Cinco mujeres que hicieron historia en el automovilismo

​Pese a que siempre fue una actividad ligada directamente a los hombres, son muchas las deportistas que marcaron un antes y un después en la historia de ese deporte.
El automovilismo es un deporte que cosecha millones de fanáticos alrededor del mundo. Por cuestiones históricas y culturales, siempre estuvo asociado a los hombres, pero muchas mujeres lograron destacarse, especialmente en los últimos años.

Los estereotipos de género y la falta de modelos a seguir hicieron que, en sus comienzos, sean pocas las que se animaban a dar el paso y participar de las carreras. Sin ir más lejos, a muchas no se les permitía correr por el simple hecho de ser mujer.

Ianina Zanazzi, piloto argentina que fue ícono en la década del ‘90, reveló hace unos años que en la Fórmula 1 no la dejaban participar por ese motivo: “Pedí que me anotaran como hombre, y cuando llegué no les quedó otra que tomarme la prueba.  Fui la más rápida y hasta creían que acortaba el camino y hacía trampa porque no era posible que hiciera esos tiempos. Pero sí, lo hacía”. 

Afortunadamente, hoy en día hay muchas referentes que marcan el camino para las generaciones más jóvenes que tienen interés en este deporte.

Cinco mujeres influyentes en el automovilismo

A lo largo de los años, muchas mujeres dejaron su huella y abrieron camino para que las nuevas generaciones empiecen a reflotar y animarse a dar el paso. A continuación, las cinco mujeres que marcaron un antes y un después en la disciplina:

1) María Teresa de Filippis (1926-2016)

Marcó historia al convertirse en la primera mujer en pilotar un Fórmula 1 en el año 1958. Para ella todo inició como un juego familiar, ya que apostó con sus hermanos que podía ser más rápida que un hombre en las pistas. Así fue.

La italiana se desempeñó fundamentalmente en cuatro carreras: el Gran Premio de Siracusa, el Gran Premio de Bélgica y los Grandes Premios de Portugal e Italia. Más tarde no pudo participar en Francia debido a una prohibición que establecía que las mujeres no podían competir.

En 1956, la piloto Annie Bousquet falleció en las 12 horas de Reims en medio del recorrido nocturno. El vehículo volcó y ella se quebró el cuello. Como consecuencia de su muerte en plena carrera, las autoridades del automovilismo establecieron que las mujeres no podrían participar de las competencias. La disposición duró hasta 1971.

El rol de María Teresa de Filippis fue clave para inspirar a otra generación de mujeres que se vieron representadas por ella y su capacidad de competir codo a codo con los hombres.

2) Lella Lombardi (1941-1992)

La italiana supo ser la única mujer en Fórmula 1 en sumar puntos en un Gran Premio, en su caso, en España. Ese reconocimiento marcó un antes y un después en su historia personal, pero también en el desempeño de las mujeres en el automovilismo.

En 1974, Lombardi tuvo su debut en Fórmula 1 para el equipo March Engineering y el hito más destacado fue cuando, un año después, logró sumar puntos en el Gran Premio español tras quedar sexta en la competencia.

La carrera de la italiana dejó un legado fundamental en la historia del deporte, demostrando que las mujeres podían participar en las carreras, en especial en la Fórmula 1, un ambiente históricamente dominado por varones.

Piloto de automovilismo sonriendo junto a su monoplaza en una fotografía de época, representando a las mujeres que impulsaron la participación femenina en las competencias internacionales.
Varias pilotos desafiaron estereotipos y demostraron su capacidad para competir al más alto nivel.

​3) Divina Galica (1944)

La carrera de la referente arrancó en realidad en el esquí alpino, compitiendo a nivel olímpico entre las décadas del ‘60 y ‘70. Poco después, aburrida de la rutina, se cambió formalmente al automovilismo.

Para ese entonces, Galica ya contaba con ídolas como María Teresa de Filippis, que fue abriendo camino para la participación de las mujeres. Al igual que su colega, la deportista participó en Fórmula 1, pero no logró superar la instancia para participar de los Grandes Premios de Gran Bretaña en 1976 y 1978.

Uno de los hitos más destacados de la carrera de Divina radica en las carreras de resistencia: jugó un rol fundamental en las 24 horas de Le Mans y en el Campeonato Mundial de Resistencia. A su vez, participó en equipos femeninos como el Skol 6 Hours.

