La descarga de combustible es una de las tareas más sensibles dentro de una estación de servicio. De ese procedimiento dependen el abastecimiento de los surtidores, la calidad del producto que llega a los tanques y, sobre todo, la seguridad de toda la operación. Por eso cada paso responde a protocolos estrictos, controles técnicos y medidas preventivas que buscan eliminar cualquier riesgo.
AXION energy expuso ese proceso en su participación en el noticiero de Telefe, dentro de la sección «Así se hace». El informe se centró en una instancia decisiva para la operatoria diaria de una estación y repasó las distintas etapas de la descarga, con el control inicial, el seguimiento del procedimiento y el cierre del traspaso de combustible.
En AXION energy, el proceso empieza antes de que el camión llegue a la estación. El sistema de control supervisa en forma permanente el nivel de combustible almacenado en los tanques y, cuando detecta que hace falta una reposición, envía una señal automática a la refinería. Con esos datos, se organiza la recarga y se ordena la logística para que el abastecimiento se concrete en el momento indicado.
Cuando el camión está por llegar, también se activa un aviso previo. Esa señal permite que los playeros terminen las cargas en curso y que el personal acondicione la zona para recibir la unidad. Una vez que el vehículo ingresa y queda bien posicionado, entra en acción un software de seguridad que fija el freno de mano, apaga el motor y habilita la colocación de trabas físicas para evitar cualquier movimiento accidental.
Control, seguridad y calidad en cada etapa
Con el camión ya detenido, el procedimiento incorpora nuevos controles. El encargado de la estación recibe las planillas de trabajo y el sector queda delimitado con elementos de seguridad. Luego, el camión se conecta a una puesta a tierra para liberar la electricidad estática, una medida indispensable en este tipo de maniobras.
El chofer también conecta una manguera destinada al recupero de gases, otro aspecto central del procedimiento. Antes de autorizar la descarga, además, se toma una muestra del combustible para hacer un control visual y una prueba con un reactivo químico. Ese análisis confirma que el producto cumple con los estándares de calidad exigidos antes de ingresar a los tanques de la estación.
Recién después de esa validación comienza la transferencia. En ese momento, se conecta la manguera de descarga, se acciona la válvula de emergencia y el combustible pasa a los tanques subterráneos. Cuando esa etapa termina, el personal guarda las mangueras y los conos, retira las trabas de seguridad y cierra el operativo.
La dimensión de esta tarea deja en claro por qué se trata de una instancia sensible. Una estación de servicio puede almacenar hasta 100.000 litros, mientras que un camión cisterna puede transportar hasta 180.000 litros.
A eso se suma otro dato técnico relevante: los elementos utilizados en el camión son de aluminio, un material elegido porque no produce chispas y reduce riesgos. De ese modo, la descarga de combustible en AXION energy reúne tecnología, control y prevención en cada recarga.





