Consejos para eliminar la humedad en las luces del auto

La presencia de humedad en los faros afecta la iluminación del vehículo y aumenta las probabilidades de ocasionar un accidente. Como eliminarla.

Si bien no es algo anormal, hay que estar atentos. La presencia de humedad en los faros de un automóvil es algo común y, en la mayoría de los casos, basta con encender el vehículo o dejarlo al sol para que los faros se desempañen rápidamente.

Sin embargo, cuando el agua se acumula en forma de gotas, puede afectar la claridad de la luz, lo que compromete la visibilidad y la seguridad al conducir. Este problema es especialmente frecuente durante los cambios de temperatura y en temporadas de lluvia.

Si bien parece un detalle menor, la humedad en las luces de un vehículo pone en riesgo la vida del conductor y de quienes van en el interior porque, al tener menos visibilidad, hay más probabilidades de sufrir accidentes. Los motivos de esta humedad son varios como así también las soluciones. Conozcamos un poco más del tema.

Las razones de la humedad

Aunque a simple vista parezca todo “normal”, una de las razones por las cuales puede entrar más agua de lo habitual es porque el faro presenta una fisura. Esto se puede reflejar en los problemas de sellado o incluso juntas o gomas defectuosas que provocan el ingreso del aire que se condensa en el interior.

Faro delantero de automóvil limpio y sin condensación, mostrando el resultado tras eliminar la humedad en las luces del auto.
Un faro sin humedad mejora la iluminación y evita corrosión interna, garantizando un desempeño seguro y mayor vida útil del sistema óptico.

Otra causa que provoca la humedad en las luces del auto son las luminarias flojas dentro del faro debido a su mala instalación o la vibración y el movimiento del vehículo.

Otro motivo también puede ser la suciedad que tapa las rejillas de las luces. Esta presencia impide que la humedad salga y, como consecuencia, se acumule y afecte la visibilidad del faro.

Cómo eliminar la humedad

Ahora veamos cómo solucionar este tema de la humedad. Vayamos de lo más sencillo y económico hasta lo más complejo, donde la única alternativa será llevar el auto a un mecánico.

Para secar la zona, lo más práctico es dejar el auto al sol entre una y dos horas. Si se prefiere, también se pueden prender las luces para maximizar este proceso.

Si la humedad persiste, se puede probar con limpiar la ventilación que está obstruida por el polvo. Una de las tareas más difíciles es determinar si los otros conductos también estén libres. Si se desconoce cómo hacerlo, es mejor tener a mano el manual del vehículo.

En caso de que el faro tenga una grieta hay que taparla con un sellador o cinta que resista la intemperie. Esto es para cuestiones pequeñas, porque de ser grande la grieta, será mejor modificarlo o llevarlo a un mecánico.

Para sacar la humedad del faro, es necesario retirarlo y limpiarlo. Para esta acción se puede consultar al fabricante o dirigirse al servicio especializado porque resulta ser más complicado para los modelos más nuevos. La limpieza es básicamente con agua, jabón y un paño suave sin pelusa.

Técnico automotriz sonriendo mientras instala un faro nuevo, mostrando el proceso de reparación por humedad en las luces del auto.
Un mantenimiento adecuado de los faros evita la acumulación de humedad en las luces del auto y mejora la seguridad durante la conducción nocturna.

Con el faro retirado, es un buen momento para supervisar el estado de las gomas, para saber si la posible filtración viene de ahí.

Para secar el faro se puede utilizar un secador de pelo a temperatura suave para no dañar otras partes de plástico o papel. Ya una vez con el área limpia, hay que sellar el perímetro del faro y colocarlo cómo y dónde corresponde.

¿Por qué los faros son importantes?

Las luces se ensucian porque están en contacto con el exterior y, en el caso de tener humedad en su interior, disminuye el paso de la luz y hace que el nivel de iluminación se reduzca. Esto, además de afectar la visión nocturna, también influye en la potencia y la vida útil de los faros.

En lo que respecta al diseño de las luces de los vehículos, los faros también pueden contar con una capa fina de policarbonato que los protege. Con el paso del tiempo esta lámina se quema o se daña haciendo que se vean amarillos u opacos y, como consecuencia, afecta la iluminación.

Que los faros sean de plástico beneficia a los fabricantes porque este material es más liviano y fácil de moldear. Además, es más resistente y permite una mayor transparencia para la iluminación.

Si bien para muchos las luces son parte de una limpieza doméstica, cuando son de vidrio, es recomendable dejar la tarea en manos de expertos. Igualmente, antes de sumergirse en este trabajo, es mejor inspeccionar el funcionamiento de los faros durante el día, prender y apagarlos, para ver el daño y buscar la mejor solución.

Los faros son una extensión de la vista del conductor y se los debe cuidar, no solo por una cuestión estética, sino para garantizar una mejor conducción.

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