Mario y Julia visitaron la refinería de AXION energy en Campana, recorrieron sus instalaciones y nos contaron, en este diario gráfico, con qué se encontraron.
Hoy tenemos un día particular, la alarma sonó más temprano que de costumbre y emprendimos viaje a Campana. El día está fresco, así que salimos abrigados.
Al llegar, vemos por la ventanilla el río Paraná, que parece darnos la primera bienvenida. Mientras desayunamos algo, nos cuentan todo sobre la refinería
La refinería fue inaugurada en 1906 y es la más antigua de Sudamérica.
Pero fue en la década del 60’ cuando adquirió la configuración que hoy conocemos.
O, por lo menos, así fue hasta 2020, cuando culminó el “Proyecto de expansión” más grande del sector de refino de la Argentina en los últimos treinta años. Este proyecto convirtió a la planta en la más moderna de Sudamérica, capaz de producir más combustibles, de mayor calidad y más limpios.
Prácticamente se construyó una nueva refinería junto a la que ya existía, como pueden ver en el mapa.
AXION energy refina el petróleo que extrae Pan American Energy en el sur del país.
Forman, en conjunto, una empresa de energía integrada.
Esto quiere decir que abarcan todo el proceso, desde la extracción del crudo hasta el surtidor.
El crudo llega a la refinería principalmente desde Golfo San Jorge en buques y, en menor medida, de Neuquén, a través de un oleoducto.
El crudo, como llega, no sirve para generar energía. Es en la refinería donde se separan los componentes y se lo transforma en productos como naftas, gasoil, gas licuado, solventes, jet fuel, gas oil de bajo azufre, fuel oil y coque.
Es hora de ponernos el EQUIPO DE PROTECCIÓN
Acá el asunto se vuelve un poco “desfile de ropa” y Julia me saca una foto con el traje puesto para que vea cómo me queda. El guía nos ve y nos cuenta que esta es la última foto que podremos sacarnos en el viaje, ya que a la refinería solo se puede entrar con celulares específicamente diseñados para el interior de una planta industrial por cuestiones de seguridad.
La antorcha es una de las cosas que más llama la atención vista desde afuera, justamente por su “llama”, que está siempre encendida.
Se trata de un sistema de seguridad de la planta, cuya función es quemar, en forma segura, los excedentes de gas que se pueden generar, en algunas ocasiones, en el proceso de refinación del petróleo.
En el proyecto de expansión se agregó una nueva antorcha, que convive con la de siempre.
La nueva consta de dos cabezales y está dedicada a colectar los gases procedentes de las nuevas unidades.
Sin saber todo esto uno puede ver la llama y alarmarse, pero es bueno saber que es un sistema de seguridad.
El crudo sigue su camino hacia la planta de coqueo retardado, o DKU como su sigla en inglés lo indica.
El DKU fue inaugurado en el 2020 y es el de mayor capacidad del país. Esta moderna unidad cuenta con la última tecnología y nos permite obtener nafta, gasoil, gas licuado, fuel gas y carbón de coque.
Nuestro recorrido sigue.
La máquina-jungla a veces parece desierta; pero si se mira con atención, entre la innumerable cantidad de caños, podemos encontrar y saludar a operarios trabajando, yendo de un lado al otro y haciendo distintas tareas.
Todo está conectado en la refinería. Las tuberías funcionan como venas y arterias que conectan los distintos órganos.
También descubrimos asombrados que en el centro de la refinería ¡crecen hermosas plantas!
El camino sigue y los guías nos cuentan que estamos acercándonos a las nuevas plantas inauguradas con el Proyecto de Expansión de la Refinería Campana.
A nuestra derecha, está (y seguimos con las siglas) el DHT, la planta hidrotratadora de gasoil.
Se nota que es nueva porque está impecable, reluciente, la pintura está casi fresca.
Esta nueva unidad produce el QUANTIUM DIESEL X10, de ultra bajo contenido de azufre, acorde a los estándares europeos, anticipándonos a la regulación local.
