Por seguridad, y/o estética, algunos conductores apelan a instalar las barras o jaulas antivuelcos. Esta estructura rígida forma parte de los elementos de lo que se conoce como seguridad pasiva.
Estas barras son un sostén extra de un vehículo, cuya chapa, en caso de accidente y vuelco, puede perder su forma original y ocasionar lesiones a los ocupantes de la camioneta. Por eso, su función es la de asegurar el interior del coche.
Si bien, este tipo de impacto grave puede suceder en cualquier tipo o clase de vehículo, hay algunos que tienen más posibilidades al vuelco.
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- Vehículos que hacen circuito de velocidad o que transitan rutas en mal estado
Existen dos tipos de barras antivuelcos: exteriores e interiores. En ambos casos, tienen que estar homologadas e instaladas de manera correcta. Es decir, su forma debe ser redondeada, no debe tener aristas cortantes o picos que dañen al vehículo o a las personas.
“Las barras externas pueden ser de acero y son eternas, pero así también son más caras”, explican a En Movimiento desde Equipamiento Crossing 4×4, mientras “las cromadas tienen otra vida útil y costo”, agregan. Este soporte va atornillado y para una mayor firmeza, van ancladas al chasis, así que todo protegido y rodeado por estas estructuras.
En cuanto a sus dimensiones, su radio debe ser superior a 2 milímetros y deben estar fabricadas de tal forma que no puedan deformarse más de 10 centímetros con una carga de 3,5 veces con el peso del coche y las personas que viajan. Los tornillos para estas barras antivuelcos deben ser de 8,8.

“Las barras que van adentro del vehículo ya son colocadas en autos de competencias”, cuenta a En Movimiento el Ingeniero mecánico Mariano Ponce. “Es una estructura tubular de acero que va adherida dentro del habitáculo y/o a los anclajes más sólidos del auto. Ante un impacto frontal, lateral o vuelcos disipe la energía de impacto y que no se deforme para que los ocupantes no se lastimen”, agrega.
“Esto provoca una rigidez torsional al auto. La estructura se refuerza y puede ir soldada o atornillada -en este caso puede ser removible. Entonces funciona como seguridad y le da una rigidez estructural que hace que tenga mejores prestaciones dinámicas a la hora de ponerlo en pista”, detalla Ponce. Esta estructura tiene que ir sujeta con unos tornillos de al menos M8 con una calidad mínima 8,8.

Homologación
Para su aprobación y correcto uso es necesario que las barras exteriores presenten formas redondeadas, ninguna arista o elemento cortante.
En el caso de las barras en el interior del auto tienen que estar a una distancia mínima de 90 cm entre un punto y la estructura situada por delante del respaldo de cada asiento.
Las barras internas van en la parte de atrás, por lo que si se decide colocarlas los asientos posteriores quedan inhabilitados. Tienen que ir lo más próximas o pegadas al marco de la puerta y el techo y deben ir recubiertas de materiales que amortigüen el golpe como ser goma. En la zona de carga, al no haber asientos no es obligatorio recubrir las barras.
En cualquiera de las dos instalaciones, estas barras exteriores o interiores, no pueden bloquear u obstruir la abertura de ninguna de las puertas del vehículo.
Ahora bien, frente a esta teoría y funciones de esta estructura, existe un Informe técnico: aulas internas y barras externas antivuelco para camionetas pick-up (2011) donde Cesvi Argentina cuestiona estas estructuras.
Entre algunas de las conclusiones figura que:
- “La barra externa no resuelve la problemática del vuelco, ya que no evita la deformación del techo, que es la que genera lesiones a los ocupantes”.
- “La legislación argentina, no acepta ninguna modificación en la estructura de seguridad de los vehículos a través de jaulas internas. Para lograr su legalidad es importante que los planos sean aprobados por la Secretaría de Industria, con la verificación de algún ente estatal que los valide (INTI)”.
- “Es posible que, frente a un impacto frontal o vuelco, la jaula interna aumente la rigidez del habitáculo (zona de seguridad) y modifique la deformación programada”.
- “La función de los airbags (en sus distintas aplicaciones), podría verse afectada con estas estructuras dentro del vehículo, porque podrían disminuir su eficacia o incluso generar lesiones si se produjesen interferencias en los recorridos que deben hacer las bolsas al inflarse”.
- “Los elementos rígidos que traben la desaceleración producida por los giros en un vuelco o modificaciones internas que pongan más rígida la carrocería pueden aumentar la desaceleración lateral del vehículo y traer aparejadas lesiones a sus ocupantes”.
Desde el informe concluyen que “con miras a los avances tecnológicos introducidos en las pick-ups, es importante pensar y volver a discutir la necesidad de seguir o no sosteniendo elementos ajenos al vehículo, que podrían disminuir los márgenes de seguridad activa y pasiva de los pasajeros del vehículo”.
Artículo publicado originalmente en febrero de 2024





