Cómo detectar y prevenir fallas en los amortiguadores

​Detectar a tiempo el desgaste de los amortiguadores resulta fundamental para evitar accidentes y prolongar la vida útil del auto. ¿Cuáles son los síntomas más comunes, cómo revisarlos y cuándo cambiarlos para mantener la estabilidad y el confort al volante?

La seguridad en un auto es clave. Por eso, conviene hacer una revisión preventiva y mantener el vehículo en buen estado, sobre todo si se suelen hacer trayectos largos.

Un auto tiene varios componentes, pero uno de los que más atención necesita son los amortiguadores. Su función es controlar el movimiento excesivo de la carrocería y los neumáticos. Además, reducen el rebote, el balanceo, la inclinación al frenar y el descenso al acelerar.

Distintos estudios señalan que, en general, los amortiguadores empiezan a perder eficacia después de los 30.000 kilómetros. Recomiendan revisarlos cada 20.000 y cambiarlos, como máximo, a los 80.000.

A su vez, conviene hacer el cambio por ejes. Es decir, reemplazar los dos amortiguadores del eje delantero al mismo tiempo o los del eje trasero juntos. Si se cambia solo uno por eje, el auto pierde firmeza y se descompensa su comportamiento en ruta.

¿Cuáles son los riesgos de tener los amortiguadores en mal estado?

Cuando los amortiguadores no funcionan bien, representan un riesgo y afectan de forma considerable la experiencia al manejar. Este componente mecánico integra el sistema de suspensión del auto, que está formado por un conjunto de piezas encargadas de actuar entre las ruedas y el chasis del vehículo. Su función principal es absorber neutralizar los movimientos del resorte.

De esa manera, se asegura que los neumáticos mantengan contacto constante con el suelo y que dentro del auto se perciba una estabilidad real. Junto con los neumáticos y los frenos, los amortiguadores forman el llamado “triángulo de la seguridad”, clave para tener el control total del vehículo

Según RACE (Real Automóvil Club de España), unos amortiguadores en mal estado pueden aumentar la distancia de frenado hasta un 35%. Además, generan un mayor desgaste en otras piezas, como rótulas, soportes y también en los neumáticos.

Los factores que pueden provocar un deterioro o una rotura prematura de esta pieza son:

  • Resortes vencidos.

  • Uso del vehículo en caminos de tierra o en malas condiciones.

  • Pasar lomas de burro o pozos a alta velocidad.

  • Golpes de las llantas contra otros objetos.

Neumático de un auto subiendo una loma de burro, escenario que exige a los amortiguadores absorber impactos y mantener el contacto del vehículo con el suelo.
Los obstáculos urbanos son uno de los factores que aceleran el desgaste de amortiguadores y requieren controles periódicos para flotas y talleres.

Los síntomas que indican que se deben cambiar

A veces no resulta fácil identificar el estado de un amortiguador mientras se maneja. Sin embargo, hay ciertas reacciones del auto que pueden alertar sobre una posible falla:

  • Los neumáticos se desgastan de manera irregular.

  • El tiempo y la distancia de frenado aumentan.

  • El conductor tiene mayor dificultad para controlar el auto cuando circula por curvas o zonas mojadas.

  • Se notan vibraciones en el volante que generan una desnivelación.

  • El vehículo es más sensible al viento lateral.

  • Los faros delanteros vibran demasiado y alumbran de forma irregular el camino.

  • Se hunde el eje trasero al acelerar.

  • Se produce fuga del fluido hidráulico.

  • Los amortiguadores tocan fondo, se clavan en baches muy pronunciados como pozos y producen un ruido excesivo.

  • El vástago se encuentra quemado o golpeado.

Ante cualquiera de estos signos, lo mejor es llevar el auto a un taller y hacer el cambio de amortiguadores. De esa manera, se reduce el riesgo de sufrir un accidente y se garantiza un nivel de seguridad adecuado.

Mecánico inspeccionando una pieza vinculada a los amortiguadores, en una evaluación técnica del sistema de suspensión del vehículo.
La inspección profesional del conjunto de amortiguadores evita fallas de estabilidad y reduce costos operativos en tareas de mantenimiento preventivo.

¿Cómo hacer una revisión básica de los amortiguadores en casa?

Hacer una inspección básica de los amortiguadores en casa ayuda a detectar posibles fallas y tomar medidas a tiempo para mantener el auto en buen estado. Lo recomendable es seguir estos pasos:

  1. Estacionar el auto en una superficie plana y bien iluminada.

  2. Revisar visualmente los amortiguadores, las bases del amortiguador y los brazos de la suspensión.

  3. Verificar si hay fugas de aceite.

  4. Presionar el capó y luego soltarlo.

  5. Ejercer una fuerte presión hacia el suelo en cualquier extremo del auto.

En cada uno de los pasos, hay que intentar cumplir con esto:

  • Buscar signos de desgaste, daños, grietas, corrosión, o deformación.

  • Revisar que los tornillos, pernos, y demás hardware estén bien colocados.

  • Observar si el auto oscila solo una vez después de presionar el capó y soltarlo.

  • Observar si el auto rebota después de ejercer una fuerte presión hacia el suelo​.

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