Cuando el guía nos cuenta todo esto, se percibe el orgullo que siente al decirlo.
Luego nos invita a girar hacia la izquierda y nos dice: “Ustedes se estarán preguntando que hacemos con el azufre que le quitan a los combustibles.”
Yo, de manera muy elegante, oculto que mis inquietudes tenían más que ver con el horario de almuerzo y le respondo: “Justo iba a preguntar eso”.
“Lo tratamos en esta nueva unidad: FGT, o planta tratadora de gases, que nos permite disminuir nuestras emisiones y, además, producir azufre líqudo, una materia prima fundamental para la elaboración de fertilizantes.”
Del mismo modo que hablamos del cracking como el “corazón”, podemos decir que acá estamos en el “riñón de la refinería”.
Toda el agua que se utiliza en el proceso de refinación de petróleo llega a esta nueva planta de efluentes líquidos.
“Aquí, la tratamos en dos etapas: una físico-química y otra con barros activados con microorganismos, una nueva tecnología adoptada en refinería. Nos ayuda a optimizar aún más nuestra performance ambiental para tratar el agua que devolvemos al río. Siempre cumplimos con las regulaciones medioambientales, pero, de este modo, alcanzamos un desempeño ejemplar.
Nos auto impusimos mayores exigencias para alcanzar estándares internacionales sumamente exigentes.”
Como si cortásemos con machete unos yuyos, nos asomamos de la jungla de tuberías y volvemos a ver el río.
“La refinería cuenta con cuatro muelles de atraque, cada uno de ellos alberga a buques de diferentes capacidades que vienen hasta aquí para cargar y descargar productos.”
“Desde aquí enviamos nuestros productos a diferentes puntos del país, desde los cuales se siguen distribuyendo por toda la Argentina, y también desde aquí exportamos nuestros productos al mundo”.
Antes de llegar al final de nuestro recorrido, nos encontramos con el grupo de brigadistas que se está preparando para el próximo entrenamiento del plan de Respuesta a la Emergencia.
“Su objetivo es estar siempre preparados para utilizar nuestros equipos en caso de que sea necesario. Así como existe este grupo de brigadistas, también contamos con un equipo de salud ocupacional in situ, que se ocupa de asistir a quienes lo necesiten”, nos explica el guía.
“Así como existe este grupo de brigadistas, también contamos con un equipo de salud ocupacional in situ, que se ocupa de asistir a quienes lo necesiten.”
Ya salimos de la jungla, pero nos queda por visitar algunos lugares más alrededor.
Dijimos que el cracking es el corazón de la refinería y que la WWT son los riñones.
Bueno, si seguimos con la analogía, podríamos decir que este es “el cerebro de la refinería”.
Acá llegan las señales del funcionamiento de la planta, y es donde los operadores y supervisores pueden tomar acciones de control y comando.
Si en algún momento del recorrido nos sentimos en otro planeta, esta es claramente, la nave espacial.
Luego pasamos por la Planta de Lubricantes.
“A fines de 2018 comenzamos a producir localmente productos Castrol bajo los estándares más estrictos. Fabricamos lubricantes con la misma calidad que las grandes plantas del mundo”, nos cuenta el guía con mucho orgullo.
Y, ahora sí. Luego de un largo recorrido, llegamos a nuestra última parada y, también, la de los productos AXION energy: La planta comercial.
Desde aquí salen los camiones con los productos. Así llegan a las estaciones de servicio de todo el país.
Ya sin los trajes de protección, recordamos que el día estaba fresco y nos ponemos las camperas.
Los guías nos llevan, ya no como guías sino como igual de hambrientos compañeros, al nuevo comedor de la refinería, a descansar un momento y comer algo, antes de volver a casa.
Vimos tantas cosas hoy y conocimos a tantas personas que me va costar elegir por dónde arrancar.
Vuelvo a mirar el río, tal vez empiece por ahí…