Cómo ajustar correctamente la presión de los neumáticos según el clima

​La presión de los neumáticos influye en el desgaste, la estabilidad y el consumo de combustible del vehículo. Conocer cómo las condiciones climáticas afectan este factor permite tomar decisiones más seguras y eficientes al momento de conducir.

Los neumáticos son claves para la seguridad y el manejo del auto, porque son el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto. Cumplen funciones esenciales: soportan el peso del auto, transmiten las fuerzas de aceleración y frenado, permiten mantener o cambiar la dirección y amortiguan las imperfecciones del camino.

Tenerlos en buen estado, con el mantenimiento adecuado y la presión justa, mejora su rendimiento y alarga su vida útil. Además, contribuye a una conducción más segura, un mejor andar y un menor consumo de combustible.

La importancia de controlar la presión de los neumáticos

Que los neumáticos de un auto tengan la presión adecuada es clave por varias razones que impactan tanto en el rendimiento del vehículo como en su vida útil.

Seguridad

  • Estabilidad y manejo: Tener la presión justa en los neumáticos asegura el mejor contacto posible con el asfalto, lo que mejora la tracción y la estabilidad. Esto resulta fundamental cuando el clima complica las condiciones de manejo.
  • Distancia de frenado: Una presión adecuada acorta la distancia de frenado. Los neumáticos bien inflados se adhieren mejor al pavimento, algo clave en situaciones de emergencia. Si la presión no es la correcta, el frenado pierde eficacia y aumenta el riesgo de perder el control del auto.
  • Reducción del riesgo de pinchazos: Cuando los neumáticos están desinflados o con una presión incorrecta, son más propensos a dañarse o pincharse. Esos imprevistos pueden derivar en accidentes graves, sobre todo si ocurren de forma repentina.
Las altas temperaturas aumentan la presión interna del neumático y pueden acelerar su desgaste.
Cómo influye el calor en la presión de los neumáticos.

Ahorro de combustible

Una presión correcta también ayuda a que el auto sea más eficiente en el consumo de energía. Los neumáticos bien inflados ofrecen menos resistencia al rodar, lo que permite que el motor trabaje con menor esfuerzo y gaste menos combustible. Eso se traduce en un ahorro real.

Al mismo tiempo, ese menor consumo reduce las emisiones de dióxido de carbono, lo que colabora con el cuidado del medioambiente y vuelve al uso del auto un poco más sustentable.

Desgaste de los neumáticos

  • Vida útil: Cuando los neumáticos tienen la presión adecuada, el desgaste es parejo y se extiende su duración. Si están desinflados, se desgastan más en los bordes. Si están sobreinflados, el desgaste se concentra en el centro.
  • Ahorro de costos: Al durar más, se demora la necesidad de cambiarlos y se evita un gasto que, de otro modo, habría que asumir antes de tiempo.

Rendimiento general del auto

Una presión adecuada mantiene la estructura de los neumáticos en buen estado y evita deformaciones que pueden afectar el desempeño del auto. Además, mejora la calidad de manejo: el vehículo se siente más suave y cómodo porque absorbe mejor las imperfecciones del camino.

¿Cómo afecta el clima a la presión de los neumáticos?

La temperatura es un factor clave, ya que influye directamente en la presión de los neumáticos. En climas fríos, la presión tiende a bajar y conviene ajustarla.

Cada vez que la temperatura desciende 10 °C, la presión puede caer entre 1 y 2 libras por pulgada cuadrada (PSI), es decir, entre 400 y 900 gramos. Por eso, en zonas donde los inviernos son duros, se recomienda usar neumáticos de invierno. No son exclusivos para nieve o condiciones extremas: están pensados para climas fríos en general.

Este tipo de neumático mejora la adherencia cuando uno convencional pierde tracción, ya sea por el pavimento mojado, por bajas temperaturas o por acumulación de nieve. Se aconseja su uso cuando la temperatura baja de los 7 °C.

También hay otras condiciones climáticas que pueden afectar a los neumáticos. Por ejemplo, en épocas de mucho calor, el aire en su interior se expande, ya que los gases aumentan su volumen y presión cuando se calientan dentro de un espacio cerrado como el neumático.

Esa expansión puede generar una sobrepresión, lo que lleva a un mayor contacto con el asfalto. El resultado es un desgaste acelerado y un mayor riesgo de pinchadura por el roce constante con la superficie.

La altitud también influye en la presión de los neumáticos, aunque de forma distinta al calor. Cuanto más alto se está sobre el nivel del mar, menor es la presión atmosférica. Sin embargo, la presión dentro de los neumáticos se mantiene. Por eso, no se recomienda desinflarlos antes de subir a zonas con altitud. Al descender, podrían quedar demasiado desinflados y comprometer el rendimiento del auto.

En climas fríos, la presión de los neumáticos desciende y debe ajustarse para mantener el agarre y la estabilidad.
Efectos del frío en la presión de los neumáticos.

¿Cómo ajustar la presión de los neumáticos?

Se recomienda revisar la presión de los neumáticos de un auto una vez al mes, o cada vez que se vaya a hacer un viaje largo. También es importante hacerlo si hay cambios de temperatura de 10 grados o más para no caer en los riesgos explicados en climas extremos.

Para encontrar la presión adecuada para un vehículo se debe consultar el manual o buscar las placas situadas en la puerta del conductor, en la guantera o en la tapa del combustible. Hay que tener en cuenta que los neumáticos requerirán una presión mayor con una mayor carga del auto. Esto es importante considerarlo en un viaje donde se suele llevar muchas cosas.

Para revisar la presión de los neumáticos, se puede usar un manómetro y seguir estos pasos:

  • Asegurarse de que los neumáticos estén fríos: El diagnóstico más preciso puede encontrarse a primera hora de la mañana o, en su defecto, tras varias horas sin utilizarlo.
  • Revisar la presión recomendada por el fabricante: En caso de que no haya seguridad, consultar el manual es una opción muy aconsejable. Ahí se especifica la presión mínima de aire necesaria en los neumáticos fríos para mantener el vehículo en buen estado.
  • Quitar el tapón de la válvula del neumático: Esta acción permite medir la presión de los neumáticos. Luego de quitarla, hay que enganchar la manguera del manómetro a la válvula y comprobar la presión que tienen, comparándola con la recomendada por el fabricante.
  • Presionar el manómetro hasta que no se escuche el silbido del aire: Colocar el manómetro en el vástago de la válvula y presionar firmemente hasta que deje de silbar. El manómetro mostrará la presión en PSI o bares. Hay que asegurarse de que coincida con la recomendación del fabricante. Si es demasiado alta, presionar la válvula para liberar un poco de aire. En cambio, si es baja, se debe conectar el compresor de aire a la válvula e inflar el neumático hasta el nivel recomendado.

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