La agenda energética regional volvió a poner a la refinación en el centro de la escena. En la Conferencia de ARPEL, el foro que reunió a los principales tomadores de decisión del sector, Diego Mouriño,VP de Ingeniería y Construcciones de AXIONenergy, trazó una hoja de ruta clara para la industria. La competitividad de los próximos años dependerá de dos variables centrales. Por un lado, adaptar la refinería de Campana a una nueva matriz de crudos. Por el otro, elevar la eficiencia, la confiabilidad operativa y el rendimiento de cada molécula procesada.
El intercambio tuvo lugar en un contexto desafiante para el negocio regional de combustibles. En el mismo panel participaron ejecutivos de peso como Mauricio Martin, vicepresidente ejecutivo de Midstream y Downstream de YPF, y Felipe Trujillo, vicepresidente Downstream de Ecopetrol. Allí, Mouriño expuso parte del proceso que atravesó AXION energy en los últimos años, con inversiones en la modernización de su planta de Campana, sus terminales de almacenamiento y sus redes de despacho.
La intervención dejó una definición relevante para el mercado argentino. El negocio tradicional de refinación cambió de manera profunda durante la última década. Ya no alcanza con procesar crudo y abastecer la demanda. Las compañías deben operar con más precisión, más disponibilidad de producto y una estructura de costos capaz de resistir ciclos de márgenes bajos.
Mouriño puso el acento en la confiabilidad que alcanzaron las refinerías locales. Según planteó, los eventos no planificados dejaron de ser parte habitual del negocio. Esa mejora operativa permitió sostener niveles de utilización que años atrás parecían difíciles de imaginar. Para el ejecutivo, esa nueva vara llegó para quedarse y marca el piso sobre el cual la industria deberá competir.

Campana y el cambio de dieta de crudo
Uno de los ejes más relevantes de la exposición fue el futuro de la refinería de Campana, una de las piezas centrales de AXION energy en la Argentina. Mouriño explicó que la planta estuvo ligada durante décadas al crudo proveniente de Cerro Dragón, un yacimiento maduro que aún tiene recorrido productivo, pero con volúmenes distintos a los de otras etapas.
“La dieta de la refinería Campana estuvo históricamente atada a la producción de Cerro Dragón, que hoy por hoy es un yacimiento maduro y, si bien hay tecnología para seguir produciendo por muchos años más, los volúmenes cambiaron. Sin embargo, el hecho de que estemos integrados nos permite adaptarnos a esos volúmenes en un período de tiempo más largo”, puntualizó Mouriño.
AXION energy trabaja para aumentar la capacidad de procesamiento de crudo mediano y modificar la dieta de su refinería. El objetivo es maximizar el uso de crudo no convencional, una variable cada vez más relevante para la Argentina por el peso de Vaca Muerta en la matriz energética.
Ese movimiento implica preparar una refinería histórica para un nuevo ciclo del negocio. La industria local enfrenta una transición productiva en la cual los crudos disponibles, los costos logísticos y la demanda interna obligan a revisar decisiones de largo plazo. En ese marco, Campana aparece como un caso testigo de adaptación industrial.
Mouriño también señaló que el proyecto para elevar el procesamiento de crudo mediano forma parte de la agenda de AXION energy para los próximos años y que la compañía espera tenerlo listo hacia el final de esta década.

Eficiencia, moléculas y una industria más competitiva
La otra clave que dejó Mouriño en ARPEL fue la eficiencia. El ejecutivo planteó que, en algún momento, los márgenes de refinación volverán a niveles más exigentes. Cuando eso ocurra, las compañías que lleguen con mejores procesos, mayor control operativo y menor pérdida de valor tendrán una ventaja concreta.
“Creo que ahora el siguiente paso es mejorar la eficiencia, sacar el mayor rendimiento a las moléculas disponibles, que cada una salga por donde tiene que salir y que ninguna se nos escape en productos que no maximicen el valor”, resaltó Mouriño.
En refinación, cada molécula cuenta. La diferencia entre un producto de mayor valor y otro de menor rentabilidad puede definir el resultado económico de una operación. Por eso, el foco de AXION energy pasa por capturar mejor el calor que genera la planta, ampliar la capacidad de cogeneración y modernizar la red de control de procesos de la refinería.
Por otro lado, Mouriño también hizo referencia a las tensiones que todavía persisten en la logística global. Aunque la situación ya no replica los momentos más complejos de la pandemia, ciertos problemas reaparecieron en el acceso a materiales, en los tiempos de importación y en la disponibilidad de transporte marítimo. Para proyectos industriales de gran escala, esas demoras pueden alterar presupuestos, plazos y decisiones de inversión.

En ese contexto, la integración operativa de AXION energy funciona como una herramienta para absorber cambios con más margen de maniobra. La compañía no depende de una sola variable. Su red de refinación, almacenamiento y despacho le permite acomodar la operación ante cambios en los volúmenes de crudo, en la demanda y en la logística.
La discusión en ARPEL también mostró un punto de madurez del sector. La refinación argentina operó en los últimos años con niveles de utilización muy elevados y redujo la frecuencia de emergencias operativas que en otras épocas formaban parte del día a día. Ese salto de confiabilidad modificó la expectativa del mercado. Los clientes, las estaciones de servicio y la cadena comercial ya esperan que el producto esté disponible sin sobresaltos.
Para AXION energy, ese estándar obliga a ir por una nueva etapa. La modernización de Campana, la mejora de las terminales y la evolución de las redes de despacho forman parte de una misma agenda. La competitividad futura dependerá de la capacidad para combinar crudo adecuado, eficiencia energética, control de procesos y confiabilidad industrial.





