No hace falta aclarar que, al momento de manejar, el parabrisas ocupa un lugar central. Este asegura un campo de visión completo en cualquier situación y, especialmente, cuando es de noche o cuando el sol golpea de lleno en la cara del conductor.
Es específicamente en esos momentos en que las manchas del parabrisas se hacen más visibles que nunca y, en muchos casos, dificultan la capacidad de ver lo que está sucediendo alrededor o estar atento a algún imprevisto.
Tanto en vías urbanas como en autopistas y rutas -donde hay mucha mayor velocidad- las consecuencias de tener este elemento sucio y con marcas pueden ser fatales. Es por eso que se lo debe limpiar bien (y regularmente) y con todos los elementos necesarios en buenas condiciones para que sostenga las propiedades.
¿Qué líquido utilizar en la limpieza?
Existen diversos tipos de líquido limpiaparabrisas y la elección del adecuado dependerá de varios factores, tales como el clima, la frecuencia de uso y las características específicas de cada modelo.

Sin embargo, es importante seleccionar uno que sea de buena calidad, resistente y eficaz que te pueda garantizar una buena visibilidad al momento de manejar. Entre las opciones se pueden destacar:
- Mezcla de agua mineral y alcohol: este es uno de los más utilizados y es totalmente casero. Lo que se aconseja es diluir una décima parte de alcohol en una fracción determinada de agua. Por ejemplo, si utilizas un litro de agua, la medida de alcohol que tenés que complementar es 100 mililitros.
- Líquidos limpiacristales hidrofóbicos: el efecto hidrofóbico y antiadherente de esta sustancia evitará que la suciedad se incruste en el cristal y te permitirá dejar de usar el limpiaparabrisas si circulas a más de 80km/h, lo que favorecerá aún más tu visibilidad.
- Limpiacristales: el líquido cotidiano que normalmente usas en tu casa para limpiar las ventanas también puede ser idóneo para el parabrisas. Esta alternativa protege la superficie del vidrio y, al momento de pasar las escobillas, no quedará ningún resto.
- Líquidos parabrisas con limón: otra opción a la que podés recurrir es a este cítrico, el cual es considerado un potente limpiador natural. Rinde aún más en épocas de mucho calor, por lo que quita del parabrisas esas manchas molestas producto de la grasa, de un insecto o de cualquier otro resto veraniego.
¿Qué pasa si no sale agua del limpiaparabrisas?
Si el líquido del limpiaparabrisas sale con menor fuerza -o directamente no sale- cuando lo prendés, pueden estar sucediendo algunas fallas en el vehículo. Algunos de los motivos pueden ser:
Depósito vacío
Una de ellas es muy común y es que el depósito esté vacío. Para comprobar esto, podés realizar algunos chequeos a simple vista como mirar el tapón de color azul al levantar el capó u observando directamente la apertura del tanque. El proceso de “arreglo” del problema requiere un nuevo llenado con el líquido limpiaparabrisas que uses.

Fuga de líquido
Esta es otra problemática que sucede a menudo y que va desde el depósito hasta los difusores, más que nada en los autos que ya tienen un tiempo de uso considerable. La manera más práctica de chequear esto es llenando el depósito y, después de unos días, verificar si continúa lleno.
Si no es así, vas a tener que palpar los manguitos del circuito del limpiaparabrisas para intentar localizar la pérdida que seguramente se produjo en algún trayecto. El cambio de estos manguitos no es muy costoso, pero el proceso puede ser complejo dependiendo del modelo.
Obstrucción del circuito
Sumado a la pérdida de líquido, también puede llegar a taparse por la acumulación de suciedad o de polvo en alguna zona de los manguitos o boquillas.
Lo recomendable en este tipo de situaciones es que utilices el aire comprimido para mover las partículas, o un alambre para desatascar los conductos. Tras esta acción inicial, tenés que limpiar todo con abundante agua.
Fallo eléctrico
Esto se produce en una última instancia, ya que es el resultado de que el inconveniente no es por ninguno de los casos anteriores.
La bomba de agua puede estar haciendo un pequeño ruido, que indica que se debe cambiar; o el fusible de tu coche quizás necesita un cambio. En este tipo de cuestiones lo mejor es que queden en manos de un mecánico, ya que es el adecuado para detectar el problema.





