Si bien viajar puede ser un gran placer para muchas personas, para otras, no lo es. ¿Por qué? Entre varios de los motivos, se encuentran las descomposturas y mareos que puede suceder durante el trayecto. A estos problemas físicos o estomacales durante el viaje se lo conoce como cinetosis, que se caracteriza por náuseas, vómitos y dolor de cabeza, entre otros síntomas.
Al respecto, el doctor Luis Llano López, médico pediatra especialista en terapia intensiva infantil, explica a En Movimiento que se puede definir cuando una persona “tiene una disociación entre la información que llega visualmente y la información del cuerpo, por ejemplo, cuando uno va en auto o en barco”.
El especialista detalla que el equilibrio del cuerpo se da por dos sistemas que tienen que actuar en conjunto. “Por un lado, está la información que recibe visualmente y, por otro, la que recibe del aparato del equilibrio que está en los oídos, denominado, aparato vestibular. Ahí, a través de huesos y conductos y la posición que el cuerpo tiene, uno interpreta si está acostado o en movimiento. Cuando eso no se coordina se puede tener la sensación de mareo”.
Es decir, este desequilibrio pasa principalmente cuando un ocupante viaja y lee un libro o ve una película. ¿Por qué? Porque mientras que el sistema visual se concentra en un punto -mientras la persona va sentada en el auto- el vestibular detecta que en realidad se encuentra en movimiento.

Cuestión de edad
El médico considera que este tema de los mareos es una consulta bastante frecuente en pediatría, sobre todo, entre los niños de 2 a 12 años y, puntualmente, entre los 2 y 7 años.
Llano López puntualiza que esto se debe a que -antes de los 2 años- el menor no usa tanto la información visual entonces la falta de coordinación o coherencia no aparece y completa: “A partir de los 12 y hasta los 15 años, aproximadamente, empieza la maduración visual final, que está más ‘articulada’ y donde no hay tantas fallas en el sistema”.
También las personas con problemas auditivos, otitis o migraña son más susceptibles a estos mareos al viajar que otras.
Por su parte, el médico pediatra y laboral Javier Schneider, destaca que es “muy raro” que el conductor sufra de cinetosis. “Normalmente, los que sufren este síndrome, son los ocupantes de atrás”, comparte. El especialista aclara que las razones por las que una persona puede presentar mareos pueden ser por “problemas cervicales (cervicalgia), mala postura, viajes prolongados o también problemas de circulación sanguínea que afecta la circulación cerebral”, enumera a En Movimiento.

Cómo reducir el mareo en el auto
Vilma Azcurra, de VA Escuela de Conductores, aclara a este medio que, como se trata de alteración relacionada con el equilibrio, hay algunos consejos que se pueden seguir para disminuir esta sensación incómoda. Entre ellas menciona:
- Tratar de hacer el viaje durante la noche o muy temprano a la mañana.
- Mantener el auto ventilado y fresco, porque las altas temperaturas y los olores fuertes potencian el malestar.
- Comer liviano y alimentos frescos que contengan agua. Se recomienda no viajar con el estómago vacío.
- Viajar con ropa cómoda para no sentir presiones o malestar en el cuerpo en general.
- Tener en cuenta la revisión de la suspensión del auto para reducir los movimientos al andar.
- Hacer varias paradas y en cada una caminar, refrescarse y cambiar de «aire».
- Tener a mano toallas húmedas, bolsas, ropa de repuesto y trapos por si ocurre algún percance.
A estas sugerencias, el doctor Llano López agrega que -para reducir el malestar- los niños deben viajar en la parte del auto donde haya menos vibración y, sobre todo, tienen que estar hidratados, ya que contribuye al sistema vestibular del equilibrio.
Para concluir, el pediatra resume que el tratamiento es de prevención y aclara que no es necesario medicar “salvo que sean importantes los síntomas”. El experto explica, además, que es un tema totalmente fisiológico: “Es una respuesta del organismo a la incongruencia entre lo que está viendo y sintiendo, asociado a las aceleraciones y desaceleraciones o giros del vehículo”, concluye.
Artículo publicado originalmente en febrero de 2024





