Los errores más comunes al manejar que pueden dañar el auto

Las formas de conducir y el mismo uso hace que ciertas partes del vehículo se desgasten y hasta que dejen de funcionar. Cuáles son esas acciones que se pueden evitar y así cuidar más el auto. ​

Nada es con intención. A veces, por descuido y otras, por inexperiencia a la hora de conducir, hay ciertas maniobras que, poco a poco, afectan el funcionamiento del vehículo. Como explica Pablo Mallea de Auto Urbano a En Movimiento, “no es que de una sola vez se deteriore, sino que es progresivo”.

Si bien los autos con transmisión manual quizá sean más propensos a romperse, ninguno está exento. Entre los errores más comunes que un conductor puede hacer al conducir, figuran:

  • Forzar los cambios: A veces el conductor le sobreexige al cambio y el vehículo hace un esfuerzo muy grande. Por eso hay que agudizar el oído y escuchar lo que el auto demanda. “Andar siempre en primera genera mayor consumo u olvidarse de pasar de cambio. También no sacar el freno de manos afecta las cintas traseras”, explica Mallea.
  • Calentando motores: Quizá antes se solía poner en marcha el auto para calentarlo. En la actualidad esta premisa no quedó del todo desactualizada. Cuando el funcionamiento del vehículo está frío, se le exige más al motor, lo que provoca mayor desgaste. Por lo tanto, es aconsejable mantener una velocidad constante por unos minutos.
  • Pisar el embrague: Los extremos son malos. Así como hay conductores que defienden que para pasar de un cambio a otro hay que soltar rápido el embrague; otros prefieren hacerlo lento. Si se lo suelta muy rápido, “el auto va a empezar a tener un problema en los semiejes”, dice Maella. En caso contrario, la fricción del disco va a ocasionar un desgaste y, lo próximo, será su reemplazo.
  • Andar con lo mínimo: Hay conductores que esperan a ver la luz roja del tablero para cargar combustible. Al respecto, Cristian Franck de Mecánica Yulin explica que esto puede suceder cuando el vehículo ya tiene muchos años y, al momento de usarlo, puede absorber esa suciedad que puede haber en el fondo del tanque. Más allá de esto, el experto remarca que hoy en día sucede con menor frecuencia porque los combustibles “son buenos, no hay suciedad y las estaciones de servicio tienen muchos controles”.
  • Andar con lo mínimo: Hay conductores que esperan a ver la luz roja del tablero para cargar combustible. Al respecto, Cristian Franck de Mecánica Yulin explica que esto puede suceder cuando el vehículo ya tiene muchos años y, al momento de usarlo, puede absorber esa suciedad que puede haber en el fondo del tanque. Más allá de esto, el experto remarca que hoy en día sucede con menor frecuencia porque los combustibles “son buenos, no hay suciedad y las estaciones de servicio tienen muchos controles”.
  • En cambio: Dejar el auto en cambio hace que la caja realice cierto esfuerzo. Sumado a esto, es peligroso, ya que, ante un breve arranque, puede colisionar con los vehículos cercanos y los peatones y producir lesiones al conductor.
Pedales de un auto vistos en primer plano, ilustrando cómo el mal uso del freno, embrague y acelerador puede dañar el vehículo con el tiempo.
El uso excesivo del embrague o el freno, especialmente en conducción urbana o de reparto, acelera el desgaste de los sistemas mecánicos y aumenta los costos operativos en flotas y vehículos de trabajo.

A esta enumeración, Juan Coradini, director de Tu Autoescuela, agrega otras maniobras que pueden dañar al vehículo, como el incorrecto uso del freno de estacionamiento o del freno de mano. “En estos casos hay muchas personas que lo levantan muy fuerte o lo utilizan para frenar el vehículo en movimiento. Estas acciones afectan al auto”, explica.

Sumados a estos, se encuentran otros errores “evitables” que también, a la larga, generan un gran problema al auto. Uno de ellos, explica Coradini, es cuando se conduce “sin haber controlado los distintos circuitos y sistemas de funcionamiento”.

En este sentido, el experto recomienda a En Movimiento controlar los fluidos del vehículo: “En estos se incluyen el líquido refrigerante, lubricante de motor, lubricante de caja y diferencial, líquido de frenos, lavaparabrisas, entre otros”, explica y cierra: “fijarse también el aire de las cubiertas, incluida la auxiliar, verificar las herramientas para el cambio de rueda y con controlar el funcionamiento de luces”.

De esta manera, siendo consciente de cada movimiento, las personas pueden revertir sus maniobras para no solo garantizar su seguridad, sino también alargar la vida de su movilidad.

 

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