Cuando se transporta una carga que supera el tamaño del auto o la camioneta (o por mayor seguridad) se recurre a un remolque, también conocido como acoplado o tráiler. Este es un chasis con un espacio para colocar diversos objetos, tiene ruedas y no tiene motor. Así es como estos son dirigidos por otro coche.
“Estos ‘ganchos’ de autos tienen que contar con una norma de seguridad acorde con la carga que van a llevar y una garantía”, explica a En Movimiento Alejandro González, perito accidentólogo y director de ‘Creando Conciencia’.
Bajo esta línea, detalla que el tráiler debe contar con luces y señalización porque “estás alargando el vehículo” y ejemplifica: “La luz de stop que se aprieta en el pedal del auto debe transmitirse hacia atrás”.
Los tipos de remolques
Así como se pueden trasladar diferentes objetos, existen diversas categorías que los identifican. Entre ellas se encuentran:
- Remolque de enganche: es el más común y clásico. Es una bola que puede ser fija o desmontable, donde se engancha el remolque. Son dos ejes y un eje de dirección.
- Eje central: brinda mayor seguridad, aunque resulta más difícil conducirlo. Este eje está cerca del centro de gravedad del transporte porque no se puede desplazar de manera vertical del remolque.
- Semirremolque: este remolque va acoplado a un vehículo de tracción y así se reparte la carga. Se utiliza con grandes cargas y no hay eje delantero.
- Remolques agrícolas: son chasis específicos para el traslado de este tipo de actividad.
- Enganche para el turismo: conocido para casa rodante, caravana o vehículos de recreación. Hay de diversos tamaños y modelos. Si bien todo el año recorren las rutas, ahora con el inicio del verano suelen verse más en las rutas.

Estos acoplados, remolques y tráileres destinados al traslado de equipaje, embarcaciones deportivas o elementos de recreación familiar, tienen que contar con la aprobación técnica para obtener Certificado de Seguridad Vehicular (CSV) y desde 2021 no pueden circular las patentes 101.
Por eso, para circular, es necesario llevar la licencia de conducir y seguro, como lo prevé el Artículo 68 de la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449, que afirma que todo automotor, acoplado o semiacoplado “debe estar cubierto por seguro, de acuerdo a las condiciones que fije la autoridad en materia aseguradora, que cubra eventuales daños causados a terceros, transportados o no”.
Esta ley también establece distintas categorías de licencias de conducción. De esta manera, para los de la Clase B2, se incluye el acoplado que no pasa los 750 kilos o una casa rodante no motorizada. La Clase D2 es para transporte de pasajeros y los de la clase B, C y D1. Para los vehículos y acoples de mayor peso es el carnet Clase E1. En este caso se incluyen los vehículos automotores de clase C o D, según el caso, con uno o más remolques o articulaciones. Incluye, además, clase B2.
Caso aparte son las motos con tráiler. Al respecto González sostiene que estas son “un invento lationamericano o argentino” y afirma que “no existe y es antirreglamentario”. Lo mismo que las bicicletas con tráiler.

Aunque parezca una acción fácil, llevar algún tipo de carga requiere cierta práctica. “No es difícil, pero se aprende de a poco”, dice a En Movimiento Francisco Bárbaro, uno de los dueños de Enganches Cachape.
Existen algunas cuestiones fundamentales a tener en cuenta al llevar un remolque. Ya sea diversas maniobras o situaciones diversas:
Viento en contra
Se hace difícil conducir con viento lateral o cruzado, por eso se aconseja repartir el peso que se lleva, sin descuidar disminuir la velocidad.
Distancia
Para frenar, e incluso en la misma circulación, se recomienda mantener distancia. Sobre todo, si se viaja con un remolque. “Hay que tener en cuenta que el frenado cambia, porque las luces traseras del tráiler no frenan igual que el auto sino que es arrastrado. Cuando se frena, primero lo hace el auto y lo otro después con la presión ejercida por la presión de la bocha del tráiler”, argumenta el director de ‘Creando Conciencia’.
Doblar
“En estos casos el viraje es más amplio”, considera Bárbaro y agrega: “Llevás un tren atrás y si en una esquina se dobla muy cerrado se puede subir al cordón”.
Reversa o marcha atrás
Néstor Marchetti, director de la Academia de Conducción Tdf, de Río Grande, Tierra del Fuego, cuenta a En Movimiento que, en reversa, “cuando se apunta el volante la parte trasera del vehículo va a ir. En el caso de un tráiler o casa rodante es al revés. Marchetti explica que “si se quiere que el carrito vaya para izquierda hay que doblar el volante para la derecha”.
Otro punto a considerar es que hay que revisar la presión de los neumáticos y distribuir la carga donde lo más pesado esté sobre el eje y el resto por la zona de enganche. Asimismo, desde la Municipalidad de Ushuaia, para saber más precisiones, difunden un Manual de conducción segura con tráiler.
Estudiar y/o recordar el manejo de llevar una carga, puede ser beneficioso para todos los que circulan y los demás peatones. Los expertos señalan la importancia de recordar que se lleva una carga con todo lo que eso significa. “Hay gente que la tiene muy clara”, reconoce Marchetti pero cierra: “Todo exceso de confianza siempre hace mal. Hay que tener mucho respeto porque el vehículo actúa como un arma, más llevando un remolque”.





