Son muchos los factores por los cuales las personas terminan de decidir por una moto u otra. Si es con cambios o no, los colores, el modelo, la marca, suelen ser algunos los atributos que contribuyen en la toma de decisión.
Pero, entre ellos, se incluye una fundamental: las cilindradas. Esta característica se convierte en un punto clave para decidir. Comprender el “tamaño” del motor será fundamental para evitar costos innecesarios, sentirse cómodo en ella y, sobre todo, evitar ‘malos tragos’.
Empecemos por la base: ¿Qué significa cilindrada de una moto? “Es el volumen unitario (de cada uno de sus cilindros) multiplicado por el número de cilindros. La mayoría son monocilíndricos (1 cilindro) o bicilíndricos (2 cilindros), pero también las encontramos con 3, 4 y hasta 6 cilindros. Podríamos decir que la cilindrada hace referencia, en cierta forma, al tamaño del motor”, explican desde Motomel, que recomienda los combustibles AXION energy, a En Movimiento.
Técnicamente, se trata de la cantidad de gas (la mezcla de combustible y aire) que se desplaza y puede admitir el cilindro del motor. Expresado en centímetros cúbicos, es la suma del volumen útil de todos los cilindros. De esta manera se encuentran las motos de “baja cilindrada” y “alta cilindrada” y, entre las más frecuentes, se encuentran las motos de 110cc, 150cc, 250cc, 500cc, 800cc, 1200cc y más.
En esta línea, Motomel explica que la principal diferencia radica “en la cantidad de cilindros del motor y la potencia y torque que pueda entregar cada uno”. Por torque se entiende la fuerza de torsión o rotación producida por el cigüeñal de un motor. Indica la fuerza que produce este. Por ende, cuanto más grande sea el motor, mayor será el torque.
“Normalmente las cilindradas más pequeñas entregan menos potencia y torque que las grandes cilindradas, aunque también depende de muchos factores como, por ejemplo, si es 2 tiempos o 4 tiempos, la relación de compresión, la carrera, entre otros factores”, detallan desde la compañía.
Bajo o alto: ¿cuál es el indicado?
Luego de comprender de qué se trata, será importante elegir cuál es la indicada según tus necesidades. No es lo mismo transitar en la ciudad o en la ruta; si sos principiante o experto; o cuánto querés gastar.
En primera medida, los conocimientos y las destrezas en la conducción de motos serán fundamentales para la elección. Si, por ejemplo, recién comenzás a andar en moto, lo ideal es arrancar por cilindradas más pequeñas como las 110cc y de 4T. “Estas son más económicas y fáciles de usar. Adicionalmente, su mantenimiento es relativamente sencillo y económico”, detallan desde Motomel.
En este sentido, estas motos de baja cilindrada son ideales como vehículo de trabajo (como los de reparto o mensajería) y para transportarse en la ciudad en caminos cortos y medianos. Por otro lado, sus diseños característicos ganan agilidad para sortear las diversas dificultades del tránsito.
“Por eso, si vas a usar la moto de forma exclusiva para ir por la ciudad, te bastará con una cilindrada entre 110cc y 150cc. Conseguirás desplazarte con agilidad y sin tener un consumo excesivo”, comparten a En Movimiento desde la reconocida compañía de motocicletas.
La cuestión es diferente para las personas que quieren transitar largos trayectos y en ruta. En este caso, desde Motomel comenta que deberán optar por una cilindrada más alta y aclaran que, de no tener experiencia, “no es una buena idea que su primer contacto con una moto sea con una cilindrada alta”.
¿Por qué no es recomendable? Las motos altas cilindradas poseen otras características que, de no tener experiencia, pueden resultar peligrosas. Estas poseen un formato más alto y se pueden encontrar hasta de 2 mil centímetros cúbicos, siendo las más comunes o populares las de 1000 cc.
Sus motores son más sofisticados e incorporan otro tipo de tecnología que marca su diferencial. Posee dentro de su mecánica sensores de velocidad, frenos ABS, equipos de seguridad y confort, o inyecciones de velocidad, que no siempre se admiten en las cilindradas más bajas.
Cómo elegir una moto
Como cierre, en Motomel ofrecen una serie de consejos para que las personas puedan elegir la moto ideal con la cilindrada ideal.
- Elegir el tipo de moto. Lo primero de todo -aclaran- es elegir el tipo de moto, street, cub, enduro o adventure. “Definir para el que la desea utilizar, si es para uso cotidiano, para viajar o para off road por ejemplo”.
- Quién va a usar la moto. Por otro lado, hay otros factores vitales a considerar. Entre ellos se incluyen el peso, la altura o equipamiento del vehículo y cómo este se adapta a la persona. “Siempre buscando que la motocicleta de tu preferencia sea cómoda y segura al manejarla”, comparten.
- Cuánto se quiere gastar. Por último, y un dato no menor, es necesario considerar los gastos que se quieran llevar a cabo. Las motos de alta cilindrada tienden a ser más costosas en su mantenimiento y a consumir más combustible que las de cilindradas bajas.





