendio o una amenaza a la seguridad. El propósito es disuadir a los delincuentes, generar una respuesta inmediata y proteger el área o persona con la utilización de dispositivos como sirenas, luces intermitentes o mensajes de texto para generar una alerta y llamar la atención necesaria.
El rastreador, sobre todo, tiene la premisa de localizar, rastrear, recuperar objetos perdidos o robados, y proporcionar información sobre el estado y movimiento de un auto mediante la tecnología GPS y satélites. Envía señales a los satélites y estos los transmiten a un centro de monitoreo o a la aplicación del usuario.

Estos dos sistemas, unificados, son muy útiles para mantener seguro un vehículo. Y es lo que ocurre en los casos que cuentan con un “sistema de alarma y rastreo satelital”.
¿Cómo funciona un sistema de rastreo satelital (GPS/GSM)?
Esta es una tecnología que utiliza el sistema de posicionamiento global (GPS) para determinar la ubicación exacta de un vehículo en cualquier momento. Este pequeño dispositivo, que puede instalarse en diferentes tipos de autos, actúa como una especie de “ojo virtual” para monitorear la posición, velocidad y dirección en tiempo real. Además, algunos ofrecen funcionalidades adicionales como alertas de velocidad, geocercas (zonas de restricción), seguimiento de comportamiento de conducción, entre otras.
El detalle del funcionamiento en sí es el siguiente:
- GPS: El sistema GPS utiliza una red de satélites que orbitan la Tierra y emiten señales constantemente. Un receptor GPS en el dispositivo (por ejemplo, un rastreador vehicular) detecta estas señales de varios satélites.
- Trilateración: El receptor GPS calcula la distancia entre sí y cada uno de los satélites detectados. Al tener la distancia a tres o más satélites, se puede determinar la posición exacta del dispositivo en la Tierra (latitud, longitud, altitud).
- GSM: El dispositivo GPS también incluye un módulo GSM (o celular) que permite enviar la información de ubicación a través de la red de telefonía móvil.
- Transmisión: El GPS envía los datos de ubicación, junto a otros datos como velocidad, a través de la red GSM a un servidor central o al usuario.
- Control y visualización: El servidor o el usuario pueden acceder a la información de ubicación a través de una plataforma web, aplicación móvil u otros medios, y visualizar así el historial de ubicación, recibir alertas, etc.
La combinación de GPS y GSM permite el rastreo satelital en tiempo real de un objeto o persona, utilizando la precisión del GPS y la capacidad de comunicación de la red GSM. Puede funcionar sin internet para determinar la ubicación, pero necesita una conexión de datos o señal móvil para transmitir los datos a una plataforma y así permitir que la acción se desarrolle en el momento real.
¿Qué tan preciso es un rastreador satelital?
Los sistemas de rastreo GPS en autos tienen una precisión que varía entre 5 y 10 metros. En condiciones óptimas, como un cielo despejado, la precisión puede ser de solo unos pocos metros. Sin embargo, en áreas urbanas densas o con interferencias, la precisión puede disminuir.

Las condiciones climáticas son uno de los factores claves a tener en cuenta porque la lluvia también puede afectar al GPS. Lo mismo puede suceder con la calidad del dispositivo, que como todo hay algunos mejores que otros, y con obstáculos como edificios altos, montañas o túneles que afectan la interferencia.
También es para destacar que varios sistemas de rastreo cuentan con tecnologías avanzadas que funcionan como correctores de la ubicación y pueden mejorar la precisión para que el resultado sea más acertado.
En Argentina, el uso de sistemas de rastreo satelital está regulado por normativas que garantizan la protección de los derechos tanto del propietario como del usuario del vehículo. La información recolectada por estos sistemas se encuentra amparada por la Ley de Protección de Datos Personales, lo que asegura su confidencialidad y correcto tratamiento. En este marco legal, empresas como SPS garantizan la seguridad y privacidad de los datos obtenidos, empleándolos únicamente para los fines previamente establecidos y acordados con el usuario.





