Leonel Pernía, nacido en Tandil, es uno de los máximos exponentes del automovilismo argentino, habiendo corrido en las 4 categorías nacionales disponibles y logrado su primer título en el 2019.
En una entrevista exclusiva con En Movimiento, el sitio de noticias de AXION energy, el piloto nos cuenta cómo fue ganar este nuevo campeonato y hace un repaso de su camino hacia la obtención de la copa del TC2000, además de compartir su primera experiencia tras el volante.
¿Cuál fue tu primer auto?
El primer auto que manejé fue un Fiat 600 que me prestó mi vieja a la salida de la escuela. Yo tenía 10 años y estaba sentado en la punta del asiento, viendo entre el volante y el tablero, manejando con las puntas de los pies.
Luego, mi viejo me regaló un Fiat 147, aunque el primero propio lo compré de grande y fue un Honda Accord a los 30-32 años que fue en la época en la que me empezó a ir bien.

En el documental ‘Camino Hacia la Victoria’ explicaste que muchas veces llegabas a la final, pero no se concretaba el triunfo, pasando bastante tiempo hasta lograr el tan ansiado título ¿Considerás que es algo similar a lo que le ocurrió a Messi con la Selección Argentina?
No tengo dudas de que se debe a la perseverancia, de luchar contra todo y sobre todo con la cabeza de uno y confiar. A mí me pasó un poco lo que le pasó a la selección, que perdían finales y no se les daba, hasta que en 2018 gané mi primer campeonato, en 2019 se me abrió el arco y luego a ellos también se les dio.
En ese sentido, considero que mi historia fue similar a la de ellos, salvando las distancias, ya que considero que los logros de ellos fueron muy superiores a los míos, pero se dio en una época muy cercana.
Cuando tuviste una pericarditis que amenazó con dejarte fuera de las pistas, ¿qué fue lo que te impulsó a seguir adelante?
Yo me considero una persona que siempre piensa en positivo y aún en los momentos más difíciles trato de ver lo mejor, es decir, nunca pienso que puede pasar lo peor. De hecho, cuando ocurrió ese evento, yo quería correr y no me dejaron.
Es decir, nunca pensé que me fuera a pasar nada, siempre consideré que iba a seguir corriendo en el auto y pelear el campeonato, algo que de hecho pasó.
Siempre se habla de que al automovilismo es un deporte para personas con un poder de adquisitivo alto ¿considerás que una persona con ingresos promedio puede competir?
Yo arranqué de cero, ‘con una mano atrás y otra delante’, aportando lo que yo pensaba que podía hacer bien. Si es verdad que la contra de este deporte es que, para demostrar que podés ser bueno, tenés que invertir una cantidad de dinero que muchas veces no se tiene.
En mi caso, le pedí dinero prestado a un amigo, debiéndole mucho en el primer año y después -con el paso del tiempo- se lo pude devolver. Igualmente es verdad que muchas personas practican este deporte porque tienen dinero y otras se quedan afuera por no contar con el capital.

¿Qué consejos le darías a los jóvenes que desean participar de este deporte, pero no tienen el capital suficiente?
En primer lugar, que sean realistas, no solo en el automovilismo, sino en cualquier aspecto de la vida. Si sienten que realmente tienen la capacidad de hacerlo que lo haga, que persistan en lograr sus sueños, ya que si algo te apasiona eso solo te lleva a dejarlo todo para lograrlo. Es decir, si tenés talento y pasión lo lográs.
¿Cómo fue tu primer contacto con AXION energy y cuál es tu experiencia con la marca?
Lo recuerdo como si hubiese pasado hoy. Cuando llegué a Rosario y era nuestra primera carrera representando a la marca AXION energy, pasamos de ser el históricamente box negro y amarillo, a verlo todo de color blanco y magenta.
Para mí fue una locura y una alegría el hecho de que nos dieran la posibilidad y empuje para poder seguir compitiendo. Hoy tengo una sensación de agradecimiento muy grande de mí hacia la marca y, por suerte, pudimos empezar con el pie derecho, ganando esa primera carrera con el apoyo de todo el grupo técnico y humano de Marcelo Ambrogio.





