Qué es el Hypermiling, la novedosa técnica para ahorrar combustible

​Saber conducir también es aplicar diferentes destrezas y maniobras para economizar el consumo de nafta y contribuir al cuidado del ecosistema y del vehículo. Cuáles son cada una de ellas y cómo aplicarlas.

Ahorrar, esa es la cuestión. Muchas veces, sea cual sea el producto o servicio, las personas apelan a diferentes trucos, descuentos y promociones para aprovechar al máximo y economizar. La nafta es una de ellas. Entre estas maneras, se cuentan las distintas técnicas de manejo que buscan ahorrar el combustible del automóvil. Estas tienen un nombre y se las conoce como “Hypermiling”. Esta expresión, que en 2008 fue elegida como la palabra del año por el New Oxford American Dictionary, también recibe el nombre de conducción eficiente, ultraeficiente o ecodriving.

Esta forma de manejo consciente surgió en Europa en los años 90 y, entre sus objetivos, además de reducir el ahorro de combustible, busca disminuir las emisiones de dióxido de carbono, el costo de mantenimiento de los vehículos y potenciar un conductor responsable.

Así, a través de diferentes estudios, los especialistas —los ‘hypermiler’— recomiendan algunas técnicas que se pueden aplicar tanto a los vehículos particulares como a la flota de una empresa. Estas recomendaciones se clasifican en dos grupos: las técnicas de conducción y la aptitud como conductor.

Desde En Movimiento, resumimos cada una de ellas: ​

​Técnicas de conducción:

  • Frenadas repentinas: Es una costumbre que, además de consumir combustible, es peligrosa. Puede ocasionar accidentes, además de generar daños en los frenos.
  • Rebufo solo para expertos: Esta técnica la utilizan en carreras profesionales como la Fórmula 1. Sirve para adelantarse y cortar la resistencia del aire.
  • Evitar pendientes: Es aconsejable planificar el viaje, así se evita que el vehículo realice importantes recorridos con pendientes y ondulaciones. Claro, esto implica elegir un camino que se asemeje a la cantidad de kilómetros a recorrer.
Vista desde el interior de un automóvil mientras un conductor mantiene una velocidad estable en ruta, aplicando principios de Hypermiling para optimizar el consumo de combustible.
Mantener una velocidad constante y anticipar el tránsito son prácticas clave del Hypermiling que ayudan a flotas corporativas a reducir costos operativos y emisiones.
  • En bajada: Una estrategia útil para quien maneja el arte de conducir es recorrer las bajadas en punto muerto. En esta teoría hay personas que argumentan que, en esa posición, también se consume combustible. No así cuando se circula con la marcha puesta sin acelerar durante el mayor tiempo posible.
  • Pisar el acelerador: Evitar encender el motor, permanecer estacionado y, mientras tanto, mantener apretado el acelerador.
  • En segunda: Se recomienda pasar al segundo cambio a los pocos metros y segundos de iniciado el trayecto.
  • Qué cambio: Para un uso más eficiente del combustible, lo ideal es realizar los cambios entre 2.000 y 2.500 revoluciones por minuto (rpm) en vehículos a nafta y entre 1.500 y 2.000 RPM en autos diésel.
  • En rojo: Cuando el semáforo cambia a rojo hay que evitar frenar y acelerar de manera brusca. Es mejor levantar el pie del freno y dejar que el vehículo circule lentamente sin cambiar la marcha.

​Aptitud como conductor

  • Desde lejos: Circular a cierta distancia prudencial de los otros vehículos ayuda a no hacer cambios bruscos y a analizar las posibles maniobras; anticipá el desplazamiento.
  • En el lugar indicado: Circular en el carril adecuado permite mayor fluidez en el camino y no es obstáculo para los demás.
Primer plano de un conductor sujetando el volante mientras maneja con luz solar intensa, ilustrando prácticas de Hypermiling orientadas a un uso más eficiente del combustible.
La gestión del entorno —como la luz solar y la anticipación del camino— es parte del Hypermiling, clave para que empresas optimicen rutas y reduzcan el consumo energético.

Sumadas a estas, se encuentran otras técnicas a considerar como:

  • Apagar el aire acondicionado o llevarlo en 21-22 grados.
  • Mantener las ventanillas cerradas, ya que contribuye a la aerodinámica.
  • Mantener la buena presión de los neumáticos.
  • Transportar menos peso, porque reduce los esfuerzos al hacer maniobras como acelerar y/o frenar. Vale destacar que, este punto, no significa deshacerse de elementos prioritarios como matafuego, caja de herramientas u otros artículos importantes del vehículo.

Por otro lado, a esta tendencia de ser eficientes en el uso del combustible, se sumaron algunas empresas de automóviles que desarrollaron los sistemas llamados Stop & Go. Es decir, que el motor se apaga si el vehículo está en un semáforo o se detiene.

En resumen, no solo es importante tener en cuenta estas técnicas, sino también saber cuándo aplicarlas, sin descuidar la seguridad del conductor y el resto de los vehículos.

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