Galica fue más allá y se insertó de lleno en lo relacionado al armado de los autos y sus ingenierías. En 1970, contribuyó con el equipo McLaren de Fórmula 1 en el desarrollo de sus monoplazas.

4) Carmen Jordá (1988)

La piloto española es una de las contemporáneas más aclamadas dentro del mundo del automovilismo. Tras un paso por la Fórmula 3 y su participación en la GP3 Series, la deportista llegó a ser piloto de desarrollo de Lotus F1 Team en 2015.

Su rol específico consistió en tareas de simulación y un trabajo en el desarrollo del monoplaza, algo similar a lo que ejecutó Divina Galica años atrás.

Si bien hoy son más las mujeres que compiten en el automovilismo, Jordá cumplió un papel crucial al impulsar la inclusión femenina a través de la Comisión de Mujeres de la FIA.

Desde sus inicios se destaca por ser defensora de las mujeres en dicho deporte y es por eso que fue nombrada miembro de la Comisión de Mujeres en el Automovilismo de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

5) Ianina Zanazzi (1982)

En Argentina, específicamente en la década del ‘90, el nombre de Zanazzi empezó a sonar fuerte en las pistas. 

En una entrevista con el medio La Voz, la competidora explicó que conoció su pasión por los autos a los 14 años, cuando acompañó a su padre a un taller de alta gama. “Me subí a un karting de prueba que me dio una sensación de felicidad que me llevó a pensar que quería hacer eso para siempre”, recordó.

En varias oportunidades, Ianina puso el foco en la disparidad que existe con los hombres en el automovilismo: “Las mujeres no llegan en cantidad a categorías profesionales. En mi carrera gané la categoría más veloz de Argentina, de autos de fórmula, y me convertí en la primera mujer en hacerlo. Lo mismo en la sudamericana”.

Hace años, la argentina se probó en la Fórmula 1 tras anotarse con un nombre de varón. Cuando quisieron tomarla, renunció porque no quiso firmar un contrato de 12 años y explicó que “quería llegar a la F1 pero no dejar de ver a mi familia”. “En ese momento me alejé del automovilismo y estuve 15 años sin volver a las pistas. Ahí me puse en pareja y formé mi familia”, indicó. Tras varios años, regresó a competir.​

Piloto de automovilismo contemporánea sentada al volante, vistiendo buzo antiflama y mostrando confianza, reflejando el crecimiento actual de la presencia femenina en el deporte motor.
Cada vez más mujeres ingresan al automovilismo profesional, impulsadas por referentes y mayor inclusión en el deporte.

​El automovilismo y el feminismo

Aunque han competido en categorías y generaciones diferentes, un común denominador de casi todas las mujeres que se han desempeñado en el automovilismo fue el de impulsar la inclusión en el deporte. Igual que sucede en el boxeo o el fútbol, el ambiente está dominado por varones y, especialmente, por fanáticos que no aceptan la participación de mujeres.

La piloto escocesa Susie Wolff (1982) anunció en 2015 su retiro del automovilismo, pero continuó su compromiso al fundar “Dare to be different” (Atrévete a ser diferente).

La iniciativa promueve la diversidad de género y el desarrollo de jóvenes talentos femeninos en cualquier deporte históricamente asociado a lo masculino. En 2017, recibió un reconocimiento MBE por su contribución a las mujeres en el ámbito.

Si bien hoy en día son más las mujeres que compiten o que se animan a dar sus primeros pasos, el rol de las referentes y su trabajo constante para evitar la disrciminación se volvió central en la lucha por la igualdad.

“Cuando era chica era considerada rara porque era una enferma de los autos. Estaba relacionada a los varones por las revistas de autos. Mientras mis amigas hacían fiesta de 15, yo pedía un chasis nuevo para mi karting”, compartió Zanazzi.

Por otro lado, según su visión, hoy es diferente porque las mujeres “nos identificamos con otras cosas más allá de los autos. Tenemos nuestras vidas y superaciones. La tendencia, por suerte, de jóvenes interesadas en los autos, es creciente”. reflexionó Ianina.

La brecha entre varones y mujeres en el automovilismo se va achicando, pero las competidoras cuentan actualmente con apenas el 7,6% del total de las licencias para correr autos de carrera. En 2020, las mujeres en la pista representaban solo el 2%.  Algunas cosas cambiaron, pero todavía queda camino por recorrer.

Compartir

ÚLTIMAS NOTICIAS