Consejos claves si vas a salir de noche a la ruta

Transitar en horarios nocturnos requiere de un cuidado particular. Qué debes tener en cuenta antes de salir.

Bajo las estrellas y con el resplandor de la luz de la luna. La noche parece ser un momento ideal y hasta soñado para manejar en ruta. Pero la realidad es que, pese a que hay menos tránsito y más tranquilidad, transitar de noche puede significar un gran dolor de cabeza si no se prepara como corresponde.

Ya sea porque son noctámbulas o tienen que viajar por motivos de trabajo o una urgencia, las personas que deciden viajar en los horarios nocturnos tienen más desafíos y dificultades a la hora de conducir. Implica una decisión muchas veces riesgosa por las situaciones especiales que se pueden generar y que se distinguen del tránsito diurno.

Un primer punto a tener en cuenta es la visión. Para transitar de noche y poder distinguir con precisión las luces que vienen por detrás y delante, es importante tener agudeza visual y campo de visión. La capacidad de reacción del que maneja depende de un 90% de la visión.

De acuerdo a una investigación del RACE y la Fundación Alain Afflelou el 32% de los conductores con problemas de visión tienen dificultades durante la conducción nocturna por su sensibilidad al deslumbramiento y su visión borrosa.

En este sentido, la oscuridad de la ruta es el principal factor. Su presencia disminuye la agudeza visual y el campo de visión, además de ocultar muchos peligros o advertencias que son visibles a la luz del día. A este factor, se le suma otro que es el cansancio y la somnolencia. Ambos contribuyen a la disminución de la visión, ya sea por la fatiga ocular o por la posibilidad de quedarse dormidos.

Las claves para manejar de noche

Antes de ofrecer los consejos uno por uno, Alberto Popov, Coordinador de seguridad vehicular en Pan American Energy, comparte 6 pilares fundamentales de la seguridad vial para tener en cuenta a la hora de manejar de noche. Entre ellos, destaca:

  • Garantizar ver y ser visto

  • Corroborar fatiga y sueño

  • Chequear la climatología

  • Tener en cuenta los riesgos y soluciones

  • Conocer sobre la ceguera nocturna o nictalopía

  • Saber prepararse y dar respuesta a la emergencia

 

Ruta despejada con horizonte invisible.
Preparar el vehículo y planificar el recorrido mejora la seguridad en la ruta.

​Antes de emprender el viaje

1 – Descansar bien antes de salir

Parece un consejo banal, pero salir bien descansado es vital para luego no sufrir ningún percance en el camino. Tazas de café no bastan para transitar en horarios nocturnos. Es importante dormir las horas suficientes y reconocer, sobre todo, cuál es tu estado de descanso.

2 – Corroborar el funcionamiento de las luces

Más allá del chequeo general del vehículo, será importante que observes el estado de la luminaria. Estas incluyen las luces que van desde la de posición, las bajas y altas y de freno, hasta de retroceso, antiniebla, giro y balizas. Para que los que viajan de noche asiduamente pueden sumar alternativas como luces de xenón o LED o visión nocturna con infrarrojos.

3 – Acomodar y limpiar los espejos

Facilitar todos los componentes que contribuyen con la visión es fundamental. Por eso, entre los consejos, se encuentra limpiar bien el parabrisas, la luneta y los espejos retrovisores que estén libres de polvo, bichitos o simplemente sucios.

4- Llevar los elementos necesarios

En este punto, además de los elementos de precaución como matafuegos, gato hidráulico o la llave de ajuste, también es necesario las balizas portátiles y un chaleco reflectivo que permita ver a la persona en caso de quedarse varado en la ruta por la noche.

Durante el viaje

5 – Controlar la velocidad

La ruta vacía por la noche invita a los conductores a apretar el acelerador. Por eso, será importante no solo no caer en esta tentación, sino también ir por debajo de los límites de velocidad. En los trayectos de noche es más difícil ver charcos, baches, banquinas descalzadas o, incluso, algún desprevenido sin luces. Además, muchos animales pueden cruzarse por tu camino y provocar un volantazo que provoque fuertes consecuencias.

6 – Regular las luces exteriores

Las luces altas de los vehículos suelen ser una de las molestias más recurrentes durante el tránsito nocturno. Por eso, es recomendable que las uses con criterios, bajándolas cada vez que un vehículo se aproxime. En caso de ser vos quien lo sufre, es recomendable “hacer luces” (es decir, alternar luces bajas y altas en pequeños instantes) para que los que vienen de la mano de en frente puedan ser conscientes y “bajar” la luz.

7 – Estar seguros y conscientes en el traspaso

La noche puede dificultar la maniobra del sobrepaso. Será importante calcular bien la distancia que viene del vehículo de enfrente y, sobre todo, marcar con la luz de giro cuando estés por sobrepasar. Cuando el auto de adelante marca el guiño derecho quiere decir que tenés vía libre para efectuarse el paso.

8 – Buscar incentivos para mantenerse activos

Ya sea agua, algo dulce, un chicle o un café en un vaso térmico, es clave llevar algún estimulante para estar activo y no permanecer tanto tiempo quieto y sin estímulos. La música (pegadiza y que nos guste) es otro incentivo clave para no transitar largas horas en silencio y para reducir el riesgo de quedarnos dormidos.

9 – Ventilar y realizar paradas

Estar sentado durante mucho tiempo, sin parar, adormece y afecta al cuerpo del conductor. Por ende, hay dos consejos fundamentales: el primero es el de bajar un poco la ventanilla para renovar el aire interno del auto y, el segundo, detenerse y hacer paradas periódicas en estaciones de servicio para lavarse la cara y estirar las piernas.

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