La verdad sobre el consumo de combustible en los autos con caja automática

​Alrededor de los autos con caja automática existen mitos y verdades sobre cuánto consume a diferencia de los manuales. Qué dicen los expertos sobre el tema.

En su momento, como todo lo nuevo y disruptivo, la llegada de los coches automáticos a la industria no fue bien recibida por los fanáticos más acérrimos de los “fierros”. De hecho, había quienes consideraban a este tipo de vehículos como una aberración pensada para conductores temerosos o sin tanta experiencia.

En paralelo con esta mirada reticente al cambio, también ocurría que, por una cuestión económica, al comienzo eran pocas las personas que podían acceder a un vehículo de estas características. Sin embargo, con el correr de las décadas, el pensamiento de los conductores fue evolucionando y ahora esta tecnología —más accesible— se expandió por el mundo, logrando cada vez más adopción entre las marcas y los propios conductores.

En la Argentina, por ejemplo, según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), el 35% de los autos que se patentaron en el primer semestre de 2022 estaban equipados con transmisión automática. El informe difundido por la entidad revela que hace ocho años esa cifra era de apenas el 7% del total de los patentamientos.

Dicho esto, todavía hay muchos conductores que, más allá de lo evidente, no comprenden del todo cuáles son las diferencias que pueden encontrarse entre un vehículo manual y automático. Sobre todo, porque a lo largo de los años, se instalaron varios mitos sobre el funcionamiento de estos últimos.

Uno de ellos, tiene que ver sobre su consumo. Hay quienes afirman que los coches automáticos consumen mucha más nafta que los manuales. ¿Es así en realidad?

Consumo de los coches automáticos

Hay especialistas que consideran que hoy no hay una respuesta concreta para este interrogante, ya que dependerá del uso que se le dé y de la situación concreta en la que se encuentre el conductor.

De todas formas, sostienen que hasta la llegada de la más moderna generación de motores y sistemas de transmisión automática, se estimaba que un auto de estas características podía llegar a consumir un 10% más que uno manual, donde uno tiene el total control sobre la fuerza en la que trabajará el motor.

En parte, esto sucede porque al afrontar un descenso de velocidad, los coches con sistemas de cambios manuales podían controlar mejor las revoluciones del motor y ajustarlas en función de las circunstancias.

No obstante, eso cambió con la llegada de los sistemas de marchas secuenciales, que por lo general ya vienen incorporados en casi todos los coches automáticos de la actualidad, que permiten un mayor dominio y redujeron ese diez por ciento de diferencia en el consumo con los manuales a la mitad. Tal como explica el sitio experto Autofacil, en este tipo de sistemas no se puede seleccionar directamente una marcha, sino que para llegar a ella es necesario hacerlo “secuencialmente”. Es decir, pasando por todas las anteriores.

Selector de cambios de una caja automática moderna en el interior de un automóvil, con posiciones P, R, N y D claramente visibles y botones de asistencia al conductor.
Los sistemas de transmisión automática actuales incorporan modos secuenciales y asistencias electrónicas que optimizan el consumo y la eficiencia operativa según el perfil de uso.

En una misma línea, el sitio DiarioMotor recuerda que en la actualidad lo que determina si un vehículo automático consume más que uno tradicional es la tecnología empleada.

De todas maneras, sostiene que la diferencia no es tan marcada como ocurría antes —especialmente si se escoge un diésel— y señala que lo habitual en cambios automáticos de tipo CVT (que profundizaremos a continuación), de doble embrague e incluso de convertidor de par, es que el consumo oficial sea inferior al del manual.

Transmisión Continuamente Variable (CVT)

Tal como explica el sitio MotorPasion, una transmisión CVT es una caja de velocidades automática que no utiliza engranajes sino una banda metálica que conecta dos poleas: “Una de las poleas cuenta con un diámetro variable, lo cual permite que la transmisión ajuste el radio de la marcha con infinitas posibilidades y así para siempre estar en la marcha perfecta”, describe.

“La CVT es capaz de mantener la potencia y torque del auto siempre óptimos, esto no solo se traduce en una mejor aceleración sino también en un menor gasto de combustible. Esto se debe a que la caja cuenta con infinito número de radios de marcha”, añade.

Con esta tecnología, que facilita y administra de forma más eficiente cada cambio de velocidad, la diferencia del gasto extra de energía entre un coche automático y uno manual se redujo considerablemente. En la práctica, todo dependerá del conductor, pero afirman que se ha vuelto casi tangible.

Conducción a vela

Actualmente, también existen coches automáticos que presentan programas de funcionamiento con una lógica enfocada en el ahorro y en la búsqueda de marchas largas. Incluso, hay modelos en el mercado con tecnologías de “conducción a vela”, que logran que el coche se desplace en llano sin aportar energía que consuma combustible (o lo menos posible), y aproveche su inercia.

Detalle en primer plano de los componentes internos de una transmisión automática CVT, incluyendo poleas cónicas, correa metálica y engranajes del sistema.
Las cajas automáticas CVT utilizan poleas de diámetro variable y una correa metálica, lo que permite ajustar la relación de transmisión de forma continua para mejorar eficiencia y reducir el consumo en flotas modernas.

Tal como se explica en el “glosario de términos” de Renting Finders, en los sistemas de navegación a vela modernos, el motor continúa consumiendo combustible, pero en una proporción mínima. “Solo lo necesario para evitar que se active el freno motor. De esta forma es posible manejar al ralentí produciendo menor consumo y emisiones”, detallan.

Recomendaciones para ahorrar combustible

Para quienes ya cuentan con un coche automático y desean saber cómo hacer para ahorrar menos combustible, existen ciertos consejos que les serán de utilidad:

  • ​Si se detienen por completo con el vehículo, una manera de evitar que siga consumiendo nafta es posicionando el vehículo en “N (Neutral)”, en vez de seguir en “D (Drive)”, pisando el freno. De no hacerlo, el vehículo continuará gastando más combustible, dado que, pese a estar cien por ciento detenido, el motor continúa en funcionamiento.
  • El hecho de estar constantemente frenando y acelerando hará que el consumo sea mayor. Una de las recomendaciones de los especialistas es que si acaban de pasar un semáforo y observan que hay otro de inmediato que está en rojo, no aceleren.​

*Publicada originalmente en septiembre del 2022.

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