Llegan los últimos meses del año, las fiestas y las vacaciones, y las personas ya empiezan a planificar dónde poder pasar unos días fuera de su rutina. Pero más allá del destino, el cómo y con quién celebrar, las personas tendrán que pensar en poner su vehículo “en condiciones” para recorrer más kilómetros de lo habitual y, así, evitar posibles infracciones. Entre las tareas pendientes está la revisión del estado del matafuegos o extintor del coche. Es un elemento que, además de ser obligatorio por ley, sirve para actuar de inmediato en caso de accidentes o cortocircuitos.
Qué dice la ley
Llevar un extintor en el auto es uno de los requisitos obligatorios para la verificación técnica vehicular (VTV), según lo establecido en el artículo 40 de la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449. Su carga tiene que ser de 1 kilo en vehículos particulares y de 2,5 kilos en transporte de uso mixto, y de colectivos de corta y media distancia.
El extintor adecuado es de tipo ABC, que tiene el polvo químico seco, y, según explica Luciano Gómez de Matafuegos Bitson a En Movimiento, tiene que ir ubicado abajo en el asiento delantero del lado del acompañante.
“Esto es por un tema de seguridad. Antes no se determinaba a dónde tenía que ir reglamentariamente. Entonces, se lo ponía delante del lado del conductor, pero ocasionaba accidentes porque iba suelto e impedía frenar”, recuerda”, comenta y asevera: “Nunca va en el baúl”.
Tipos de matafuego
Para utilizar el matafuego que corresponde es necesario diferenciar entre los siete tipos de extinguidores y sus usos:
- Matafuegos “A”: Extintores de agua. Combaten las llamas de materiales combustibles sólidos.
- “A B”: Extintores de espuma. Se usa cuando hay fuego de líquidos combustibles o gases.
- “B C”: Extintores de dióxido de carbono. Cuando tienen que combatir las llamas de equipos eléctricos de baja tensión.

- “A B C”: Extintores de polvo químico seco y extintores a base de productos halogenados. Son para apagar el fuego de materiales combustibles sólidos, de líquidos combustibles o gases.
- “K”: Se utilizan en caso de incendio de aceites vegetales o grasas animales.
- “Matafuego D”: para combatir las llamas de algunos metales combustibles.
Uso y recomendaciones
Antes de explicar los pasos necesarios para su uso correcto, Gustavo Pereda, brigadista de la refinería de AXION energy, explica que primero es necesario asegurarse de que el matafuego tenga presión o carga a través del manómetro.
Para eso, hay que retirar el seguro de la válvula y realizar una prueba con una gatillada rápida. Luego se tiene que aproximarse al fuego a no más de tres metros con el viento en la espalda; apuntar la boquilla del matafuego hacia la base del fuego y luego hacer movimientos en forma horizontal de vaivén y mantener el extinguidor en forma vertical.
Desde Matafuegos Mathil afirman a En Movimiento que la recarga de matafuegos se hace cada año, independientemente de si se usó o no. Este dato está indicado en las obleas correspondientes tanto del GCBA/OPDS como de la etiqueta IRAM.
En cuanto a la vida útil de un extintor, es de 20 años. “Cada cinco se hace la prueba hidráulica y cada diez es recomendable cambiar el polvo porque en este tiempo ya pierde el poder extintor. Por más que el matafuego funcione, los líquidos que tiene no actúan de la misma manera”, argumenta Gómez. Así que es recomendable renovarlo, lo mismo que cuando ya se usó.
*Publicada originalmente en noviembre del 2022.





