Aprendieron a caminar, dijeron sus primeras palabras y sus ojos fueron testigos de la pasión de sus padres por los fierros. Desde corta edad, tanto Felipe Barrios Bustos como Facundo Marqués conocieron, acompañaron y formaron parte del universo de la mecánica, la velocidad y el automovilismo.
En ambos casos, el karting sería la puerta de entrada. Luego de observar a sus papás incursionar de forma amateur en el automovilismo y demostrar su interés por los autos, Felipe y Facundo recibieron de regalo el suyo para iniciar una disciplina en la que, sin saberlo, luego se convertirían en profesionales.
“Llegué al automovilismo gracias a mi padre, que fue un apasionado de la mecánica; trabajaba en maquinaria y luego empezó a hacer algunas excursiones en el automovilismo nacional. Yo siempre lo acompañaba a todas las carreras y, al ver que me gustaban los autos, me regaló un karting”, cuenta Barrios Bustos, de 29 años, sobre sus inicios en su localidad de Rancagua, en Chile.
Por su parte, el joven Marques, de 22 años, inició su camino en Rio Cuarto, Córdoba, donde su papá le regaló, a los cinco años, su primer karting. “Arranqué corriendo en la ciudad de Río Cuarto en un circuito de tierra. Éramos al principio dos kartings y luego fuimos ascendiendo un poquito más y mezclándonos con otros pilotos”, recuerda a En Movimiento.
El día a día
Con el paso del tiempo, ambos pilotos comienzan a avanzar más y más en el rubro. Estudian, compiten, se perfeccionan a tal punto de descubrir que, lo que se viene, es para cosa seria. Por eso incorporan en sus actividades diarias los entrenamientos y la formación correspondientes.
“Divido mis jornadas entre el automovilismo y el trabajo. Durante la semana, de lunes a sábado, trabajo en una empresa familiar y trato de hacer el máximo entrenamiento de piloto donde, luego de la jornada laboral, hago trabajo físico y practico con un simulador”, revela el chileno.
Al igual que su colega, Marques también trabaja en la empresa de la familia y dedica mucho tiempo a su entrenamiento, que se divide en varios aspectos, no solo en lo físico: “No solo hay que estar muy bien preparado físicamente y de reflejos, sino también en la parte mental. Se juegan cosas muy importantes cada fin de semana. Y cuando uno quiere pelear también un campeonato, hay que estar al 100% en ese sentido también”, comparte a En Movimiento.
Sobre su entrenamiento, revela que incluye su entrenador personal, para trabajar el físico, un kinesiólogo, que lo ayuda “en la parte de recuperación muscular y de fortalecimiento de cuello de costillas para prevenir ante un accidente alguna posible rotura” y, por último, el trabajo de la psicóloga deportiva previo a cada carrera.
El equipo
Su entrenamiento y esfuerzo diario tienen sus frutos. Ambos pilotos —y sus talentos— fueron observados por los más experimentados que los incluyeron en sus grupos de competición. Hoy conforman el equipo AXION Energy Sport que este año realizó su lanzamiento para competir en el Súper TC2000 y TC2000 para la temporada.
Con colegas más experimentados y compitiendo al máximo nivel, su participación implica un gran desafío. Barrios Bustos cuenta que, entre los mayores retos, está competir contra “los mejores pilotos de turismo del mundo, donde el nivel es altísimo” y, por otro lado, “intentar superarse en el automovilismo argentino e ir obteniendo mejores resultados carrera a carrera o año a año”.
Para Marques competir de igual a igual y poder ganar de forma profesional a corta edad es uno de los desafíos más complicados. “Sobre todo para un adolescente que transita tantos cambios emocionales y físicos, y te toca enfrentarte junto a pilotos de mucha trayectoria que uno antes veía en la televisión”, afirma.
Pero, así como compiten con los mayores, también aprenden de ellos. Con la posibilidad de compartir equipo con experimentados como Leonel Pernía y Matías Milla, ambos pilotos reconocen virtudes y sabidurías en ellos que buscan incorporar para mejorar su versión como piloto.
Sobre su experiencia, el piloto nacido en Chile destaca su “tranquilidad y la manera en que aprovechan el auto en la vuelta de clasificación, donde sacan el máximo rendimiento, lo que, a la larga, define todo el fin de semana”. Entre sus favoritos -a los que antes veía por TV desde su país natal y ahora se encuentran a su lado- comentan que están el propio Pernía y otros como Facundo Arduzo, Agustín Canapino en el turismo carretera; o Mariano Wenber o Matías Rossi.
Por su parte, el nacido en Río Cuarto, coincide con su compañero de equipo en que, una de las cuestiones que se admira, es «la contundencia que tienen a la hora de salir a pista” y reconoce la experiencia de algunos “de salir a clasificar y, en una vuelta, hacer el mejor tiempo”.
“La precisión con la que realizan sobrepaso y con la que se defienden en una posición, creo que es para admirar también. Uno ve muchas carreras de estos pilotos y la prolijidad con que hacen una maniobra que, por ahí, uno no se anima por la inexperiencia. De eso se aprende muchísimo”, comparte.
El futuro
Así como todo joven, los sueños y los grandes anhelos siguen al pie del cañón en su día a día. Consultado por En Movimiento sobre cuál es su mayor deseo como pilotos en un futuro, Barros comparte que es poder “ganar una carrera y subirme a lo más alto del podio que por diferentes situaciones no se me ha dado” y agrega: “Voy a seguir trabajando y perseverando para ver si algún día puedo cumplir ese anhelo que tengo”.
Por su parte, el cordobés aspira primero a la “consistencia y la continuidad”, una cuestión que muchas veces resulta difícil para los pilotos. Por otro lado, comparte también su aspiración es competir siempre en el más alto nivel, con una mejor estructura y fuera del país: “Me encantaría desarrollarme internacionalmente. Creo que sería un sueño hecho realidad”, cierra.
Hoy, siendo parte del Equipo de AXION energy sport, los jóvenes pilotos no solo cumplieron el sueño de estar en las más altas competiciones, sino también, dar un paso más a sus mayores anhelos.





