Tecnología V2X: todo sobre la comunicación entre vehículos y con el entorno

Se trata de un desarrollo que puede cambiar para siempre la manera de movernos en la vía pública.

En las últimas décadas, la tecnología se fue incorporando en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida. Como no podía ser de otra manera, la industria automotriz no fue ajena y agregó a los vehículos de múltiples sistemas y elementos.

Los avances no se dieron solo en materia de piezas (o hardware), sino también en conexiones inalámbricas (software), gracias a la expansión de la Internet y las famosas “nubes” de almacenamiento de datos. En este apartado, se destaca la tecnología V2X, que promete modificar para siempre la comunicación entre los usuarios del transporte.

¿Qué es la tecnología V2X?

La tecnología V2X obtiene su nombre de “Vehicle To Everything” (“Vehículo a Todo”, en español). Es decir, se trata de un desarrollo centrado en la conexión de los vehículos con prácticamente cualquier cosa que tenga a su alrededor, como otros autos, semáforos y smartphones, por ejemplo.

Son varias las automotrices y firmas de tecnología que están trabajando en la V2X, tanto por separado como en conjunto, lo que da cuenta de las altas expectativas que genera en la industria esta tecnología. ¿Para qué se podría usar? Te lo contamos a continuación.

Diagrama técnico que muestra autos intercambiando datos mediante Tecnología V2X, con sensores, distancias y redes de inteligencia artificial.
Los sistemas V2X integran IA, sensores y comunicaciones dedicadas para coordinar decisiones entre múltiples vehículos y reducir riesgos en escenarios complejos.

La tecnología V2X entre vehículos

A través de la “nube”, la V2X puede ser capaz de enviar información de diverso tipo, como por ejemplo informar ante un cierre de calles, el paso de un vehículo o una urgencia. Así, tiene como objetivo mejorar el tránsito vehicular, o darle prioridad a determinados vehículos.

Específicamente, la conexión entre los vehículos se da a través de los sistemas operativos con los que cuentan, y que utilizan los diversos sensores y cámaras que posee el rodado (por ejemplo, la cámara delantera) para detectar situaciones a ser informadas a sus pares.

En el caso de la caída repentina de un árbol, el primer vehículo que llega al lugar recopila la novedad en su sistema, y la traslada a otros vehículos, con el fin de informar y alertar el suceso mencionado. Otro ejemplo: una ambulancia puede anticiparle a los vehículos particulares que tenga en el camino que deben dejarle el paso, lo que agilizaría las maniobras y le permitiría llegar más rápido a su destino.

Otros trabajos tomaron en cuenta las dificultades existentes en los cruces, en los que dos vehículos pueden encontrarse sin saberlo. Con esta tecnología, los sistemas operativos alertan a quienes manejan, para así saber con qué se van a encontrar al cruzar la calle en cuestión.

La tecnología V2X con los semáforos y otros transeúntes

El vínculo de la V2X no solo incluye a los vehículos, sino también a los semáforos. Continuando con el ejemplo de la ambulancia, esta le puede enviar a aquellos la indicación de que va a transitar por determinadas calles, para así recibir “onda verde” y perder el menor tiempo posible en su recorrido.

La conexión con los semáforos también podría favorecer a los vehículos particulares, gracias al uso de los Sistemas Avanzados de Asistencia al Manejo (ADAS, por su sigla en inglés). Los autos podrían enterarse en vivo de la sincronización de aquellos y, a través del Control de velocidad crucero, disminuir el ritmo para llegar a un cruce controlado y perder el menor tiempo posible estando detenido.

Los desarrollos de la tecnología V2X también incluyen a otros actores del tránsito, como peatones y ciclistas, con el fin de mejorar su seguridad. Incluso, una reconocida automotriz ya realizó ensayos en los que una bicicleta se interponía repentinamente en el camino de un vehículo. Como el ciclista contaba con un sensor apto para V2X, el auto pudo avisarle a quien manejaba de su presencia, y así darle mayor tiempo para accionar y evitar la colisión.

Intersección urbana con autos, peatones, bicicletas y señales de comunicación que representan la Tecnología V2X en interacción con el entorno.
La Tecnología V2X permite que vehículos, semáforos y usuarios vulnerables se comuniquen para anticipar maniobras y optimizar la movilidad en ciudades de alto flujo.

La V2X, protagonista del desarrollo del manejo autónomo

Con las labores que se están llevando a cabo con la tecnología V2X, la presencia de vehículos 100% autónomos está más próxima. ¿Por qué? Por la mencionada capacidad de detectar actores y prevenir situaciones, lo que, en el caso de un rodado manejado únicamente por su software, mejoraría su capacidad de movimiento por la vía pública.

La capacidad de acción del vehículo autónomo se generaría a partir de las informaciones recibidas no solamente por otros vehículos, sino también por semáforos y demás actores urbanos.

Por lo pronto, la tecnología V2X ya está siendo utilizada en China. En la ciudad de Wuxi, los vehículos particulares están vinculados con la central de semáforos, por lo que los conductores y las conductoras saben cuánto les falta para acercarse al próximo semáforo en verde.

Además, en dicha urbe asiática, los autos también están vinculados entre sí, por lo que se intercambian diversas informaciones. Por ejemplo, si el asfalto está húmedo, o si se aproxima alguna ambulancia. Eso no es todo: la ciudad china también cuenta con vehículos autónomos, provistos por automotrices interesadas en el desarrollo.​

Compartir

ÚLTIMAS NOTICIAS