Seguros de auto y moto: cómo elegir la cobertura adecuada

Elegir un seguro de auto o moto puede parecer una tarea compleja, pero conocer las coberturas disponibles y los factores que influyen en la contratación ayuda a tomar decisiones más acertadas. Con el asesoramiento adecuado, es posible encontrar un plan que combine protección, respaldo económico y tranquilidad en el día a día.

Contratar un seguro para el auto o la moto no es un trámite más. Es una decisión que puede marcar la diferencia en el día a día de quien conduce. Ante el aumento del tránsito en las ciudades y la exposición a distintos riesgos en la vía pública, entender qué tipo de cobertura conviene elegir se volvió una necesidad concreta para manejar con más seguridad.

Por eso, un seguro es clave para proteger financieramente el auto o la moto frente a imprevistos como accidentes, robos o incendios. Además, permite cumplir con la obligación legal de tener cobertura de responsabilidad civil para terceros.

Tener un seguro brinda tranquilidad. Saber que hay respaldo ante una situación límite no solo evita sanciones legales y multas, sino que también impide que tengas que responder con tu patrimonio personal por los daños que puedas causar a otras personas.

¿Cómo elegir el seguro adecuado?

Para elegir la cobertura adecuada, es necesario tener en cuenta el valor del vehículo, el presupuesto disponible, la frecuencia y el tipo de uso, la zona donde vivís y tus necesidades personales en cuanto al nivel de riesgo.

Manos revisando una póliza mientras un auto en miniatura descansa sobre el documento, en referencia a seguros de auto y moto.
Analizar cada cláusula es clave para elegir correctamente entre las distintas coberturas de seguros de auto y moto, según el valor del vehículo y el nivel de riesgo.

Los principales factores que conviene considerar son:

  • Valor del vehículo: Si tenés un auto o una moto de alto valor, lo más recomendable es optar por un seguro todo riesgo. En cambio, para vehículos más antiguos, una cobertura contra terceros puede ser suficiente.
  • Presupuesto: Es importante definir cuánto estás dispuesto a gastar por mes. La clave está en encontrar un equilibrio entre el costo y el nivel de protección que necesitás.
  • Comparar y cotizar: Siempre conviene solicitar cotizaciones en distintas compañías y revisar bien cada propuesta. Eso permite comparar precios, pero también evaluar la calidad de las coberturas ofrecidas.
  • Uso del vehículo: Si lo usás con frecuencia, hacés viajes largos o circulás por zonas donde los robos son habituales, lo más conveniente es contratar una cobertura más amplia.
  • Zona de residencia: Si vivís en un lugar con altos índices de robos, hechos de vandalismo o condiciones de manejo complicadas, una cobertura más completa puede marcar la diferencia.
  • Historial del conductor: Tu experiencia al volante y los riesgos personales también influyen. Un buen historial de manejo puede ayudarte a conseguir mejores condiciones o descuentos en la cobertura.
  • Accesorios y modificaciones: Si le hiciste cambios al vehículo, como la instalación de equipo de GNC, es fundamental informarlo a la aseguradora. Solo así esos elementos quedarán cubiertos ante un siniestro.
  • Leer la póliza: Antes de firmar, es clave revisar en detalle las condiciones generales y particulares de la cobertura que elijas. También es importante verificar la reputación de la compañía aseguradora para evitar sorpresas cuando necesites hacer un reclamo.

¿Cuáles son las distintas opciones de seguro vehicular?

Hay distintas opciones a considerar por parte de los conductores. Uno es el seguro contra todo riesgo, que es considerado el más completo porque cubre una amplia variedad de cuestiones:

  1. Daños propios y a terceros: Incluye los daños que sufra el dueño en el vehículo y los que le cause a otros.
  2. Robo y hurto: Protege en caso de robo total o parcial del vehículo.
  3. Incendio: Cubre los daños causados por incendios, ya sea total o parcial.
  4. Fenómenos naturales: Cobertura de daños por eventos como granizo, inundaciones y terremotos.
  5. Responsabilidad civil: Protege contra reclamos de terceros por daños y lesiones.

Seguro contra todo riesgo con o sin franquicia

Cabe destacar que existen modalidades de seguro con o sin franquicia. La franquicia es un monto fijo que el asegurado debe abonar de su propio bolsillo en caso de siniestro, como participación en el costo de los daños de su vehículo.

Mujer sentada junto a su vehículo dañado tras un choque, revisando su teléfono mientras espera asistencia del seguro.
Ante un accidente, contar con seguros de auto y moto adecuados evita asumir costos imprevistos y agiliza la asistencia en momentos críticos.

En los seguros con franquicia, el asegurado asume ese importe previamente acordado y la compañía cubre únicamente el excedente. Por ejemplo, si la franquicia es de $100.000 y el costo de la reparación asciende a $300.000, la aseguradora paga $200.000 y el asegurado los $100.000 restantes.

En cambio, los seguros sin franquicia ofrecen cobertura total: la compañía de seguros se hace cargo del 100% de los gastos derivados del siniestro, sin que el asegurado deba afrontar un pago adicional. Esta modalidad suele tener una prima más elevada, ya que el riesgo asumido por la aseguradora es mayor.

La elección entre una póliza con o sin franquicia depende del presupuesto del asegurado, el valor del vehículo y su disposición a asumir parte del riesgo económico.

Seguro contra terceros completo

Por otro lado, está el seguro contra terceros completo, que es una opción intermedia que ofrece una buena protección a un costo más accesible para aquellos que no desean pagar uno contra todo riesgo. Sus coberturas pueden incluir:

  1. Responsabilidad civil: Cobertura obligatoria que protege contra daños a terceros.
  2. Robo y hurto parcial y total: Similar al seguro a todo riesgo, pero con límites establecidos.
  3. Incendio parcial y total: Cubre daños por incendios con ciertas restricciones.
  4. Cristales y lunetas: Incluye el reemplazo de vidrios rotos.
  5. Daños por granizo: Protección contra daños causados por granizo.

También, hay una opción mucho más limitada que es el seguro contra terceros básico, el cual es el mínimo requerido por la ley en Argentina y cubre principalmente:

  1. Responsabilidad civil: Protege contra reclamos de terceros por daños y lesiones.
  2. Defensa penal: Asistencia legal en caso de accidentes.
Casco blanco sobre el asfalto con una moto caída de fondo, representando la importancia del seguro para motociclistas.
En motos, una buena cobertura dentro de los seguros de auto y moto es fundamental para proteger al conductor y garantizar asistencia inmediata.

Aunque es la opción más económica, sus coberturas son limitadas. Es recomendable para vehículos de bajo valor o para quienes tienen un presupuesto muy ajustado y no pueden hacerse cargo de un seguro mejor.

Las coberturas adicionales y personalizadas

Como sumatoria a las distintas opciones explicadas en el apartado anterior, las empresas aseguradoras suelen ofrecer adicionales a sus planes. Uno de ellos es la asistencia mecánica y remolque que es una ayuda en caso de accidentes, al igual que la cobertura de cristales que se hace cargo de aquellos que se rompieron con las lunetas.

También, hay protecciones especiales contra fenómenos naturales que pueden generar un fuerte impacto, tales como inundaciones, caída de granizo, terremotos, tsunamis, etc. Hay regiones más propensas a este tipo de situaciones y acá influye mucho la zona de residencia.

En este sentido, existe la asistencia en viaje extendida que consiste en una cobertura para viajar fuera del país, especialmente a países limítrofes. Siempre puede ocurrir un imprevisto no deseado y lo mejor es estar preparado.

*Artículo publicado originalmente en septiembre de 2025.

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