Hablar por celular, consultar el GPS o picar algo mientras se conduce son costumbres arraigadas que aumentan el riesgo en la ruta. Qué dicen los estudios y qué medidas simples se pueden tomar para prevenir tragedias.

La seguridad vial en la Argentina sigue en deuda, con una realidad que golpea todos los días. A pesar de campañas de concientización, controles en rutas y normativas vigentes, las cifras de muertes y heridos por siniestros viales no descienden con la fuerza que se necesita. Los datos son claros y muestran un escenario preocupante que expone fallas en múltiples niveles: infraestructura, educación y responsabilidad individual.
En la Argentina mueren, en promedio, 16 personas por día en accidentes de tránsito. Según un informe de Luchemos por la Vida, cada año se registran más de 5.900 víctimas fatales, alrededor de 100 mil personas resultan heridas con distintos niveles de gravedad y miles quedan con alguna discapacidad.
En cuanto a las causas, el exceso de velocidad al volante es una de las más frecuentes en los accidentes de tránsito. Sin embargo, el error humano incluye también otros factores, como la negligencia del conductor o las distracciones, que ocupan un lugar central en este artículo.
Las principales causas de distracción al volante
Las distracciones al conducir pueden ser muchas y todas tienen algo en común: desvían la atención del camino. Según una encuesta de Autoclub, en la que participaron 681 socios, se consultó sobre cuatro hábitos comunes: atender llamadas telefónicas, enviar o recibir mensajes, usar el GPS o sistemas de navegación, y comer o tomar bebidas mientras se maneja. El uso del celular fue, por lejos, el más mencionado.
Lee también: Cómo actuar ante un accidente de tráfico: lo que debés saber

El 60% del grupo más joven —personas de entre 18 y 30 años— admitió que atiende o hace llamadas siempre que maneja. El 40% restante dijo hacerlo con frecuencia o nunca. Ya sea al hablar o al mandar mensajes por apps, este comportamiento tiene un impacto importante.
La Asociación Argentina de Productores Asesores de Seguros (AAPAS) señala que una llamada de apenas un minuto equivale a recorrer más de 2,1 kilómetros sin prestar atención al camino. Además, mirar el celular durante solo tres segundos mientras se circula a 40 km/h implica avanzar 33 metros a ciegas, casi media cuadra.
El uso del GPS es otra de las distracciones más comunes al manejar. En la misma encuesta de Autoclub, el 45% de los jóvenes dijo usar este tipo de dispositivos —hoy en día, casi siempre a través del celular—, y cerca del 40% de las personas mayores de 50 años también. Como en los casos anteriores, esta acción implica apartar la vista del camino por algunos segundos.
Comer o tomar algo mientras se maneja tampoco es una excepción. Más de la mitad de los menores de 30 años reconoció hacerlo, y el 30% de los mayores también. En esas situaciones, un derrame accidental puede provocar un movimiento brusco e inesperado del volante.
Fumar entra en la misma categoría, así como escuchar música, la radio o mantener una conversación que distraiga al conductor y reduzca su capacidad de reacción.
¿Qué recomendaciones existen para evitar usar el celular al manejar?
Para no caer en la tentación de mirar el celular mientras se maneja, hay varias recomendaciones que conviene tener en cuenta:
- Planificar el recorrido antes de salir: Es importante definir la ruta con un mapa o con una app de navegación antes de arrancar. Así, no será necesario buscar direcciones mientras se está al volante.
- Activar el modo «no molestar» o usar manos libres: Estas funciones permiten reducir las distracciones. Si hace falta atender una llamada, lo mejor es detenerse en un lugar seguro antes de hacerlo.
- Guardar el celular fuera de alcance: Meterlo en la guantera, dejarlo en el asiento trasero o en otro lugar que no esté a mano ayuda a evitar la tentación.
- Pedir ayuda a quien viaja con vos: Si hay alguien más en el auto, esa persona puede leer mensajes, llamar o revisar direcciones si surge alguna urgencia.
- Estacionar en un lugar seguro: Si necesitás usar el teléfono con urgencia, detenete, apagá el motor y usalo sin riesgos.
- Hablar del tema con otros: Conversar con amigos y familiares sobre el peligro que representa usar el celular al manejar puede servir para tomar conciencia y cuidar a los demás.
- Usar apps que bloqueen notificaciones: Existen apps que bloquean alertas o que indican por voz las instrucciones del camino. Son una buena herramienta para mantener la atención donde tiene que estar: en la calle.
Lee también: ¿Se puede tomar mate cuando se está manejando?

¿Qué hábitos se pueden incorporar para mantener la atención en el camino?
Concentrarse en el camino no solo depende de evitar el celular o planificar la ruta. Hay otros hábitos que ayudan a reducir las distracciones y a manejar con más seguridad:
- Ajustar todo antes de arrancar: Es importante dejar listo el asiento, los espejos, el cinturón, el GPS o la radio antes de poner el auto en marcha. Un ruido extraño o algo mal acomodado puede generar preocupación y distraer.
- Descansar bien: Dormir lo suficiente antes de manejar es clave. La fatiga y la somnolencia afectan la atención y pueden tener consecuencias graves.
- Conocer el auto: Saber cómo funcionan los controles y sistemas del vehículo evita movimientos bruscos o búsquedas innecesarias mientras se conduce.
- Comer bien e hidratarse: Mantener una buena alimentación y tomar agua ayuda a conservar la energía y la concentración durante el trayecto
- Evitar manejar bajo estrés: Las situaciones de tensión emocional pueden alterar la forma de manejar. Si es posible, lo mejor es esperar a estar más tranquilo o pedirle a otra persona que conduzca.
Además, es fundamental mantener la conciencia situacional. Esto implica estar atento al tránsito, a las señales, a los peatones y a los demás vehículos. También conviene mantener una distancia segura con el auto de adelante para contar con margen de reacción ante cualquier imprevisto. Mirar los espejos con frecuencia ayuda a tener una visión completa de lo que ocurre alrededor del vehículo.





