Un viaje ideal es aquel que cumple con lo planificado y donde todo surge naturalmente. Se puede incluir cuestiones como salir y llegar sin demora; no perderse; que la ruta no esté cargada; no sufrir ningún desperfecto con el vehículo o que los ocupantes no sufran problemas de salud durante las horas de viaje.
Seguramente, a esta lista (que puede ser más larga con detalles y experiencias de cada uno), se le incluye la de “que se haga corto el viaje”. En los trayectos largos, siempre hay una pregunta que, en mayor o menor medida, se escucha, sobre todo, cuando hay niños: ¿Cuándo llegamos? o ¿Cuánto falta?.
Para lograr el cometido de que los viajes largos se sientan menos, además de buenas conversaciones, un libro o el celular, existen juegos tradicionales y creativos. Estos permitirán a los partícipes agilizar el viaje y entretenerse. Muy importante: no distraer al conductor. Esto será clave para garantizar un viaje seguro.
A continuación, el listado completo:
- Veo, veo: se trata de que un jugador elija un objeto de un color y con base a algunas preguntas se pueda saber qué es. Tiene sus variantes. Así como algunos lo conocen que hay que responder sí o no, otros lo identifican diciendo “frío o caliente”, según se nombre otra cosa que esté lejos o cerca del objeto elegido, respectivamente.
- ¿Cuántos?: la idea consiste en contar vehículos, animales o alguna otra cosa que se crucen en el trayecto. El que más y/o primero lo dice gana.
- Viene un barco/ valija cargado de…: un jugador marca una clasificación de objetos o colores y los demás tienen que nombrar otras cosas con las mismas características.
- Armar oraciones o Simón dice…: cada uno debe decir una palabra y el otro jugador tiene que recordar la que dijo la otra persona y agregar otra más. Ejemplo: La- La casa- La casa está… Pierde quien se olvidó de lo anterior.
- Ladrón de vocales: la idea es hablar sin una vocal empezando con la A. ¡Prepárense que es muy divertido!
- Teléfono descompuesto: se trata de decir una frase al oído y que el último la diga en voz alta a ver ¿qué escuchó? Te llevarás muchas sorpresas.
- Adivina, adivinador: hacer trazos con el dedo en la espalda del compañero de número o letras. ¿Qué número te marcó?

- Detective sobre ruedas: un jugador es el sospechoso y los otros los detectives. Con los ojos cerrados, el “sospechoso” tiene que hacer algún cambio de ropa, agregarse un accesorio o simplemente, desabrocharse un botón de una camisa. Los detectives, tienen que abrir sus ojos y descubrir qué modificó. El que primero se dé cuenta, gana.
- De la A a la Z: hay que establecer una categoría, animales, colores, lugares y a partir de allí decir palabras de esa clasificación siguiendo el orden alfabético. Animales: abeja, burro, cerdo. ¡A pensar!
- Érase una vez: puede resultar entretenido cambiar un personaje de algún cuento clásico como Caperucita Roja o Blancanieves. Así, quien descubre cuál es el cambio es el ganador.
- Palabras encadenadas: a usar la imaginación. Hay que decir una palabra y a partir de cómo termina hay que pensar otra. Por ejemplo “papá” y la siguiente puede “parabrisa” y de ahí “sal”. Para los más pequeño se puede usar la última letra: “gato”, “oreja”, “amarillo”
Entre tantas opciones, seguramente ya quedará poco para llegar a destino y, lo mejor de todo, haber podido disfrutar de un momento divertido entre todos.





