Horas de conducción en una posición erguida, tensión frente a las múltiples maniobras, poco espacio para una buena relajación: son tantos los factores que pueden afectar los dolores de espaldas de quien maneja un vehículo.
Las personas que realizan largos viajes en ruta o conducen en la ciudad por un tiempo prolongado, pueden sufrir incomodidades que los lleven a lesiones musculares y, como consecuencia, a lesiones más graves.
Existen muchos motivos por los cuales se provocan estos dolores en el cuerpo. A continuación, algunos de ellos y cómo evitarlos o, por lo menos, disminuirlos:
Dejarse caer: La mala postura durante largos periodos de tiempo es uno de los principales motivos que hace doler la espalda. Sobre todo, cuando el conductor no mantiene una postura recta y prefiere usar el asiento inclinado para “acostarse” en él.
Por eso se recomienda colocar la cadera hacia atrás y no sentarse sobre el coxis. Además, se aconseja apoyar los hombros contra el respaldo, que debe estar a un ángulo de 100°. Una manera de saber si hay que ajustar esta posición es observar o sentir si, al girar el volante, los hombros se despegan de donde están apoyados.
También es importante que las piernas estén levemente flexionadas, así se puede tener un movimiento ligero ante los pedales. Esta postura busca evitar el cansancio en viajes largos y lesiones ante un accidente.
El cuerpo siente: El simple hecho de tomar posesión del coche, ya implica cierto estrés. Y más, cuando se tuvo un día difícil o se viaja con niños. Esta tensión no siempre es mala porque incentiva a estar atentos a las condiciones externas como el tránsito. Cuando excede sus límites, el estrés se puede manifestar en dolores musculares en la espalda y/o cuello.
Para disminuir esta contractura -y que no sea una molestia conducir- es bueno evitar horas de mucho tránsito y chequear las buenas condiciones del vehículo. De esta manera se evitan los nervios porque algo no funciona del todo bien. Un detalle no menor es llevar todos los papeles del auto al día.
En trayectos largos, lo ideal es viajar con un copiloto o una persona con la que se pueda alternar para conducir. También, en viajes extensos, es mejor conocer dónde hay estaciones de servicio, para poder cargar nafta y, de paso, descansar el cuerpo. Se aconseja tener a mano el cargador de celular para no quedar incomunicado.
Descanso necesario: Conducir muchas horas genera dolor de espaldas porque es una postura poco común. Más para las personas que trabajan como camioneros, transportistas o taxistas. Ellos pasan mucho tiempo sentados y la parte superior de la espalda tiende a redondearse y los hombros se adelantan.
Para disminuir estas contracturas es bueno hacer pausas para caminar un poco, mantenerse despierto, provocar otros movimientos en el cuerpo, comer algo o ir al baño. Lavarse la cara para refrescarse y mover los brazos, cuello, piernas y cadera, es una buena opción.

Seguridad, ante todo: Antes de iniciar el viaje, además de los papeles del vehículo, hay que preparar los elementos de seguridad y ver cómo afectan la postura.
Entre estos elementos, conviene mencionar que el volante debería estar a una altura que el conductor con un solo golpe de ojo pueda ver el tablero o controles del vehículo. También los brazos tienen que quedar ligeramente flexionados, así la tensión de los brazos no repercute en el cuerpo.
El cinturón de seguridad es otro punto a tener en cuenta. Debe estar bien colocado. Siempre recto y tiene que pasar por el centro del hombro, mientras que la parte inferior que va por la cintura debe quedar en la cadera.
Los espejos laterales y centrales tienen que estar ubicados en una posición que se pueda ver bien hacia los costados y atrás, por eso es necesario no bloquear la zona de visibilidad con objetos al interior del vehículo.
En movimiento
Para evitar un cansancio extremo y dolores en la espalda y cuello es aconsejable hacer algunos movimientos cuando se toma una pausa cada 200 kilómetros o dos horas de recorrido.
A continuación, algunos ejercicios para descontracturar según la parte del cuerpo:
Espalda:
- Estar de pie y tocarla la espalda a la altura de los riñones.
- Llevar los codos hacia atrás y el cuerpo hacia arriba.
- Sentado llevar las rodillas lo más cerca del pecho. Para ello, es necesario que sujete las piernas con las manos.
Piernas:
- Caminar un poco.
- Parado con los pies rectos, tratar de “apoyar” la punta de los dedos.
Cuello:
- Subir y bajar los hombros.
- Con la cabeza hacer movimientos circulares, pero lentos, de izquierda a derecha y de arriba abajo.
Brazos:
- Hacer movimientos giratorios con las muñecas y los codos pegados al cuerpo.
- Estirar los brazos hacia adelante y doblarlos como si estuvieran “haciendo pesas”.
- Mover las manos, abrirlas y cerrarlas.

Hay que buscar la comodidad en todo momento durante el trayecto, pero también antes y después del viaje. Por ejemplo, tomarse su tiempo para cargar el equipaje con las dos manos, evitar movimientos bruscos y pesados.
El cuerpo da señales y nada mejor que cuidarlo para no sentir dolores musculares y poder sentirse óptimo.





